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viernes, 9 de junio de 2017

Diosas del Mar

(c)Copyright Carmen Jijón. All rights reserved worldwide.
En muchas culturas el mundo surge de un universo amorfo, oscuro y acuoso. Se creía que éstas eran las aguas primigenias ilimitadas de las cuales surge el orden, dando lugar a las estrellas, el sol, la luna y la Tierra. Por ello el mar simboliza una poderosa fuerza creadora que contiene las semillas del caos y por lo tanto también puede ser destructora. A la vez es una fuerza desconocida, que actualmente impulsa a la humanidad a devenir co-creadores de un nuevo mundo o de una forma diferente de ser y a eliminar aquello que ya no es útil o beneficioso.

El agua es símbolo de la intuición, los sueños, los afectos y las emociones. Usualmente este elemento tiene una energía femenina y es el que más se ve afectado por la luna y sus cambios. El agua fluye, así como las palabras, los pensamientos, la creatividad y el conocimiento. Lo que no fluye, se estanca y se pudre. Por lo tanto, el agua en general y el mar en particular simbolizan la necesidad de movimiento. 

El mar nos recuerda que debemos ser humildes, puesto que somos incapaces de controlarlo y dominarlo, ni siquiera de conocerlo. En un reportaje sobre la defensa del mundo marino afirma que el 90% de los recursos del océano han sido explotados y muchas de sus especies están extintas o en vías de extinción. Aún así, el océano ha probado ser igual de enigmático y desconocido como el infinito universo que nos rodea.


Entre las diosas de los mares están:
Afrodita, diosa griega del amor
Sedna, diosa inuit del mar 
Neith, diosa egipcia de las aguas terrenales y celestiales
Yemayá, diosa Yoruba del mar
Tiamat, diosa del agua salada
Asherah, diosa ugarita y "señora del mar"
Manimekhala, diosa hindú, "guardiana de los mares"
Namaka, diosa hawaiana del mar

Sus profundos abismos no han sido visitados por humanos, sus misteriosos monstruos (por ejemplo los calamares gigantes) permanecen aún sin ser divisados vivos. Es por ello que el océano se considera un símbolo del inconsciente. Es un espacio al que nos metemos con cuidado, con respeto y sin embargo sigue enviándonos constantemente sus regalos y sus tesoros. De lo profundo de sus entrañas de fuego surgen islas encantadas y poderosos volcanes, inesperados tsunamis, así como temibles maremotos que destruyen las costas. 

Esta es una invitación a considerar el poder del océano tanto en la realidad material como a nivel simbólico en nuestras vidas. Puesto que el piso oceánico y sus profundidades nos son hasta ahora desconocidas y las diosas del mar nos llaman a atrevernos a explorar esas profundidades en nuestra propia psique. También nos invitan a adentrarnos en nuestras emociones más indómitas y a abandonar lo superficial. Para atrevernos a ese cambio, es importante contactarnos con los sueños y los deseos, puesto que ellos nos revelan las posibilidades que se abren ante nosotros.

Fuentes:
Shahrukh Huasain, La Diosa
Galen Gillote, Sacred Stones of the Goddess

sábado, 1 de abril de 2017

La Diosa y el león: La Fuerza

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La relación de la Diosa con el león es muy antigua, se la rastrea a la era Paleolítica. La Diosa como madre de todos los seres vivientes está en directa relación con la leona, animal que simboliza la maternidad puesto que defiende a sus cachorros con su vida. La relación entre la Diosa y el león también ha sido interpretada como la metamorfosis que ocurre cuando contactamos lo más profundo de nuestra psique. También alude a la fertilidad como la facultad de dar a luz tanto a seres como a ideas, también con los ciclos solares, y al paso del tiempo.

Prosiguiendo con la propuesta del año 2017 como un año 1 en numerología y como un nuevo inicio, a la vez aprovechando el cambio estacional y el inicio de abril, presento a "La Fuerza", la carta número once en el tarot de Marsella. Según Alejandro Jodorowski, esta carta indica que se ha abierto el camino de las energías inconscientes hacia la consciencia, y representa la potencia de lo que se puede realizar en esta emergencia. Representa el primer número de una segunda etapa, el surgimiento de una nueva Consciencia.


La carta muestra la imagen de una doncella abriendo las fauces de un león que sugiere, en primer lugar, la relación con las fuerzas instintivas, con la verdad de las profundidades psíquicas. Está enraizada en la tierra, lo cual permite que la energía se eleve hacia las alturas cósmicas. ¿Cómo es eso posible? Porque gracias a la fortaleza de sus raíces los árboles pueden elevarse hacia el cielo. Van hacia abajo y hacia arriba en la misma magnitud. Pasa lo mismo con nuestro trabajo de toma de consciencia: mientras más profundo, también más amplio y elevado. Cabe señalar que esta carta representa el punto medio entre la energía espiritual y la energía instintiva y se puede manifestar en el mundo (fotos de leones, por ejemplo), en los sueños, en las imágenes (sueños diurnos), y en las emociones, por ejemplo, el repentino deseo de hacer algo totalmente nuevo que nunca antes habíamos considerado.


Uno de los símbolos de esta carta es el color amarillo, ligado al león y a la luz, así como a la mente. Esta energía sugiere trabajar con la creatividad y la búsqueda de la iluminación. Sin embargo, para poder enfrentarse a las alturas es fundamental indagar en las cuestiones esenciales de nuestras vidas, aquellas que podrían ser contradictorias, sombrías, ignoradas u olvidadas. Este encuentro no es violento, no implica lucha ni contradicción sino que se produce con sutileza, con amor, con aceptación de ambas partes.

La carta de La Fuerza surge para animarnos a no perdernos en la represión, el miedo, el trauma y todos los sucesos que los originaron. Nos invita a la liberación (soltar, dejar ir, perdonar) las experiencias, pensamientos y sentimientos negativos para permitir el contacto con el ser esencial. Sugiere amar, reconocer y ejecutar una nueva construcción simbólica, a través de la expresión de la palabra verdadera, de la creatividad, de la luz. Es posible que por primera vez en la vida se exprese una fuerza hasta ahora oculta, se produzca el fin de la enfermedad y se dé inicio a un nuevo ciclo. Es la invitación a armonizarnos con las dimensiones más sublimes del alma, a través de la aceptación del cambio.

jueves, 12 de enero de 2017

Nuevos comienzos


Según la Numerología, este año 2017 es un año 1 (porque si sumas todos los  dígitos hasta llegar a uno solo: 2+1+7 = 10 y 1+0 = 1), y por ello marca un nuevo comienzo. El uno es la Unidad (el todo contenido) y todo lo que surge de la Sagrada Unidad es así mismo sagrado.

