martes, 25 de abril de 2017

Melusina



Algunos expertos en mitología aseveran que Melusina es una antigua divinidad de la naturaleza y la fertilidad. Aseguran que tiene relación con la Vuivre, una gran serpiente alada, cuyo cuerpo está cubierto de fuego, que domina los cuatro elementos, puesto que es el resultado de una armoniosa fusión de los cuatro espítitus elementales y posee una gigantesca joya sobre su cabeza. Cuando la Vuivre se baña, se desnuda y deja su piel de serpiente y su joya y se transforma en una hermosa mujer con el cabello muy negro o rubio rojizo. Guarda los tesoros y fertiliza la tierra, el cielo y los ríos. Trae la primavera y reina sobre las serpientes del aire, agua, tierra y fuego.

Hablar de Melusina significa tomar lo que quedó de las leyendas, el folklore y los cuentos orales, transformados hacia finales del siglo XIV en un romance. Los escritos más famosos fueron realizados por Johan d'Arras y Coudrette. Se han escrito muchos cuentos y novelas sobre Melusina, sobre la base del mito transformado en romance. Según d'Arras, Melusina significa prodigio o prodigiosa. Lo que explicaría algunos de sus talentos.


La leyenda:
La historia cuenta que Elinás, el rey albanés (actualmente Escocia), estaba cazando en el bosque y se acercó a una fuente a beber, donde vio a una hermosa mujer. La saludó con humildad y le pidió su amor. Ella le respondió, "Si deses que te despose, debes jurar que nunca tratarás de verme cuando esté dando a luz, ni cuando esté bañando a nuestros hijos".

Elinás aceptó el trato, se casó con el hada Persina y ambos fueron muy felices juntos. Tuvieron tres hermosas hijas: Melusina, Melior y Palatina. Pero Mataquas, hijo de Elinás de su primer matrimonio, obligó a su padre a romper la promesa empujándolo a entrar a la habitación donde Persina estaba bañando a las tres niñas.

Furiosa, Persina abandonó al deshonesto rey y fue a buscar refugio a la isla de Avalon con sus tres hijas. Allí Persina y las niñas vivieron por quince años. Cada mañana visitaban la montaña Eléonos, donde podían ver el distante reino de su padre. Un día, Melusina y sus hermanas decidieron vengarse de su padre y encerrarlo en la montaña encantada de Northumbria, llamada Brumbeloy. Su madre se puso furiosa, decidió castigarlas y ninguna de ellas volvió a verse jamás.

La hermosa Melusina fue castigada y se convertiría en serpiente desde la cintura para abajo, todos los sábados. Sin embargo, si encontraba un hombre que quisiera casarse con ella bajo la condición de no verla nunca ese día, podría vivir la vida de una mujer "normal". Melusina caminó por bosques profundos en busca de su destino hasta llegar a la región francesa de Poitiers.

Un día pasó por la fuente que Melusina habitaba, un joven caballero herido, llamado Raymodín, de quien se enamoró inmediatamente. Se casaron, se fueron a vivir a la región de Lusignan, de donde él era el señor y tuvieron ocho hijos, hermosos, poderosos y fuertes, auque todos tenían una marca (otros dicen deformidad) que dejaba ver su ascendencia sobrenatural. 

Mientras Raymondín viajaba por Bretaña, Melusina, con la ayuda de genios y hadas empezó a construir castillos, pueblos, torres iglesias y abadías, para que cuando su esposo regresara, se maravillara con lo que había hecho su esposa. 

Sin embargo, tanto amor, abundancia y alegría generó una terrible envidia en el hermano de Raymodín, el Conde Forez quien le dijo: "¿Dónde está tu esposa? Dicen que cada sábado que desaparece está fornicando con otro hombre." Raymondin, arrebatado por la furia de los celos, con su espada hizo un hueco en la puerta de la habitación prohibida y miró con curiosidad. Dentro de una gran tina de madera, estaba Melusina, con el cuerpo desnudo desde el ombligo hacia arriba, peinando su hermosa cabellera y con una gigantesca cola de serpiente que le rodeaba.

