miércoles, 24 de mayo de 2017

Diosas de la Sabiduría: la increíble Minerva

© Copyright Carmen Jijón. All rights reserved worldwide.
Al considerar la fluidez de la identidad de las diosas etruscas y la riqueza de su cultura se entiende que la diosa Mnerva, (romana Minerva), haya presidido sobre casi todas las actividades humanas que hicieron al imperio etrusco una potencia comercial.

La evolución de Minerva:
Originalmente Mnerva, cuyo culto estaba ampliamente esparcido por toda Etruria –hoy localizada en el centro de Italia (Toscana, oeste de Umbria y norte de Lazio)- era la diosa del conocimiento y del comercio. La civilización etrusca era una avanzada cultura prerromana, en la cual florecieron el comercio, la política, la milicia, la navegación, la metalurgia, el cultivo de las letras, las ciencias y el trabajo agrícola, y duró desde el siglo VIII hasta el I AC, cuando fue conquistada por Roma.

En Etruria se representaba a Minerva con alas y llevaba en sus manos un rayo, ya que era una de las nueve deidades que controlaban el clima y demuestra una relación cercana con el cielo y las aves. También era considerada una diosa guerrera e iba ataviada con peto y casco, portando lanza y escudo. La imagen de la diosa Minerva armada simbolizaba tanto el poderío militar como la habilidad metalúrgica de los etruscos, y enfatizaba en sus atributos como diosa de las artes y los oficios. Posteriormente se la equiparó con la diosa griega Atenea y adquirió sus mitos y características, y llevaba la égida adornada con la cabeza de Medusa.

En algunas imágenes y vasijas aparece con casco o lanza, pero también se la solía representar con un bonito vestido, diadema y aretes enfatizando su relación tanto con la guerra como con las artes puesto que Minerva no era una diosa de la guerra per se, sino una estratega, asesora defensiva y protectora. Era también la diosa de los héroes, a los cuales guiaba y ayudaba. Esa función de diosa protectora y nutricia se dirigía también a los niños en general y se cree que ella se ocupaba de la crianza y la educación de los jóvenes, tal como aparece en el mito de Heracles. Además, frecuentemente se la asociaba con la profecía y la adivinación y se dice que en su espejo consultaba con la diosa etrusca del destino, Lasa Vecu. 
En Roma, Minerva era considerada la diosa de las artesanías, las profesiones, las artes y la guerra. Era parte de la triada capitolina con Júpiter y Juno, y constituían los tres dioses principales del panteón romano. El santuario de Minerva, localizado en la colina Aventina en Roma, era un lugar de reunión para los gremios de artesanos, actores y poetas dramáticos. También se la identificaba con Nike, diosa griega que otorgaba la victoria. Por lo que traía el éxito tanto en la guerra como en cualquier otro emprendimiento.

El mito dice que nació de la cabeza de Júpiter, adulta y totalmente vestida. Minerva era considerada la asesora de su padre, a quien él frecuentemente consultaba y cuyos rayos ella podía utilizar. Por ello Juno, esposa de Júpiter, se sentía celosa. A diferencia de Atenea y Zeus, Minerva y su padre representaban la necesidad de sabiduría en relación con el poder.

Minerva era una diosa virgen, que dependía sólo en sí misma y nunca tuvo una pareja. En este sentido, se considera que la sabiduría es independiente y no está sometida a nada, ni nadie. 

La diosa Minerva también era inventora y alquimista, creadora de los números, los instrumentos musicales y las máquinas. Era adorada por médicos, puesto que fue la creadora de la medicina y patrona de la salud, por lo que se la conocía en Roma como Minerva Medica
Desde sus orígenes como diosa del tejido y el hilado estaba ligada a la creación de la vida y a la magia, puesto que la diosa "teje los hilos de la vida" y crea algo de prácticamente nada. Dado que antiguamente las actividades manuales estaban ligadas a las prácticas espirituales, el tejido se equiparaba a la forma en que las personas "tejemos" nuestros propios destinos. Además, en el trabajo mágico manifestamos lo que buscamos e hilamos las palabras para hacer hechizos. 