La Diosa llega ataviada de viento, con traviesos niños revoloteando a su alrededor, y nos llama a seguirla. Nos impulsa a reconocerla en la sacralidad de la vida cotidiana. Nos susurra al oído, con dulzura, que aceptemos sus bendiciones y también a que cambiemos si es necesario e inevitable, a través de sus vientos de transformación.

Ya que es imposible no escucharla, vuelvo a retomar este difícil ejercicio que es la escritura, esperando poder transmitir en digitales letras, lo que me susurra la Diosa (a veces sin sutileza).


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martes, 20 de septiembre de 2011

El equinoccio otoñal o la estación de la gratitud

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¿Cómo transformar cualquier momento en apariencia ordinario en uno de plenitud? A través de la gratitud.

La gratitud tiene un significado profundo que nos transmite: "una vida llena de Gracia". Una vida tan llena de bendiciones que es jubilosa, es decir, llena de júbilo, de gozo, de una imperturbable felicidad.

Veinte y uno de septiembre: Mabon o Herfest coinciden con el equinoccio de septiembre. En el hemisferio norte coincide con el incio de la cosecha, que es un motivo de cerebración. Otro motivo de gozo es que el día y la noche nuevamente están equilibrados, la oscuridad y la luz están en un punto medio. Si bien, las noches se hacen más largas y los días más cortos y el clima más frío, en general es un momento para saborear las recompensas de la vida, el éxito y la abundancia.

Es un momento real
de acciones de gracias, de reconocimiento de las bendiciones que recibimos diariamente, de la suerte que tenemos de compartir este momento en un abrazo universal de bienaventuranza y también es un momento de sacrificio y transformación. Ha llegado el fin de los días luminosos y ha llegado el momento de cambio. ¿Qué vamos a dar, a sacrificar, para que se produzca este cambio? ¿Qué es lo que vamos a dejar?

Es también un buen momento para reflexionar sobre lo que estamos cosechando, lo que hemos sembrado, lo que queremos sembrar. Descansemos un momento, celebremos lo que tenemos, demos gracias a la Divinidad por su abundancia, compartamos lo que podamos con todos los reinos (angélico, elemental, animal, vegetal, mineral y por supuesto, humano), y preparémonos para el nuevo ciclo que se inicia.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

La diosa triple y la hija de gaia

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Una fuerza profunda me impele a escribir sobre la diosa triple, en especial por algo que está surgiendo con más y más fuerza en este momento planetario que es la Misericordia, que está manifestada por lo Femenindo Divino. La tierra por un larguísimo tiempo tuvo como referente de la Divinidad Femenina su aspecto triple: Virgen, Madre y Anciana.

El principio triple de la Diosa se manifiesta en tres fases. La energía de la Virgen se manifiesta en la fase de la Totalidad o Integridad; la energía de la madre se manifiesta en la fase Creativa y la energía de la anciana lo hace en la fase de Transformación. Cada una de las fases tiene un color simbólico: blanco, rojo y negro respectivamente.

  • 1. La fase de la Totalidad: nos permite experimentar holísticamente la esencia de un ser o de un fenómeno.
  • 2. La fase Creativa: Se basa en la interacción creativa entre dos polos.
  • 3. La fase de Transformación: Ir de la muerte o de la decadencia al renacimiento.
En la fase blanca, la Diosa Virgen nos alienta a buscar ideas y visiones y a generar planes. Solamente experimentando el toque de la totalidad universal podemos encarnar el potencial de la inspiración.
En la fase Creativa, la fase roja, las semillas que fueron sembradas en la fase roja empiezan a germinar y los impulsos creativos a expandirse, para
manifestar la abundancia de la vida. Se generan trabajos, se establecen relaciones y se pueden mover montañas. Esta fase se construye sobre la base de la asociación de los polos, de la interacción de las diferentes energías de la vida: yin y yang, masculina y femenina, del padre y de la madre, que la creación puede evolucionar.
La Diosa Negra es la maestra del cambio y la transformación, de la muerte y la resurrección. Ella aparece cuando un proceso te lleva al límite de su expansión significativa, es decir, que ya no aporta más ni al creador ni a la creación. Si bien es posible que el cambio sea muy doloroso, también es cierto que siempre lleva dentro de sí las semillas para un nuevo comienzo.

Sin embargo la Diosa no es estática, ya que ella representa el constante cambio y la transformación, tampoco lo son sus representaciones. Estas fueron las tres fases que la humanidad reconoció durante el tiempo que fue necesario para su desarrollo, pero la cualidad triple de la diosa no es para siempre. Se dice que ya que estamos entrando en una nueva fase evolutiva de nuestra vida terrena (como planeta y como vida sobre éste) y la diosa se está manifestando de otras maneras. La mejor manera de contactar con ella, es a través de su Misericordia Divina y algunas representaciones como la de la Virgen María, Tara o la de Kuan Yin, pueden facilitar el contacto con ésta.

El principio Divino Femenino ha cambiado y sigue cambiando, así como el universo entero. En un inicio el principio universal era La Diosa y en ella estaba todo, después se transformó en el principio triple de la Diosa y posteriormente en las múltiples facetas que fueron y son reverenciados en las distintas civilizaciones, culturas y religiones humanas. Ahora, cuando un nuevo inicio se aproxima, una nuevo rostro de la divinidad empieza a manifestarse.


Fuente: La mayoría de este post es una traducción del libro: "The Daughter of Gaia, Rebirth of the Divine Femenine", por Marko Pogacnik, Findhornpress.

jueves, 21 de julio de 2011

El oso como símbolo de transmutación.

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El oso siempre ha sido considerado un símbolo de transmutación, al igual que el encuentro con la Diosa. En este post simplemente pondré algunos aspectos de la simbología del oso y el camino hacia la realización interna. Considerando claro, que está, que este camino es uno de encuentros con el alma, con la divinidad y con la totalidad.

Oso de la cueva de Chauvet en Francia, que tiene pinturas rupestres de las más antiguas halladas hasta ahora.