Con un grito desesperado Raymond dijo, "Oh, mi amada esposa, te he traicionado por las mentiras de mi hermano". Con una gran tristeza Melusina tuvo que despedirse por siempre de su amado, puesto que la maldición de su madre le obligaba a no verlo nunca más, y salió volando por la ventana, con un grito desgarrador. Según dicen, cada noche regresaba al castillo para cantar dulces canciones a sus hijos. Raymondín se convirtió en un ermitaño en Montserrat y volvió a ver a su esposa tres días antes de su muerte, sobrevolando el castillo de Lusignan.

El hada Melusina es un símbolo complejo que combina el poder de los cuatro elementos, a la vez es un hada acuática, como su madre. También es medio humana, una bruja que se educó en Avalon y aprendió los secretos profundos de la Magia que allí se aloja. Es parte de la tradición de las hadas constructoras de monumentos sagrados. Según Cirlot, ella sería "el arquetipo de la intuición genial, en lo que ésta tiene de advertidor, constructivo, maravilloso, pero también enfermizo y maligno".

Si Melusina aparece en tu vida, será para enseñarte a vivir más intensamente, a sostener tu palabra, tus promesas y a respetar los compromisos afectivos. Tienes que aprender a cuidarte, con profundidad, lealtad, amor, rectitud e intensidad. Posiblemente es hora de aprender las leyes mágicas y también anuncia una poderosa energía creativa.
(c)Copyright Carmen Jijón. All rights reserved worldwide.

Fuentes:
MARTÍN, Teresa, "Vida, secretos y costumbres del mundo encantado de las Hadas", Ed. Optima, Barcelona, 2003.
DUBOIS, Pierra, "Great Encyclopedia of Faeries", Éditions Hoëbeke París, 1996.
CZAJKOWSKI, Hania, Cartas Mágicas para vivir en la Nueva Tierra.
Websites:
http://www.madmoizelle.com/melusine-mythes-femmes-329853
http://www.persee.fr/docAsPDF/ahess_0395-2649_1971_num_26_3_422431.pdf

martes, 18 de abril de 2017

Neith, la Madre Virgen del Mundo

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Del lejano y remoto Egipto nos convoca la más antigua deidad, la poderosa creadora del universo definida como "Madre de todos los dioses", "Abuela de todos los dioses" y "Gran Diosa". Neith, también llamada Net, Nuanet y Nit es la señora de las aguas terrenales como de las celestiales. Se dice de ella que se creó a sí misma a partir de su propio ser y dio a luz a Ra/Atum, sin jamás haber sido tocada por una contraparte masculina. Es la diosa eternamente virgen que no necesita de una pareja para procrear. 

Neith fue adorada desde el Egipto predinástico (6000 AC) hasta el fin del Imperio aproximadamente en el año 30 DC. A lo largo de este período adoptó y compartió varios de sus atributos con otras diosas, como Hathor e Isis, hasta quedar prácticamente excluida de los relatos modernos de la cosmología egipcia. Sin embargo, Plutarco -historiador, biógrafo y filósofo griego- declaró que en el templo dedicado a la diosa, en Sais, estaba escrito de Ella, "Soy todo lo que ha sido, lo que es y lo que será" y Ella es la fuerza más poderosa del Universo. De acuerdo con Herodoto -historiador y geógrafo griego del siglo V AC- Neith era la Creadora y Conservadora de todo.

