

En otros posts he hablado sobre los elementales y sus niveles de conciencia, en especial del reino Tierra, de los elementales de fuego, y un poco sobre los elementales de agua, pero no he mencionado a los elementales del aire y su elemento en cuanto a su función real, ni a la simbólica. Debo insistir en que los elementales viven en los niveles emocinales y energético-vitales, y no se comunican con los humanos de manera racional. Es necesario un corazón puro y lleno de amor hacia todos los seres sintientes para comunicarse con ellos. 
Nivel 3: En el tercer nivel encontramos al maestro deva, a los devas de lugar y a el deva ritual. El término deva proviene de la filosofía hindú y significa "ser radiante". Estos seres viven miles años, parecen en su mayoría hermosísimas mujeres, majestuosas y llenas de luz. Su evolución es muy alta, y en general se responsabilizan por la coordinación de todas las fuerzas que convergen en un entorno específico. Otro término con que se conocían a los devas de lugar era "espíritu de lugar" o genius loci... pero deva es más contemporáneo y carece de las asociaciones a las imágenes patriarcales (según Pogacknik). Los deva rituales son seres luminosos y representa el grado más alto de desarrollo de su especie. Inicia a las personas en los secretos de la vida en la Tierra, usualmente asistida por un sacerdote o una sacerdotisa.
Usualmente no me acerco a las formas convencionales al hablar de las hadas y los seres faéricos, pero, debido al interés, en especial de "los nombres de las hadas" voy a hacer unos pequeños "informes" sobre los distintos seres elementales y sus niveles de conciencia, en referencia a los distintos niveles de evolución de los cuatro elementos.
Primero está el elemento tierra: Es posible que el aspecto de los elementales sea muy distinto al que estamos habituados y las imágenes de sus cuerpos nos parezcan desproporcionadas y feas, pero eso tiene que ver con el hecho de que como seres humanos somos seres espirituales y no tenemos una experiencia tan directa con el elemento tierra, que es bastante reciente en la evolución del planeta.
Nivel 1: Faunos, dríadas, (soportan la conciencia de un árbol individual). Elementales de los animales, Goblins, enanos, elfos y gnomos. Son los constructores en el mundo denso de la naturaleza.
Nivel 2: El viejo sabio y la anciana amable: Comandan y organizan los flujos rítmicos y repetitivos de la naturaleza; coordinan los procesos de desarrollo de un área específica.La anciana amable concentra la energía del amor en las composiciones energéticas del elemento tierra, es decir que el amor de Gaia es accequible a cada criatura en el planeta sin excepción, y permanece inalterable, siendo transmitido por todos los seres de los distintos reinos y fortalecido (el amor) por ellos, y por nosotros, claro.
El viejo sabio, como su nombre lo indica, es un ser de profunda Sabiduría y cuida de los humanos en su forma física. En este sentido están (porque claro, hay más de uno) a cargo de los templos naturales. Tienen las respuestas a muchas de nuestras más profundas preguntas y son guías hacia los secretos de nuestras vidas que no hemos podido comprender. Es el símbolo de un fuerte aliado de la Verdad Divina, concentrando la sabiduría de los eones y sus patrones, en especial del lugar donde se encuentra su foco energético. Por ello también posee los patrones necesarios para la construcción y desarrollo energético de un lugar, se podría decir que es el arquitecto del paisaje en el cual trabajan los seres del nivel 1.
Nivel 3: Es el nivel más alto de desarrollo e infunde un sentido de propósito a los mundos naturales. Pan, considerado en una época como el nombre del dios griego de la naturaleza, en este contexto es un nivel más evolucionado de los elementales de tierra. Está presente en todos los lugares y en cada partícula de un paisaje y participa en el proceso de formación y modelado del territorio. Se suele focalizar en el lugar donde está el corazón del paisaje a nivel vital-energético.