Los símbolos de Minerva son:
-Colores: verde esmeralda, naranja, azul real
-Plantas sagradas: el olivo y las moras
-Búho: animal de los augurios, la guerra y la sabiduría
-Araña: creatividad, educación e imaginación

Más allá de todas sus habilidades y conocimientos, Minerva es sobre todo una diosa de la sabiduría. No solamente conoce los pasos de los seres humanos, otorga libremente sus dones, conoce el futuro y transforma la realidad material, sino que nos permite entender el mundo y trabajar en armonía con éste. Por ello, su compañero permanente es el búho, un ave nocturna que puede ver en la oscuridad y simboliza que allí donde desconocemos y no vemos, Ella -la sabiduría- despeja las sombras y trae a la luz lo que está escondido.

Fuentes:
-THOMPSON DE GRUMMOND, Nancy, Etruscan Myth, Sacred History, and Legend
-SALISBURY, Joyce E., Encyclopedia of Women in the Ancient World
-KYNES, Sandra, Bird Magic: Wisdom of the Ancient Goddess for Pagans & Wiccans
-AUSET, Brandi, The Goddess Guide: Exploring the Attributes and Correspondences of the Divine Feminine
-Encyclopaedia Britannica

lunes, 15 de mayo de 2017

Cuando Baba Yaga aparece en “Un cuento oscuro”

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Me encantó la novela fantástica Uprooted, traducida como Un cuento oscuro, de la autora Naomi Novik. Esta obra ganadora del Premio Nebula a mejor novela y el Premio Locus a mejor novela de fantasía en el 2016, escarba en la mitología, folklore y lenguas eslavas. Como todo buen libro, para entenderlo exige que el lector o la lectora haga el ejercicio de leerlo de principio a fin y recordar las pistas que va dejando la autora en el camino. No es un libro para lectores vagos ni facilistas. La novela empieza con un guiño a los cuentos de hadas y a lo largo de la historia aparece una Baba Yaga, quien encarna la naturaleza dual de la existencia, que es, para mí, el punto central de la novela, ya que la naturaleza del mal no se hace evidente sino hacia el final. En este libro, nada es lo que uno espera.

La historia empieza con esta frase: “Nuestro dragón no devora a las niñas que se lleva, digan lo que digan las historias que cuentan fuera del valle”. La narradora/personaje principal es una joven campesina un poco torpe llamada Agnieszka, que se contrapone al personaje de Kasia, quien, de acuerdo a la narradora, es su maravillosa mejor amiga. Ambas viven en un pueblo donde un mago llamado el Dragón se lleva una joven de 17 años cada diez años. El Dragón protege al pueblo y a todo el valle del Bosque Maldito. Estos personajes llevan adelante la historia, en cuyo corazón se encuentra la amistad, la fidelidad a uno mismo y el terror a perderse. La autora juega con la noción de perder las raíces, por eso el título del libro en inglés es Uprooted que se puede traducir como “desarraigada”.
Además de la trama principal, un conflicto secundario se desarrolla dentro de la rígida estructura social de la novela. Los nobles elitistas y los campesinos, que no tienen ninguna relación en absoluto entre sí, se hallan en los polos de la novela, pero están igualmente amenazados por el mal. Las personas de los pueblos, que llamaríamos clase media, casi no se mencionan. En este sentido se entiende mejor a Agnieszka, que representa la relación con la tierra. Con el desarrollo de la trama este personaje adquiere las características de ese elemento, que es a la vez humilde y profundo, poderoso e incomprensible, como Baba Yaga.
Baste decir que esta historia sorprende, si uno se deja. No creo que sea para lectores muy jóvenes, aunque está dedicado a un público adolescente tardío. Esta novela está impregnada de historia y leyendas veladas, de manera que transporta a sus lectores a una era mítica y fantástica. Al mismo tiempo profundiza en la importancia de ser quienes somos, lo cual puede ser asombroso.