La Diosa Neith fue alabada en Libia y en Egipto. A lo largo de los milenios ella fue considerada la diosa del Nacimiento, de la guerra, el tejido y otras artes domésticas, protectora de las mujeres y guardiana del matrimonio, diosa de los rituales funerarios, quien ayudaba a vestir las almas y prepararlas en su viaje hacia el más allá. También era la protectora, cuya sabiduría era superior a la de cualquier otro dios o diosa y por ello la consultaban para asistirlos a resolver sus problemas. La diosa cuidaba del alma de los humanos desde el nacimiento hasta su viaje después de la muerte.
La palabra-raíz de su nombre significa tejido, en ese sentido Neith es la generadora original cuyo ser primordial nunca fue adulterado. Ella es la tejedora de la existencia. En su matriz (útero), las aguas primordiales de la vida dieron forma al mundo, como el feto que crece y toma forma en el útero materno. Neith representa la forma y la unidad, el todo y lo creado en las aguas generativas y fértiles de su ser.

De acuerdo a Geraldine Pinch, la interpretación de la Diosa como cazadora y guerrera surge de la lectura posterior de uno de sus símbolos originales que es el escarabajo eleátero, el cual fue interpretado posteriormente como dos flechas atravesando un escudo. Este tipo de escarabajos se encuentran cerca del agua, y por ello se consideraban su símbolo primordial. Al parecer, antes del Antiguo Reino dinástico, alrededor del año 3150 al 2613 AC, surgen nombres como "Neith es Victoriosa" y "Neith la que lucha", modificando su simbología del agua al de la caza y la guerra. Sin embargo, nunca perdió su estatus de la más sabia de los dioses y la protectora del mundo.

Contactar con la Diosa Primordial, la Diosa Madre, es una invitación a un momento de generatividad y creatividad. Ella está volviendo a aparecer en nuestra consciencia, no subordinada a otro poder, sino que Ella es el Poder. Así, el símbolo de la Virgen Madre es la aceptación de nuestro ser profundo que jamás podrá ser violentado ni fragmentado. Ella nos llama a tomar ese poder y usarlo para dar forma a nuestra vida desde nuestro centro. Nos exhorta a tomar decisiones por nosotros mismos y a ser responsables de las consecuencias de todos nuestros actos. 

Les invito a leer más sobre las diosas del agua y sus significados aquí.

Fuentes: 
http://www.truthbeknown.com/neith.html
http://egyptian-gods.org/egyptian-gods-neith/
http://www.ancient.eu/Neith/
Libros:
RIGOGLIOSO, Margarite, "Virgin Mother Goddess of Antiquity"
HUSAIN, Shahrukh, "La Diosa"

lunes, 10 de abril de 2017

Diosas del amor: Lada

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En la mitología eslava (Rusia, Polonia y otras regiones de Europa oriental) Lada es la diosa de la primavera, el amor, la belleza, la juventud y la alegría. Sus dones son la protección, la amistad sincera y la capacidad de sobreponerse ante cualquier adversidad. Sus símbolos son el abedul y las campanas, que alejan a los malos espíritus y las energías estancadas. Su día es viernes. Se la conoce también como la Reina de las Flores y la Reina de Mayo. 

En las fuentes consultadas, existen algunas contradicciones con respecto a si Lada rige el verano o la primavera, puesto que se sugiere que Vesna es la diosa a la que se invoca en primavera; sin embargo, en esloveno vesnar es el mes de febrero y en su mitología las vesnas son hermosas jóvenes que viven en las montañas y en los lugares alejados del mundanal ruido.


Lada crea armonía en los hogares y matrimonios y bendice las uniones de amor con paz y buena voluntad. Su marca del sol trae consigo las bendiciones de la abundancia y la luz. Se la representa como una mujer joven, con largos cabellos dorados y una túnica cuyas faldas giran y fluyen con su caminar. Lleva un ramo de rosas salvajes y una corona de granos entretejida en sus cabellos. A veces lleva sobre su pecho una marca o un pendiente con un símbolo del sol.

Cuando llega el equinoccio de primavera, Lada baila y festeja el fin del invierno con alegría. Sus faldas barren la enfermedad y el frío y promueven la belleza fértil de la tierra y el inicio de la nueva vida. Su calidez es el símbolo del poder de la transformación. Un ritual para invitar a Lada a nuestros hogares es traer flores y encender velas rojas o rosadas.