Nivel 4: Devas o ángeles: Espíritus de la voluntad o Reinos (conocidos así en la tradición esotérica y en la católica...) Pero de ellos talvez sí, talvez no, hable en otra ocasión
Fuentes: Marco Poçachnik "Nature Spirits and Elemental Beings"
En el nivel más profundo de la evolución los elementales del fuego son seres que existen en el centro de la tierra y presiden el destino del planeta. Son incomprensibles para la conciencia humana. En una segunda etapa de evolución llegan a la fina corteza terrestre y allí realizan distintas tareas, éstos son conocidos como Salamandras. Principalmente toman el rol del proceso de madurez, de transformación y de descomposición. Estos elementales pueden ser percibidos cuando transforman el compost en tierra fértil, o en el llama que enciende la madera o que baila sobre una vela. Ningún fuego prendería sin la intervención de estos espíritus. También son aquellos que se encuentran en el umbral entre la vida y la muerte, en el proceso de regeneración a través de la fuerza vital. En un tercer de evolución existen los espíritus de la luz y la creación de la luz. Son prácticamente brillantes hasta el punto de ser insoportables. Envían luz en esferas de diferentes tonos y colores.
En un cuarto nivel de evolución existen los espíritus de la inspiración que encarnan el rol espiritual de este abrazador elemento en el arte y la vida en general. Son los mediadores entre las intuiciones que provienen de las altas esferas, los seres angélicos, los patrones cósmicos y los niveles materiales de la creación. Estos antiguos seres eran conocidos como Musas, quienes también transmiten las bendiciones de la Diosa. Todos estos niveles de evolución en el reino elemental están entretejidos y trabajan en cooperación, como una red, con los otros elementales (de agua, tierra y aire) para que la vida se manifieste en el mundo material.La historia de Ognevushka:
La visión dualista del mundo donde los reinos invisibles se polarizaron en polo demoníaco y polo de la luz, nos legaron un mundo desgarrado. En la cosmovisión antigua, que persistió a manera de mitos, leyendas y cuentos de hadas, se mantenía viva la imagen de la Diosa y sus tres aspectos de Virgen, Madre y Anciana. Estos tres aspectos simbólicos representan la unidad, la creatividad y la transformación. Si bien parece ser que las Diosa era venerada en el Paleolítico como Una, en el Neolítico ya cambia su percepción. La representación de la diosa triple más antigua se remonta al año 13 000 A.C. (talla en roca de la cueva francesa Angles-sur-l'Anglin).


Con la llegada del verano (muy a pesar del calentamiento global, aún se puede sentir el cariñoso calor estival y ver el cielo azul) empieza también el culto al sol. Ya que el cielo también es el reino de la madre, la creadora, presento a la diosa solar Amaterasu, cuya tradición domina el sintoísmo, desde hace cientos de años, sobreviviendo al confusionismo y al budismo. Su santuraio más conocido fue erigido en Ise en el siglo VII. La dinastía imperial japonesa remontaba sus orígenes a Amaterasu, cuya festividad se celebra en todo el país.
El mundo oscureció y se volvió fúnebre y los humanos empezaron a sentir mucha hambre. Para que saliera de la cueva fueron "ochocientos incontables" dioses y diosas, quienes adornaron un árbol a la entrada de la caverna con joyas, cintas y espejos. La diosa herrera fabricó un espejo especial también. Pero la profunda depresión de la diosa impedía que saliera o se moviera siquiera. Uzume, la diosa de la alegría, concibió un plan. Dio la vuelta a una bañera e interpretó una danza ritual. El baile se volvía más y más frenético, por lo que la diosa comenzó a desvestirse y bromear. Abriéndose el kimono mostraba sus senos y los dioses se desataron en risas.
Casi siempre se adornan con perfumes y ungüentos. Llevan brazaletes de oro y raras perlas en sus seductores brazos y campanas en sus tobillos. Sus cabezas están coronadas por tiaras de flores y usan largos aretes que resaltan sus delicadas facciones. Como vestidos sólo llevan puesta una pequeña faldilla de muselina celestial que se sostiene por un cinturón ricamente ornamentado.
Cada familia de hada es única. Algunas son maliciosas e incluso peligrosas. Cada hada tiene su propia personalidad, estabilidad, talento, hábitos, gustos, etc. Las más vistas por los niños son las pequeñas hadas luminosas y danzarinas. su aspecto puede ser sólido o translúcido. Algunas veces se manifiestan en el espacio físico, pero la gran mayoría de veces somos nosotros quienes entramos a su Reino Mágico.