El símbolo del oso es uno muy antiguo y está conectado a las sociedades humanas desde el período paleolítico, junto con las sociedades neandertales. Usualmente está ligado a la Diosa Madre y a un tiempo sagrado. También indica protección o un/a protector/a sagrado/a que está cerca de nosotros en el camino de búsqueda interna. El oso y la osa dan cuenta de fuerza y poder que están en nosotros y a los que podemos acceder una vez que superemos nuestros miedos. También es un símbolo del inicio de una búsqueda que surge del alma. Es momento de avanzar, ya no se puede esperar a que la transformación ocurra por sí misma, sino que tenemos que ir a buscarla nosotros mismos. En este momento aparece el oso que como figura es dual: es tanto poderoso como tranquilo, violento como benévolo, por lo que indica que es hora de que las polaridades deben resolverse en el encuentro de ellas dentro de nosotros mismos. Así, procedemos a tres etapas:

1. Paciencia y Conección: Es el momento de hibernar. Esperar a que las ideas, emociones y experiencias maduren dentro de nosotros. Se utiliza este tiempo para conectar lo celestial con lo terrenal y darnos cuenta de los ciclos de la vida y lo que necesitamos en el momento presente para poder recibir la Primavera preparadas/os.

2. Confianza y Autoridad: Al igual que los osos adultos, las personas que ya están en un estado de madurez interna ya no cuestionan su poder personal, sino que confían en su fortaleza interior. Esa confianza nos da autoridad suficiente para tomar mejores decisiones en nuestra propia vida, sobre nuestra propia vida, sin imposiciones

3. Nutrición y Protección: Es el momento en que nos damos nutrición y obtenemos la determinación de lograr lo que nos proponemos.

Para lograr caminar en el bosque interior, donde habita el oso o la osa, como un guía tenemos que usar las brújulas que nos fueron dadas desde el incio de las encarnaciones y éstas son las emociones. Las emociones en nuestra vida nos indican si estamos yendo hacia donde queremos o si estamos en un camino equivocado (es decir, al de mayor sufrimiento o dolor). Esta es una guía básica que puede servir para que veamos en dónde estamos ahora y hacia donde podemos ir. Posiblemente avancemos hacia adelante y hacia atrás, pero lo más importante es que no nos juzguemos, sino que cambiemos de ruta si no vamos hacia donde queremos.


Lo primero es hora de remover los prejuicios y emociones negativas que nos paralizan: ir de la inseguridad y la depresión hacia la fuerza del enojo; es decir de la desconección hacia la conección, de la parálisis interior al movimiento. Aunque ambas sean emociones negativas nos permiten darnos cuenta de que se están produciendo cambios. A partir de allí podemos encontrar otras emociones, que aunque sean negativas (porque generan sufrimiento y desconección) que nos indican que estamos caminando, aunque sea un camino difícil.

El siguiente paso es el encuentro con emociones como la duda, desilusión, confusión, que son emociones que indican que nos estamos moviendo, aunque aún no sabemos hacia dónde. Pero indican que hemos superado la parálisis interna. Después podemos sentir aburrimiento y abatimiento, cuando no vemos resultados inmediatos. Es momento de valorar las pequeñas metas y logros en la vida. Dar valor a lo que hacemos y logramos, aunque sea algo pequeño es esencial para seguir avanzando. A veces ese avance implica buscar un momento de descanso.

Finalmente llegamos al orgullo. En ese momento nos damos cuenta de que valoramos lo que hemos logrado en comparación a algo o alguien. El orgullo implica que creemos que somos mejores de lo que éramos. Cuando la verdad es que siempre fuimos y todos somos maravillosos. En el momento en que nos creemos mejores que los demás por lo que hemos logrado es un nuevo momento de parar, de deternos. Es momento de un gran salto emocional que es el paso hacia la alegría y gratitud, lejos de la comparación y más cerca de la compasión. Luego vendrá la aceptación. Después la alegría, amor, gratitud por la vida y finalmente al gozo, paz y entrega totales. Cuando hemos pasado el umbral de la aceptación estamos en el momento en que las maravillas y milagros empiezan a manifestarse en nuestra vida.


Es importante recordar que vivimos en ciclos, igual que en la naturaleza. Somos seres cíclicos, así que podemos ir avanzando en espirales. Podemos comenzar en el 1 y de allí avanzar hasta el 9 y desde el 9 pasar al 10, que es un nuevo 1. Es un 1 en otro nivel más elevado. Del 10 al 100 hay mucho camino por recorrer, el nuevo nivel es más largo o difícil, pero estamos en un nuevo lugar.

Fuentes: http://www.whats-your-sign.com/bear-meaning.html; gracias a Víctor Espejo por sus audios y videos.

martes, 28 de junio de 2011

la diosa y el oso: "primera parte"

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¿Qué es lo femenino? ¿Existe lo femenino? Esta es una pregunta muy difícil de responder, ya que para las personas expertas en género "lo femenino" es una construcción social basada en la percepción que la cultura tiene sobre el sexo. Pero por otro lado está la construcción arquetípica de lo que significa "lo femenino". Es algo que trasciende las culturas, las épocas e incluso el dominio consciente de las construcciones sociales y las convenciones. Para mí, y esta es mi opinión personal que se adhiere a la de algunas analistas jungianas, lo femenino sí existe, al igual que lo masculino. Lo femenino existe y se manifiesta tanto en las mujeres como en los hombres y al igual que lo masculino, también conlleva una fuerte sombra y un gran desconocimiento por parte de todos nosotros, el género o la raza humana.

Eso no responde a ¿qué es lo femenino? En estos años he explorado varios aspectos de los arquetipos que construyen la feminidad en distintas culturas humanas. Así, espero poco a poco ir armando una visión más amplia, digamos, panorámica (aunque no aún de 360 grados) de la feminidad y de los aspectos que la componen. Mientras yo amplío mi visión hay cosas que pasan a mi alrededor y dentro de mí que me van dando respuestas a esta investigación vital sobre mi propia feminidad.

Como dicen muchos y muchas autor@s en relación a la feminidad, que debido al patriarcado, que era una respuesta al mundo matriarcal, se cortó la posibilidad de un desarrollo y transformación naturales. Por lo tanto, las mujeres principalmente, pero también el elemento femenino en los hombres nos vimos atacadas en nuestro desarrollo natural y tuvimos que adoptar formas y relaciones ajenas, masculinas o masculinizadas, o de sometimiento para la supervivencia. Así, el elemento femenino se desarrolla naturalmente hasta la pubertad, después de eso es un misterio. Se convierte en algo de especulación, ya que la adultez en lo femenino está sometida a una serie de restricciones sociales, como camisas de fuerza y eso si crece y se desarrolla.