De acuerdo a fuentes de los siglos XV al XVIII, Lada es una Gran Diosa Madre, cuyo hijo y consorte Lado, también conocido como Dido, sugiere los ritos de renacimiento y sacrificio. Por ello se considera que su origen es arcaico y matrifocal. En otros mitos, se la conoce también como Liuli, con cuya contraparte masculina, Lado, forma una pareja divina de gemelos.

En algunos mitos, Lada sale del inframundo cada año, en el equinoccio vernal, trayendo consigo los regalos del amor y la fertilidad. Al terminar el verano, regresa al mundo de los muertos. De esta manera su mito está asociado al de la griega Perséfone/Kore, puesto que en los meses fríos reside en el mundo de los muertos, llamado Irij.

Mucho se ha comparado a esta diosa con otras similares como Afrodita, Isis y Freya. Otros mitos la han asociado a Leto, la madre de Apolo y Artemisa en la mitología griega. Cabe recordar que la religión eslava precristiana fue desterrada y aborrecida con la llegada del Cristianismo a Europa oriental, por lo que su culto puede estar contaminado. De todas maneras, es posible que la sabiduría verdadera de los antiguos shamanes eslavos esté escondida en las estepas siberianas, esperando encontrarnos.

Libros consultados:
Mother Russia: The Feminine Myth in Russian Culture
Encyclopaedia of Russian and Slavic Myth and Legend
Encyclopaedia of Wicca and Witchcraft
The Goddess Guide: Exploring the Attributes and Correspondences of the Divine Femenine
Websites: 
https://www.ringingcedars.com
journeyingtothegoddess.wordpress.com



sábado, 1 de abril de 2017

La Diosa y el león: La Fuerza

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La relación de la Diosa con el león es muy antigua, se la rastrea a la era Paleolítica. La Diosa como madre de todos los seres vivientes está en directa relación con la leona, animal que simboliza la maternidad puesto que defiende a sus cachorros con su vida. La relación entre la Diosa y el león también ha sido interpretada como la metamorfosis que ocurre cuando contactamos lo más profundo de nuestra psique. También alude a la fertilidad como la facultad de dar a luz tanto a seres como a ideas, también con los ciclos solares, y al paso del tiempo.

Prosiguiendo con la propuesta del año 2017 como un año 1 en numerología y como un nuevo inicio, a la vez aprovechando el cambio estacional y el inicio de abril, presento a "La Fuerza", la carta número once en el tarot de Marsella. Según Alejandro Jodorowski, esta carta indica que se ha abierto el camino de las energías inconscientes hacia la consciencia, y representa la potencia de lo que se puede realizar en esta emergencia. Representa el primer número de una segunda etapa, el surgimiento de una nueva Consciencia.


La carta muestra la imagen de una doncella abriendo las fauces de un león que sugiere, en primer lugar, la relación con las fuerzas instintivas, con la verdad de las profundidades psíquicas. Está enraizada en la tierra, lo cual permite que la energía se eleve hacia las alturas cósmicas. ¿Cómo es eso posible? Porque gracias a la fortaleza de sus raíces los árboles pueden elevarse hacia el cielo. Van hacia abajo y hacia arriba en la misma magnitud. Pasa lo mismo con nuestro trabajo de toma de consciencia: mientras más profundo, también más amplio y elevado. Cabe señalar que esta carta representa el punto medio entre la energía espiritual y la energía instintiva y se puede manifestar en el mundo (fotos de leones, por ejemplo), en los sueños, en las imágenes (sueños diurnos), y en las emociones, por ejemplo, el repentino deseo de hacer algo totalmente nuevo que nunca antes habíamos considerado.