jueves, 11 de mayo de 2017

La insondable Baba Yaga

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HABÍA UNA VEZ, empiezan los cuentos de hadas, llevándonos a maravillosos lugares e inesperadas aventuras.
Pues bien, en mi camino me he encontrado con varios analistas de los cuentos de hadas, personas dedicadas a entender su función en la literatura, en la cultura y en la psicología. Algunos de estos estudiosos han encontrado en sus indagaciones arqueológicas, una relación directa entre las hadas, las diosas y las brujas hace mucho tiempo, hacia el neolítico. Y no es de extrañar que las diosas antiguas hayan dado paso a las hadas y las brujas, aunque éstas pueden haber coexistido con las diosas, quién sabe. En todo caso, las brujas en muchos cuentos y leyendas fungen como hechiceras, doctoras, parteras, psicólogas, compañeras, madres, hijas, hermanas, amantes, esposas, etc. Un buen día construyen mundos y al siguiente los destruyen con venganza.

En su libro, El irresistible cuento de hadas, Jack Zipes, de manera erudita y citando múltiples fuentes, señala que siempre ha existido una relación fuerte entre las diosas, las hadas y las brujas. Añade que muchos cuentos de hadas pues no tienen hadas, sino brujas. Al parecer las historias que hemos heredado fueron recopiladas y transformadas en la Edad Media y posteriormente en el siglo XIX, escondiendo en gran parte su origen pagano, pre grecorromano. Dado que América Latina tiene un sincretismo algo distinto, según mi experiencia, brujas y seres mágicos conviven con nosotros en la ciudad y en el campo, por lo que una bruja buena puede ser su vecina y El Duende se pelea a golpes con los borrachos...
La bruja más famosa y tal vez la más estudiada es la eslava Baba Yaga. Su presencia en las historias rusas, bielorusas e ucranianas tiene por lo menos 300 años. Vive en el bosque, lo cuida y protege, así como a los animales que allí habitan. Según Zipes, "Una Baba Yaga es inescrutable y tan poderosa que no les debe fidelidad al diablo, a Dios, ni siquiera a sus narradores...Es una mujer dueña de sí misma, una madre partenogénica, y decide caso por caso si ayudará o matará a la gente que llega a su choza, que se desplaza sobre patas de gallina".

La doctora Joanna Hubbs en su libro, Mother Russia: The Feminine Myth in Russian Culture, relaciona a las rusalki con la Baba Yaga, y sin embargo representan a la Diosa triple, a la Madre Tierra en sus múltiples facetas y a la naturaleza como dadora de vida y devoradora. Las rusalki son figuras femeninas jóvenes, atractivas y virginales, sacerdotisas, señoras del bosque y de la caza, criaturas aladas, dadoras de fertilidad, bailarinas y peligrosas. Por un lado, las rusalki, son ninfas, sirenas y espíritus del bosque y Baba Yaga representaría una especie de rusalka mayor, la mujer sabia y bruja. Ambas figuras, la rusalka y la bruja, son generosas y mortales en igual medida. Juntas representan el ciclo de la vida y en algunos cuentos maravillosos (por su contenido mágico) se fusionan en una sola, ejerciendo funciones de iniciadora, benévola y malévola a la vez. 

La Baba Yaga siempre pondrá a prueba a quienes se acerquen a ella, hombres o mujeres, si considera que merecen su consejo y su ayuda. Si no lo merecen, los comerá. Nuevamente nos encontramos frente a una figura que asiste al inocente en su camino hacia la transformación, como en el cuento de La zarevna-rana. Yaga es la guardiana del umbral entre este mundo y el "otro" y promueve la iniciación del héroe o la heroína y el desarrollo de la historia. Es una figura de enormes poderes y no debe ser tomada a la ligera, por su naturaleza inescrutable. Es un ser antiguo y amoral, a lo mejor sea la personificación de la naturaleza misma, por lo que se opone a la naturaleza corrupta del narrador de sus cuentos y los devenires inestables de las culturas humanas.

miércoles, 10 de mayo de 2017

El encuentro con la Diosa triple en El océano al final del camino

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Si nunca has leído nada del famoso Neil Gaiman, El océano al final del camino (The Ocean at the End of the Lane) es una escalofriante historia por la cual se puede ingresar a su mundo de fantasía oscura. Si bien es una novela para adultos, también está escrita para los niños que habitan dentro de esos adultos. Asimismo, con una prosa excesivamente simple, nos enfrenta a lo maravilloso y a lo demoníaco que coexisten dentro de nuestros mundos internos y que a veces sólo se evidencia en nuestros sueños. 