Algunas personas, al ver esta restricción, y las posibilidades que están más allá de la cárcel a la que estamos sometidas (metafórica), empezaron a contactarse hacia adentro, a mirar hacia el pasado, para descubrir dónde quedó lo femenino, qué era, qué pasó y cómo podemos apropiarnos de ese elemento tan natural, tan propio y dejarlo que florezca nuevamente. Lo bueno es que hay un horizonte, lo malo, es que tanto mirar al pasado a veces nos impide crear nuestro futuro. En todo caso, el elemento femenino está allí, y ya está creciendo y floreciendo, ya está anunciando su regreso, no para que vuelva a existir como "matriarcado", sino para que se pueda dar una verdadera cultura de la alteridad, donde hombres y mujeres podamos desarrollarnos plenamente.


Es así que ahora que empieza esta nueva etapa del blog. Es hora de ver la infancia de la doncella, el mundo salvaje al cual se entrega en feliz juego, los peligros, los dolores, las sombras, la adolescencia y la posibilidad de una adultez sana y feliz. Para ello existe el elemento simbólico del oso y de la osa. Así como escribí sobre la diosa y el león, como Ishtar y Durga, ahora quiero escribir sobre la diosa y el oso.


Los osos simbolizan muchas cosas, entre ellas: la resurrección, la sanación, divinidad, invulnerabilidad, ayuda, protección, introspección, verdad, la energía femenina receptiva, intuición, transformación, armonía, profesía, paciencia, defensa, benevolencia, lealtad, sabiduría, fuerza y valentía y más. Como símbolo tiene siempre sus cualidades positivas y negativas, blancas, negras y una gran gama de grises.

Como símbolo de la resurrección, la osa representa algo que estaba profundamente dormido en nuestro interior, algo que parecía estar muerto, se despierta y se multiplica, como la osa que despierta de su estado de hibernación, pare a sus oseznos y empieza a cuidarles y enseñarles. El aspecto femenino empieza entonces a despertar de su largo invierno, para rastrear, conocer y excavar los aspectos psíquicos y sutiles de todas las cosas*.

Fuentes: http://www.wicca.com/celtic/wyldkat/wkland.html
* El oso espiritual

miércoles, 14 de octubre de 2009

De hechicera a bruja hay sólo un paso

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La tierra duerme en silencio, la noche cubre como un velo los cielos y confundiéndose con las sombras aparecen por la esquina del ojo izquierdo los fantasmas, los monstruos, personificando lo desconocido y terrorífico que nos pone la piel de gallina y el corazón en la mano. Entonces, para librarnos del horror que nos congela la sangre, convocamos a la dama de la Luz, a la Hechicera. Esa dama hermosa aparece rodeada de un brillo que aleja los miedos, trayendo con su voz celestial la música de las esferas, restaura la paz y transforma todos esos terrores en polvo de estrellas, transportándonos a la tierra de los dulces sueños.
Las hechiceras no sólo disuelven la oscuridad, disipando las dudas y los temores, sino que también sanan con sus pociones mágicas, adivinan el presente secreto y el futuro incierto, guían hacia la buena fortuna, protegen, bendicen y encantan. Algunas son benéficas hadas madrinas y otras se presentan llenas de sensualidad y sexualidad que seducen y enamoran. Son creadoras, creativas, sanadoras, contadoras de historias, tejedoras de sueños, en fin, son el principio y el fin de todo lo bueno. Estas fabulosas magas son el arquetipo de la diosa en su aspecto de dadora de vida, del contacto directo de lo bueno y natural, y son representadas por las antiguas sacerdotisas, las mujeres sabias y las santas de las religiones cetónicas. Y todas las mujeres tenemos la posibilidad de encarnarlas alguna o varias veces en la vida.
Pero todo gran poder además de ser venerado, puede ser temido y deseado. Todo gran poder también puede ser pervertido y usado para el mal. Y cuando el amor o el deseo insatisfechos, cuando la ansiedad por poseer el poder se apodera del corazón de los hombres (o mujeres), entonces la maravillosa hechicera se transforma en la monstruosa bruja. Al ser inaccequible se transforma en depredadora implacable, en engañosa, despreciable, mortífera. Entonces los encantos mutan en trucos para atraer a las inocentes víctimas y devorarlas.

La transformación de hechicera a bruja o de bruja a hechicera está atravesada por el nivel de conciencia social e individual. Durante mucho tiempo la Diosa que era venerada como bondadosa, a pesar del ciclo de vida,muerte y renacimiento fue transformada en demonio por las culturas donde imperaba el Dios padre, no necesariamente bueno y la mujer fue concebida como el origen de todo pecado. Así mismo fue que en la conciencia de algunos hombres impera el miedo a las mujeres a veces transformándolas en monstruosas brujas, las que en un inicio eran bondadosas hechiceras. Entonces surge la traición. Esa traición es una espada de doble filo, que hiere tanto al que traiciona como a la que fue traicionada, miren sino la historia de la hechicera Medea...
Sin embargo, también existe el aspecto positivo de la bruja, como la justiciera, quien a pesar de parecer fea y malvada, resulta ser la fuente de un conocimiento profundo, y es quien premia a los justos y buenos y castiga a los malos, como en los cuentos: Vasilisa la Hermosa o en Frau Holle. Para los Cochiti (indígenas norteamericanos) existe la Mujer Amarilla, la bruja depredadora que se transforma en la Mujer Total, la benefactora, esposa y heroína de los pueblos vecinos, entre ellos los Navajo. Para los Keres (los Cochiti son un pueblo kere) el amarillo es el color de la feminidad. Así, la bruja de unos es la diosa bondadosa de sus enemigos.
La Mujer Amarilla es un Espíritu, una Madre, una mazorca bendita, un arquetipo, una hija, una hermana, un agente de eventos oscuros, la chica que huye con los enemigos (Navajos, mexicanos o Zunis). Es tanto la buena madre creadora como la mala madre destructora. La Mujer Amarilla representa la Mujer Total, ya que el color amarillo es el color de la feminidad.
Éste es sólo uno de los ejemplos de cómo la Diosa Total se transformó en la diosa compuesta, en varias diosas y sus rostros de juventud, adultez y ancianidad, es decir, de vida y muerte. Y también las mujeres fueron cortadas y separadas. Se empezó a ver a las mujeres como la madre virgen, o la tentadora malvada. Pronto pasó de ser la hechicera a la bruja, cercenando la sexualidad femenina. Así, las hermosas hechiceras, tan pronto se muestran reticentes a mostrar indulgencia con las falencias ajenas o que manifiestan abiertamente su poder, son transformadas en brujas... pero las brujas también existen.
Fuentes: "Yellow Woman" por Leslie Silko y Melody Graulich; "La diosa" por Shahrukh Husain

martes, 16 de junio de 2009

Encuentros con la Diosa: vivir el renacimiento del alma

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Les extiendo la invitación a vivir la primavera como un renacimiento. Hay aún mucho de qué hablar, muchas diosas que conocer y venerar, muchas hadas que nos invitan a celebrar la riqueza y abundancia, la belleza y la plenitud, más allá de la época misma en la que nos encontremos. Vivamos esta primavera eterna que se disfruta desde la mitad del mundo y también en el Otro Mundo. Celebremos el inicio de una nueva era y un puente hacia una vida más plena.