Uno de los símbolos de esta carta es el color amarillo, ligado al león y a la luz, así como a la mente. Esta energía sugiere trabajar con la creatividad y la búsqueda de la iluminación. Sin embargo, para poder enfrentarse a las alturas es fundamental indagar en las cuestiones esenciales de nuestras vidas, aquellas que podrían ser contradictorias, sombrías, ignoradas u olvidadas. Este encuentro no es violento, no implica lucha ni contradicción sino que se produce con sutileza, con amor, con aceptación de ambas partes.

La carta de La Fuerza surge para animarnos a no perdernos en la represión, el miedo, el trauma y todos los sucesos que los originaron. Nos invita a la liberación (soltar, dejar ir, perdonar) las experiencias, pensamientos y sentimientos negativos para permitir el contacto con el ser esencial. Sugiere amar, reconocer y ejecutar una nueva construcción simbólica, a través de la expresión de la palabra verdadera, de la creatividad, de la luz. Es posible que por primera vez en la vida se exprese una fuerza hasta ahora oculta, se produzca el fin de la enfermedad y se dé inicio a un nuevo ciclo. Es la invitación a armonizarnos con las dimensiones más sublimes del alma, a través de la aceptación del cambio.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Diosas solares: Arinna

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Con su brillante luz, la diosa teje los días, brindando una nueva oportunidad para que las semillas germinen, la llama de la inspiración ilumine nuevos proyectos, se purifiquen y laven las heridas, se despejen los temores de la oscuridad de la noche.

Las diosas solares nos llaman para que bailemos, comamos y celebremos la posibilidad de elevarnos cada nuevo día para brillar un poco más. Tomar el sol diez minutos al día es una forma de contactarse con esa alegría de la luz.

En general se representaba a las diosas del Sol como tejedoras que conectan la luz y la vida de un día a otro, cuya energía femenina creativa y poderosa, es generativa. La fertilidad de la tierra y su capacidad de regenerarse, también evidencia el paso del tiempo, que a través de las estaciones nos dejan ver la danza de la vida, convirtiendo las tierras yermas del invierno en los frutos de la primavera. Las diosas solares tienen como símbolo el ojo, porque ilumina aquello que en la oscuridad no se puede ver. Por ello se considera que encuentran lo perdido, ven los actos de los malhechores, traen justicia a las situaciones y las sociedades, brindando la ley divina, el juicio correcto y el autogobierno.

La diosa Arinniti
En el antiguo imperio hitita, pueblo de la antigüedad asentado en la actual Turquía, en la región conocida como Anatolia. Una de las diosas principales era Arinna, también conocida como Ariniddu o Arinniti. Estaba casada con el dios del clima Tarhun. Su templo parece haber estado situado en Arinna, ciudad que se cree quedaba cerca de la capital Hattusa. Arinna como diosa solar se destacaba por sus cualidades cálidas y protección ante guerras y desastres, su juicio era justo y su misericordia.

Se cree que Arinna era originalmente una diosa ctónica y por ello se dice que era la “diosa solar de la tierra”. En este rol, la diosa actuaba como psicopompo. Un psicopompo es un guía que conduce a los difuntos en y a través del inframundo con su luz. Por ello se consideraba que en las noches, cuando el sol se ocultaba de la faz de la tierra, ella se dirigía hacia el mundo de los muertos para guiaros y alimentarlos.
Psicológicamente, un psicopompo es un guía del alma. Se utilizan las imágenes de los sueños, el arte y las “visiones” como medios para tomar consciencia de aquello que sucede en el inconsciente. La luz de la diosa enseña la naturaleza propia, la que no deseamos reconocer o ver de nosotros mismos, guiándonos hacia el reconocimiento de nuestra propia sombra (según los Jung). Como tal, sería la guía hacia la transmutación.