Es posible que estemos en medio de la búsqueda o al inicio de la misma. Puede ser una búsqueda de la Verdad, del cambio o de la Magia. Puede que estemos buscando otra forma de ver la vida u otra vida o posiblemente todas las anteriores. Las imágenes que pueblan nuestra imaginación y las que a veces se intercalan con aquellas de la vida cotidiana nos anuncian que necesitamos nutrir nuestras almas. Ya basta de cavar y recavar, de elucubrar y consumir información o conocimiento. Seguro nuestros sentidos se hallan saturados. 

Imaginemos un prado o la suave arena y recostémonos por un momento. Dejémonos arrullar por el sonido del agua y el viento y que el sol caliente nuestros corazones. Descubramos los elementos femeninos que llevamos en nuestro interior. Integremos aquellos elementos antes aislados, a fin de reconciliarnos con las impresiones contrapuestas de la Madre, de la Feminidad. Hombres y mujeres necesitamos hacer las paces con las imágenes de la vida y la muerte, noche y día, bueno y malo, con las dicotomías de la vida, para dar paso a nuestra resurrección, a una vida plena de alma.

Esto de ninguna manera significa que la vida deja de tener contradicciones ni que dejará de presentarnos obstáculos, simplemente es una invitación a convertirnos en los héroes de nuestra existencia y a dejar surgir la pasión y la motivación de la búsqueda. Permitamos que la divinidad inmanente guíe y proteja nuestra travesía, y que sea Ella quien nos nutra de fortaleza a través de sus pruebas y obstáculos, que sea Ella el premio final ante nuestros triunfos, ya que a la final son Sus brazos los que nos acogen en el transcurso de esta y de las otras vidas. 
Fuentes de inspiración: Thomas Moore, "El cuidado del alma"; Shahrukh Husain, "La diosa"

lunes, 12 de enero de 2009

Diosa de la Transmutación


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El amor es el ingrediente principal hacia la transformación y no hablo solamente del amor de pareja o hacia los otros, sino principalmente el amor hacia uno mismo. Pero entonces ¿qué es ese uno mismo? No es el ego, ni sus máscaras, ni las imágenes que ponemos frente al mundo. Es el Alma. Es lo más puro y esencial de nosotros mismos. Sin embargo, ¿cómo puede haber transformación si el Alma en sí misma es inmutable? Porque la transmutación implica evolución, no solamente un cambio. Es decir, no cambia de rostro o de cuerpo, sino que el alma crece y se expande, aprende y mejora, toma consciencia y recuerda la verdad del amor.

Muchas diosas de la transformación como Kali, Pele, Kirke o Sekmeth promueven transformaciones súbitas parecidas a la muerte. Por otro lado, el amor como agente de transformación es una metamorfosis, una transmutación. Con respeto, perdón y aceptación a lo que somos ahora, buscamos la evolución a todos los niveles para ser más felices. 

Hay mucha gente que gusta de estar y punto, no cree poder ser feliz, mucho menos más feliz, y tampoco tiene ganas de evolucionar, porque no sabe lo que implica. Este post va para aquellos o aquellas que buscan encontrarse en el mundo subterráneo y encontrar allí el brillo de la luz de sí mismos, el sol interior.


El mayor ejemplo de transmutación es María Magdalena. María Magdalena era tanto la mujer de quien Jesucristo sacó siete demonios, como la "pecadora" que enjugó los pies de Jesús con sus lágrimas. Ella es el elemento sexual erótico erradicado de la conciencia de la Mujer, de la Virgen Madre, en la cosmovisión cristiana. Sin embargo, aquí no voy a hablar del personaje bíblico María Magdalena, sino del arquetipo de la gnosis, que es el conocimiento que nos aproxima a lo divino a través de otra faceta del amor. Ella es el arquetipo que se relaciona más con las diosas Innana e Ishtar, quienes atravesaron los siete portales del infierno (mundo de los muertos) de entrada y salida. Por lo tanto también tiene una relación con Proserpina (romana) o Perséfone (griega), es decir, ella nos conduce de entrada y salida hacia el mundo subterráneo, donde encontramos tesoros, seducciones, pruebas, misterios, aprendizajes y amenazas.

María Magdalena representa a la mujer sacerdotisa y amante como arquetipo dentro de la psique humana. La idea de la mujer sacerdotisa y amante como prostituta tiene poco más de dos mil doscientos años y señala la sombra de lo natural. Esta imagen fue negada en la cultura a la vez que lo natural fue tachado de demoníaco y el elemento sexual-creativo fue considerado un pecado y por lo tanto fue reprimido. Es el elemento que pasa por un proceso alquímico de transmutación desde la materia prima hacia algo superior, del plomo al oro.


En un terrible momento de oscuridad cultural, las mujeres se vieron forzadas a imitar su comportamiento al de la Virgen y su rol al de madre, mientras que los hombres limitaron su mujer interna o ánima a un rol similar. Por lo tanto quedó reprimida la imagen de la sacerdotisa y de la sexualidad como medio para conocer lo divino, quedó a la vista sólo su lado oscuro, se le denominó ramera. 

Pero el arquetipo de la prostituta poco tiene que ver con la Diosa de la Transmutación. La prostituta como arquetipo se presenta tanto en hombres como en mujeres como quien vende su dignidad a cambio de algo sin valor, aunque aparentemente ventajoso, como el dinero, la pseudo seguridad, la comodidad, la fama o la falta de compromiso. Es la negación de todo su poder creativo, de asumir el acto co-creador del mundo al lado de la Diosa. Se cae en este comportamiento cuando se olvida el poder personal por la seducción burda de la materia.


La sexualidad es la energía creadora, la que permite que se manifiesten las ideas y los deseos en el mundo de Maya o la ilusión y existen algunas técnicas yóguicas para usar este poder. La sexualidad permite que sea posible el deseo de unión entre dos seres, un deseo de unión que ha perdido su más profundo valor espiritual en la Cultura Humana y por ello es tan mal utilizado o reprimido. María Magdalena nos indica el camino de regreso al Uno Mismo (o al Sí Mismo desde la perspectiva de la psicología profunda) a través de la sexualidad. Ella es la sacerdotisa que nos indica el camino hacia los oscuros recodos del mundo interno, del inconsciente, para que podamos vencer a los siete demonios, a las ocho oscuridades del corazón y transformarnos en seres superiores.

María Magdalena es el receptáculo de lo divino, nos inicia en el camino del aprendizaje intensivo hacia lo divino, a través de una apasionada devoción, parecida al amor sexual. Es la transformación de la experiencia física en espiritual. Y que quede claro que quienes aspiran a lo divino son espirituales y buenos, independientemente de las caídas en el camino o del camino mismo...

Fuentes: Shakrukh Husain, "La Diosa"

viernes, 14 de noviembre de 2008

El despertar de la Diosa

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La visión dualista del mundo donde los reinos invisibles se polarizaron en polo demoníaco y polo de la luz, nos legaron un mundo desgarrado. En la cosmovisión antigua, que persistió a manera de mitos, leyendas y cuentos de hadas, se mantenía viva la imagen de la Diosa y sus tres aspectos de Virgen, Madre y Anciana. Estos tres aspectos simbólicos representan la unidad, la creatividad y la transformación. Si bien parece ser que las Diosa era venerada en el Paleolítico como Una, en el Neolítico ya cambia su percepción. La representación de la diosa triple más antigua se remonta al año 13 000 A.C. (talla en roca de la cueva francesa Angles-sur-l'Anglin).
Estos aspectos al ser símbolos de la Diosa poseen múltiples significados y acercamientos. Para algunos son las edades de las mujeres y su relación con los ciclos de la fertilidad; para otros son los ciclos lunares; talvez sea una necesidad social específica o una forma de acceder a la Gran Diosa de manera menos compleja; o talvez que representan pasado, presente y futuro.
Nuestros antepasados inventaron rituales para mantener vivas las energías de la Tierra, ayudados por seres invisibles, considerados en sus varios niveles de evolución como: elementales, devas y seres angélicos (no digo ángeles para no confundir, pero viene a ser lo mismo ;) .)

Debido a la división y polarización de estos aspectos, se producen múltiples atentados principalmente en contra de aquellas personas quienes aún mantenían contacto con los seres elementales. Además casi se eliminan por completo los símbolos materiales y los rituales que mantenían en balance a las fuerzas de la naturaleza. Al romper los lazos y asesinar cruelmente a los seres humanos que aún podían contactarse con el aspecto más sutil de la naturaleza (léase las mal llamadas cacerías de brujas, porque en realidad fueron genocidios), cunde una ola de terror, que aún hoy por hoy, esparce sus semillas de ignorancia y destrucción.

Afortunadamente la verdad permanece más allá de las creencias predominantes de los humanos y sus sucesivos atentados ecoterroristas; por lo que los seres o espíritus elementales siguen honrando a la Diosa y generando la unión entre sus diversos aspectos y las polaridades femenina y masculina de la energía...

Así es como los cuentos de hadas han mantenido en sus ensoñadoras narraciones verdades develadas solamente a los entendidos, que ahora pueden ser compartidas por todos. Algunos de esos cuentos son "Blanca Nieves y los siete enanos" o "La Bella Durmiente del Bosque", que como cuentos pueden velar y a la vez revelar la Verdad de la Diosa y su simbología para la psyche humana. En estos cuentos, la Diosa en su aspecto de Unidad (cielo y tierra, vertical y horizontal) o doncella, es perseguida por la polaridad demoníaca o bruja, con la que fue catalogada la Diosa durante las Edades más oscuras de la Humanidad en los últimos 25,000 años (Kali Yuga: desde 500 A.C. hasta 1700 D.C.). Es decir, fue perseguida por la Ignorancia. Y fue recibida y cuidada por ¿quiénes? ¡Por los seres elementales! Tanto hadas como duendes se encargaron de mantener escondida y a salvo a la Diosa o a la Unidad, hasta que pueda nuevamente "despertar con un beso de amor" por parte del Noble Príncipe o mejor dicho: Un corazón puro. No es de extrañar pues, que haya resurgido el clamor de la Diosa y su veneración en los últimos 100 años y por su puesto, que hoy en día podamos hablar de los elementales con más facilidad, aunque para muchos aún sean un producto de la fantasía... pero peor es nada.
Fuentes:Shahrukh Husain, "La Diosa"; Marko Pogaçnik, "Nature Spirits and Elemental Beings".

jueves, 11 de septiembre de 2008

Las Diosas del Agua


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El flujo natural del agua nos recuerda nuestra libertad; la forma en que podemos rodear o abarcar los obstáculos, como un pequeño manantial que serpentea entre las piedras o como un gran río que las cubre y las hace suyas. Nos recuerda nuestra inmensidad como el océano o como las nubes en el cielo. Y también nos recuerda que aquello que no fluye, se estanca y se pudre.


El agua es el elemento de la vida, las emociones, la madre nutricia, la destrucción, en fin, es el elemento de la vida, la muerte y el renacimiento. También es el elemento de la regeneración y por lo tanto de la salud. Como origen de toda vida y del mundo emocional tiene como fuerza primordial el Amor. Por ello diosas como Oshún, Chalchihuiltlicue o Afrodita provienen o están relacionadas con el agua.


Este elemento también se relaciona con las habilidades psíquicas y la intuición que viene del centro emocional y no del intelecto. Al ser un elemento esencialmente femenino nos revela los misterios profundos del ser, el inconsciente, la purificación, y la compasión.

Las diosas del agua, al ser convocadas, pueden ayudarnos cuando necesitamos remover obstáculos de nuestro camino, en especial si nuestras emociones están bloqueadas o no las podemos expresar. También si sufrimos heridas, necesitamos sentir el Amor en cualquier situación o relación. Al encontrarnos con ellas nuestras emociones se limpian, se sanan y podemos sentir que nuestro ser "renace" a una nueva etapa de la vida.

Las diosas de la intuición y lo desconocido, así como de los poderes psíquicos, puden asistirnos cuando necesitamos ver o conocer aquellos tesoros ocultos en nuestro interior. Su poder creativo se manifiesta a través de la palabra y de las formas bellas.