En cuanto a la transmutación, las diosas solares regían los ciclos de la vida y de la muerte, del tiempo, del cambio y la regeneración. Tomaban lo que fenece y lo transmutaban en alimento para una nueva vida. Así también, como psicopompos pueden mostrar con su luz lo que está en el inframundo o inconsciente y usar esos elementos para alimentar la una nueva vida de la consciencia. Si se apareció Arinniti en tu vida, te está llamando a conocer tus sueños, prestar atención a algo nuevo que quiere surgir hacia la consciencia y alimentarlo con amor, con calidez y compasión, a darle la luz que necesita.

Fuentes: 
Libros: HUSAIN, Shahrukh, La Diosa; Woodfield, Stephanie, Drawing down the Sun;
Websites: https://mydevotionstodea.wordpress.com/category/goddess-of-arinna/
https://www.britannica.com/topic/Anatolian-religion#ref559580

lunes, 23 de enero de 2017

Cerridwen y el caldero de la transformación

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https://www.nataliedevick.com/#/kaltes-eis/

Las cosas no son como deben ser, son como son. Son como las hemos hecho, como las hemos construido poco a poco, día tras día, por años. Por ello, ya que nada es permanente en este mundo cambiante, tenemos siempre la oportunidad de crear nuestra vida como queremos que sea y darle la forma que queramos.

Podemos mirar la vida como un gran caldero sensual y mágico, lleno de colores, olores, sabores, texturas y formas. Todos estos elementos son sagrados y forman nuestra cotidianidad. Combinados de diferentes maneras son hechizos que alteran nuestra realidad, si estamos dispuestos a permitírnoslo. Si aceptamos la oscuridad, viviremos enfocados en ella. Si vivimos cegados por la luz, no veremos nada. Si entendemos la dificilísima dualidad del mundo, experimentaremos una realidad más amplia.


Hemos hecho la vida de una manera. Nos la hemos hecho tal como la vivimos ahora. En este momento de nuevos comienzos, podemos meter en el gran caldero los nuevos ingredientes que queremos usar para crear un hechizo de amor a la vida y de cambio positivo. Lo importante es mantener el caldero siempre bullendo, en movimiento y no perderlo de vista.
El caldero, símbolo de la Diosa en el panteón celta, ejemplifica la regeneración, es el útero simbólico, en el cual la Diosa revivía a los guerreros muertos en batalla, de la noche a la mañana. Posteriormente fue cristianizado y se asoció y reemplazó con el santo Grial. Las diosas celtas Cerridwen, Brigit y Branwen comparten este símbolo.
Cerridwen era la diosa galesa de la regeneración, la sabiduría y la inspiración. El camino de esta diosa, frecuentemente asociada al aspecto de la anciana, es difícil, ya que representa el aspecto más oscuro de la Diosa. Ella puede brindar conocimiento, verdad y sabiduría, que a su vez son la fuente de la poesía; sin embargo, pondrá a prueba a los aspirantes, puesto deben probar si se merecen aquello que buscan. Como maestra puede tomar cualquier forma y presentarse ante el o la aspirante como una prueba física o psíquica. Su camino es el de la transformación absoluta, tal como se relata a continuación:
Cerridwen vivía en una isla situada en el lago Tegid de Gales con sus dos hijos: Creidwy, su bellísima y luminosa hija, y Afagdu, feo, oscuro y malvado. La Diosa, como madre que era, sufría por el infortunio de su hijo, por lo que decidió elaborar una poción mágica para su amado hijo, que le daría un alma hermosa y poseería los dones de la sabiduría y la inteligencia.
Dentro de su enorme caldero combinó hierbas sagradas, risas de niño, cantos de aves, historias maravillosas, agua pura de manantial y lo puso al fuego de troncos de roble, fresno y espino. El contenido tenía que cocerse por trece lunas llenas y un día. Se acercaba la fecha y Cerridwen fue a buscar el último ingrediente que le faltaba, el primer narciso florecido durante la última luna llena. 