Tal vez lo que necesitemos sea sensibilizarnos hacia mundos más sutiles y mágicos, por lo que podemos trabajar con las diosas del agua para desarrollar nuestra sensibilidad, compasión y empatía. Como diosas de la muerte, nos recuerdan que ésta no es más que un umbral y que la vida es un continuum dentro del vasto océano de la Divinidad.

Algunos nombres de diosas del agua son: Mehet-Weret, Yemanjá, Aegeria, Branwyn, Latis y Thethys.

lunes, 24 de marzo de 2008

¡La Primavera ya llegó!

El Equinoccio de Primavera llegó, anunciando el balance perfecto entre el día y la noche. Empieza a notarse un clima más cálido, noches más cortas (en el hemisferio norte) y un anhelo de unión. La fertilidad reina sobre los habitantes de la tierra, tanto animales como vegetales (los humanos tienen su propio ritmo). Se puede observar a las aves construyendo sus nidos y a los animales jóvenes apareándose. Posiblemente se divisen hadas afanándose en sus tareas, una vez han dejado atrás el letargo invernal.
Empieza la fiesta de los duendes, quienes gustosos atienden sus labores en una explosión de color y vegetación. Los espíritus elementales se sacuden y se despojan de su silencio y es posible entrar en contacto con ellos o sus travesuras en una tarde aparentemente perezosa. Ahora se extiende la invitación de la naturaleza hacia una época fecunda en creatividad, energía, ideas, vitalidad. Es posible que una idea o proyecto comience a cristalizarse.
Ostara, el sabbath del 21 de marzo o Equinoccio de Primavera, es el anuncio de resurrección, de nueva vida, del renacimiento de la fuerza vital -representada por el Sol- y de la fertilidad. Es hora de celebrar a las diosas del amor y la fertilidad (Afrodita, Ishtar, Astarté, Hator, Laksmi, Venus, Eostre, Ostara) y de los dioses (Osiris, Dionisios, Attis). Algunos de los símbolos que ha adoptado esta celebración, como los huevos de colores y el conejo, vienen de un mito de la diosa germana Ostara (equivalente a la sajona Eostre) que un día encontró un ave lastimada y, para sanarla, la transformó en conejo; pero la transformación no fue completa, ya que aún tenía la habilidad de poner huevos -que amorosamente llevaba a Ostara, delicadamente decorados (los huevos también simbolizan a la fertilidad y se comían ricamente decorados en la antigua Babilonia para los festivales de la primavera). Del mismo conejo se dice que era el consorte de la diosa y que tenía una libido muy desarrollada...

La diosa Ostara
Esperen un momento, ¡Jesus, el Cristo! ¡Por supuesto! Es Pascua, Semana Santa, Easter. ¿No es acaso lo mismo? De una forma u otra, para todos aquellos que celebramos la unión y la tolerancia entre religiones, sí es lo mismo. Esta época es el triunfo de la vida sobre la muerte o sobre la ilusión de la muerte... el ciclo de vida continúa. Vale acotar que la fecha de selección de la Semana Santa, es decir, del Domingo de Gloria (o de resurrección) está ligado directamente al Equinoccio de Primavera. Se elige la fecha considerando el primer domingo después de la primera luna llena que le siga al equinoccio... y después se cuentan para atrás los cuarenta días hasta Miércoles de Ceniza, y lunes y martes de carnaval...
Si bien en español Pascua viene del latín y significa "paso" y su relación directa es con la Pascua Judía, en inglés viene de Eostre, que era la diosa de la fertilidad de los sajones, cuyo nombre evoca el alba o nacimiento del sol. Ya que el sol nace por el Este que en inglés es East, de ahí viene Easter. En español no coincide el nombre, sí el significado, ya que la fecha se adoptó de varios cultos paganos: el renacimiento de la fuerza solar, que como Jesús, "trae la luz de la verdad y de la justicia divinas" (ya lo dijo San Jerónimo). Es también por esta razón por lo que el Sábado de Gloria (es decir, el Sábado Santo después de las cinco de la tarde) se realiza la bendición del agua y de la luz (o sea, de las velas). Así que para todas las religiones este es un momento de celebración y gozo.

Es un buen momento para plantar semillas y empezar su propio jardín de hierbas; unirse a la naturaleza en un largo paseo (sin olvidarse del paraguas), para alabar la belleza y el tesoro de la Gran Madre en su aspecto de Naturaleza. En el caso que deseen realizar un banquete especial, no olviden los productos lácteos, las nueces (a las que no sean alérgicos), flores, brotes, frutillas, y adornen sus casas con jazmines, rosas, violetas, peonías, irises, y narcisos... los que tengan otras opciones, como una buena Fanesca, ¡que les aproveche!
Fuentes: http://www.goddess.com.au/goddesses/Eostre.htm, www.wicca.com, "El anillo de las hadas" de Anna Franklin, www.religioustolerance.org/easter1.htm

sábado, 22 de septiembre de 2007

La Cenicienta y sus pequeños pies.


Hace tiempo que he estado dándole vueltas a la historia de la Cenicienta en mi cabeza. Si bien hay múltiples aproximaciones a los cuentos de hadas, y a éste en especial, pero la que me ha perseguido más es aquella relacionada con los pequeños zapatos y los pequeños pies que éstos puedan contener. Los pies pequeños eran un símbolo de virtud, distinción y belleza, además de atractivo sexual.

Según varios autores, el tema de la Cenicienta es uno de los más famosos y antiguos del mundo. Marian Roalfe Cox afirma que existen por lo menos 345 variantes de este cuento. La versión escrita más antigua conocida proviene de China del siglo IX d.c. Aunque ya la historia en si misma es muy antigua y yo encontré una que provenía aproximadamente del s. IV a.c. de Egipto, aunque Bettelheim afirma que en el s. III d.c. es cuando los zapatos empiezan a tomar un rol importante en la moda de Egipto, debido al reinado romano.

Por otro lado, están la madrastra y las hermanastras de Cenicienta. Siempre se las ve como las malas, pero por otro lado, ¿qué poder tenían antes las mujeres solteras? Se podría decir que en la Inglaterra victoriana las mujeres solteras (spinsters) tenían cierta libertad, pero en el resto del mundo, el único status válido de una mujer era el de casada. Es más, las mujeres viudas en China o se volvían a casar o un gran número de ellas se suicidaba!
Entonces, volviendo a las hermanastras de Cenicienta, ¿qué otro camino les quedaba que casarse? Y para ello se cortarían el dedo gordo del pie o el talón (como en el cuento) o como en la China, se vendarían los pies hasta deformarlos, con tal de hacer una buena unión.

Los pies pequeños y perfectos eran llamados lotos dorados y debían tener siete muy definidas características: ser pequeños (el ideal era 7 cm), estrechos, rectos, puntiagudos y arqueados y además la piel debía ser suave y perfumada. Pero lo más importante era la longitud. El talón debía ser carnoso y redondeado y todo el peso del cuerpo recaer sobre el dedo gordo. Para ello era necesario que los dedos y el puente se rompiesen y doblasesn hasta llegar a tocar el talón. Y la hendidura formada por la punta del pie y el talón debía tener la profundidad de una moneda grande: la recompensa era la felicidad. (Es decir, la felicidad en el matrimonio, que era igual a la vida).
El vendado de los pies en China me da escalofrío. Era todo un ritual de las mujeres y las madres vendaban los pies a sus hijas desde los 4 años en adelante. Después de los 8 años el resultado no era muy bueno... En el calendario se elegía el día preciso con la ayuda de un adivino y se ofrecían bolas de arroz a la Doncella de los pies Diminutos, para que tuvieran los pies suaves como los pasteles de arroz. El procedimiento era el siguiente: Se lavaban bien los pies y se los frotaba con alumbre para contraer la piel y reducir las secreciones de sangre y pus. Se cortaban las uñas al máximo y se ponían las vendas mojadas desde el empeine, alrededor de los cuatro dedos pequeños del pie, hasta doblarlos hacia la planta, y finalmente el talón. Se envolvía entonces el tobillo y se daban más vendas y vueltas. La idea era que los dedos y el talón se tocaran, pero dejar libre el dedo gordo para poder andar.
Dos años duraba esta tortura, ya que además del intenso dolor del rompimiento de huesos y la nueva forma que iban adquiriendo, debían caminar para que el proceso fuera el mejor y las niñas pudieran más tarde caminar. Si se hacía mal, era posible que la niña no pudiera volver a caminar "normalmente" o que tuviera una terrible infección y muriera. Este era un período de sufrimiento y suplicio, donde no sólo los pies les eran vendados, sino sus vidas mismas, restringidas y controladas, y su alma deformada, al igual que sus pies. Afortunadamente esta práctica fue prohibida durante desde 1911, con el advenimiento de la República y fue duramente perseguida por el régimen comunista.

Lo que me lleva a preguntarme ¿cuáles son los vendajes que nos imponemos hoy en día? Definitivamente la anorexia y la obesidad son deformaciones del cuerpo que acarrean terribles consecuencias tanto para el cuerpo mismo, la salud y la psyche, pero ¿y aquellas más sutiles?

Fuentes: Para saber más sobre el vendado de pies : leer "El abanico de seda" de Lisa See o http://www.descubriendochina.citymax.com/page/page/4417758.htm
Para saber más sobre analísis sobre la Cenicienta: de Bruno Bettelheim "Psicoanálisis de los cuentos de hadas" o visitar http://www.surlalunefairytales.com

miércoles, 22 de agosto de 2007

La diosa y las serpientes

La Diosa tiene muchos rostros, puesto que ella representa la unidad y la multiplicidad. Ella es un todo integral, la que rige sobre la vida, la muerte y el renacimiento. A lo largo del tiempo y en distintas mitologías, religiones y culturas, la Diosa ha tenido varios rostros y ha estado ligada al continuum de la existencia. Gracias a los varios rostros de la Diosa he llegado a apreciar más profundamente la diversidad y he llegado a "conocer" algunas culturas que jamás hubiera imaginado. 

Acompáñenme en esta pequeña circunvalación:

En este pequeño estudio de mitología y diversidad cultural he visto primero a las diosas de la belleza y del amor. También a las diosas madres, que en muy diversas religiones son también vírgenes. Entre las diosas madres vírgenes está Isis, la diosa egipcia cuyo culto fue muy popular en la época de los romanos y la llamaban "la madre del cielo", que en un sincretismo con los antiguos cristianos, es la posición que ocupó la Virgen María. 

La Virgen María, La madre celestial, también ocupó el lugar o fue sincretizada con diosas de la religión yoruba, de la Gran Madre en los celtas (la virgen negra con el niño en brazos es una imagen que veneraban los preceltas en la actual Francia, aunque se dice que se extendió el culto de las vírgenes negras después del contacto de los templarios con la fe sufí...), y de diferentes deidades para los indígenas "evangelizados" de América del Sur. De esta manera el culto a la Diosa no pereció, sólo cambió de rostro.
Eva, la primera mujer y su relación con la serpiente originan la vida en la Tierra.

También resulta interesante que imagen de la Virgen María pisando una serpiente es precelta y que la serpiente ha sido el símbolo de las energías primordiales y telúricas, cargada de misterio y de promesa, como epifanía de la Diosa de la Vida y de la Muerte (como son vistas muchas diosas madres, y es un arquetipo aún activo en nuestra psyche). 

Algunas diosas de la vida, la muerte y la regeneración son: Inanna, Ishtar y Medusa.

Si entra la diosa serpiente en tu vida espera cambios repentinos, la muerte de lo viejo y el nacimiento de un poder que no se ha desarrollado aún, creatividad y sabiduría.

El símbolo de la serpiente:
Desde el el período Neolítico se ha encontrado iconografía que representa a la diosa y su relación con las serpientes. Las serpientes han simbolizado tanto la sabiduría y la fertilidad, como el aspecto más aterrador de la Diosa. Las serpientes venenosas, son el aspecto de la muerte y el cambio de piel de la serpiente, representa la capacidad de regeneración. En este sentido, las serpientes son las mediadoras entre el mundo y el inframundo.
Las serpientes son las guardianas de los lugares sagrados y del conocimiento oculto.

La serpiente también simboliza el reino de los muertos, del renacimiento y el movimiento en espiral de la fuerza vital. La imagen de la diosa pisando la serpiente es el control de la wuivre, es decir, de las energías telúricas y apela también a la sabiduría y la lo primitivo en nosotros. Como todo símbolo, una imagen puede tener significados contradictorios, apelando a la totalidad de la psyche. Si bien es cierto que con el advenimiento de las culturas patrifocales las diosas fueron degradadas en hadas (el caso de Aine) o mortales (la virgen María), su culto subsiste. Es tiempo de rescatarlas del olvido y darles el lugar que se merecen.