Para que cuidara de la poción llamó a un niño llamado Gwion y le advirtió que no debía perderse una sola gota y que ella lo sabría si él se descuidaba. El pequeño se subió a lo alto de un viejo tronco de roble y con un gran palo de escoba meció la poción sin parar. Pero el tronco era viejo y podrido y se rompió. El pequeño cayó y el círculo de madera del fuego se proyectó hacia arriba haciendo hervir, burbujear y salpicar el contenido del caldero. Tres gotas saltaron y quemaron los dedos de Gwion, quien se los metió a la boca, para aplacar el dolor.


En ese mismo momento sus ojos se abrieron de par en par y oyó todo lo del mundo y conoció todos los misterios. Vio el futuro y comprendió el pasado y supo que cuando volviera Cerridwen se pondría furiosa, puesto que él, un mortal, poseía los dones que ella había reservado para su hijo. Por ello se transformó en liebre y corrió rápidamente. Al instante la Diosa supo la verdad y fue tras el pequeño, transformada en galgo, con sus rojas mandíbulas persiguiendo la blanca cola de la liebre. Gwion llegó a un río y se transformó en salmón, pero Ella se transformó en nutria y nadó veloz tras el pez. Entonces él se convirtió en una paloma y voló alto en el cielo, pero la diosa se transformó en halcón y con sus garras estuvo a punto de atrapar a la pequeña ave, que se transformó en un grano de trigo y cayó en un granero. Ella entonces se volvió una gallina negra, lo buscó entre todos esos granos. Lo encontró y se lo tragó.

Al volver a su forma de Diosa, el grano en su interior se transformó en un bebé, al cual llevó en su vientre por nueve meses. Cuando nació no pudo hacerle daño, pues era su hijo, por lo que lo dejó en una mágica cuna, flotando sobre las resplandecientes aguas de un lago. Lo encontró un príncipe, quien lo adoptó, lo nombró Taliesin y lo crió como su propio hijo. Cuando creció, fue el más famoso de todos los poetas, hasta el punto que los sabios y los necios viajaban de todos los confines de la tierra para escuchar sus maravillosas odas.

Del mito tenemos que no sólo es necesario tener los ingredientes que queremos en nuestra poción, en el caldero de la vida, sino que se debe trabajarlos con atención, concentración y cuidado, como la trece lunas y un día en el cual trabajó Cerridwen y el pequeño Gwion. Para poder ver el resultado del trabajo de creación espiritual se requiere pasar por varias pruebas, que pueden parecer insuperables. Por último, la poesía es un lenguaje y un espiritual y todos los que buscamos el conocimiento y la sabiduría, podemos encontrar que el camino que lleva a Gwion a convertirse en Taliesin, está en el trabajo y seno de la Diosa.
Bibliografía:
CUROTT, Phyllis, El Diario de una Bruja, Ed. Robinbook, Barcelona, 2004.
HUSAIN, Shahrukh, La Diosa, Taschen, Singapore, 2006.
ALBERRO, M., “La diosa de la soberanía en la religión, la mitología y el folklore de los celtas y otros pueblos de la Antigüedad”, Anuario Brigantino 2003, nº 26

jueves, 12 de enero de 2017

Nuevos comienzos


Según la Numerología, este año 2017 es un año 1 (porque si sumas todos los  dígitos hasta llegar a uno solo: 2+1+7 = 10 y 1+0 = 1), y por ello marca un nuevo comienzo. El uno es la Unidad (el todo contenido) y todo lo que surge de la Sagrada Unidad es así mismo sagrado.

La Diosa llega ataviada de viento, con traviesos niños revoloteando a su alrededor, y nos llama a seguirla. Nos impulsa a reconocerla en la sacralidad de la vida cotidiana. Nos susurra al oído, con dulzura, que aceptemos sus bendiciones y también a que cambiemos si es necesario e inevitable, a través de sus vientos de transformación.

Ya que es imposible no escucharla, vuelvo a retomar este difícil ejercicio que es la escritura, esperando poder transmitir en digitales letras, lo que me susurra la Diosa (a veces sin sutileza).


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