Esta novela fue la ganadora del Premio Locus del 2014 a la mejor novela de fantasía, reconocimiento que ya habían conseguido sus trabajos American Gods y Los hijos de Anansi. Si bien El océano al final del camino tiene gran sensibilidad, ferocidad y un poco de horror, lo que más me atrajo es el encuentro con la Diosa triple desde una mirada infantil.

Mientras leía pensé que sabía el nombre del personaje principal/narrador y sólo al final me di cuenta de que no lo mencionan nunca. Puede ser porque este personaje es tan familiar, que parece conocido. El narrador como adulto nos cuenta su encuentro con la diosa triple en la familia Hempstock: abuela, madre y niña. Estas mujeres representan cómo lo divino y lo demoníaco se encuentran y se contraponen con lo ordinario y lo cotidiano.
Este encuentro desencadena la historia y el desarrollo del conflicto del personaje principal que se puede resumir como el encuentro del niño con la violencia del mundo adulto. Por un lado, ellas, las mujeres Hempstock, representan la fuerza, el valor y la seguridad que necesita un niño enfrentado a la soledad, impotencia e incertidumbre. Especialmente si toda esa sensación proviene del mundo adulto con su brutalidad, ambición y lujuria.

En última instancia, esta es una historia cargada de nostalgia, que trata sobre el tiempo y la transitoriedad, un camino de regreso hacia lo que se llevó el olvido. Al terminar la novela me quedé con la sensación de despertar de un sueño, que permaneció conmigo el resto del día, sin saber exactamente qué era lo que me quedó. Y si alguna moraleja deja esta novela, que no creo que sea su objetivo, es que el mal se esconde detrás de las mejores intenciones.

jueves, 4 de mayo de 2017

Diosas de la Sabiduría: Saraswati

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Esta entrada tiene dos componentes esenciales: primero, la relación de la Diosa con las aves, en específico con el cisne y segundo, Saraswati, la diosa hindú de la sabiduría.

La Diosa y las aves: 
La relación de la Gran Diosa con las aves es muy antigua. La arqueóloga Marija Gimbutas planteó que los símbolos encontrados en cuevas, las figurillas de arcilla y la posterior decoración en cerámica demuestran esta asociación desde hace 26 000 años (por lo menos).  La Gran Diosa era una Diosa Ave. Las representaciones apuntan a mujeres con aves, mujeres con alas y/o picos e híbridos entre mujeres y aves.


En la era prehistórica la Diosa era representada como un pájaro y muchos pájaros a la vez, puesto que Ella era la Unidad y la multiplicidad al mismo tiempo. La Gran Diosa era el continuum de la vida: nacimiento, muerte y renacimiento. Y el término "Gran" se le otorga puesto que ella posee múltiples poderes y funciones. Un ejemplo de esta representación es la Devi hindú.

En las culturas del Neolítico, las aves representaban la vida y la muerte, puesto que eran vistas como las mediadoras entre el cielo y la tierra. Su vuelo simbolizaba la ascensión del alma hacia el cielo o el viaje del alma. Los cisnes, además de ser  aves migratorias de alto vuelo y cuyas alas abiertas alcanzan casi 3 metros de ancho, nadan con gracia y soltura. Son seres que dominan no sólo la tierra y el aire, sino también el agua, que ha representado el portal hacia el inframundo y también el renacimiento. Los cisnes son aves de gran belleza y tienen una tendencia a tomar una sola pareja para toda su vida, por lo que se asocian con el amor y el romance. Como criaturas liminales de los tres reinos, son símbolos del matrimonio alquímico y del elemento etérico del cuerpo siempre cambiante. El cisne también simboliza la música, la poesía, la pureza y el poder de la discriminación de lo verdadero y de lo falso.

Saraswati: Diosa de la Sabiduría:
Una de las diosas cuyo símbolo o montura es el cisne, es la diosa hindú Saraswati. También se escribe Sarasvati. Esta diosa del conocimiento, la sabiduría, la música y la estética también es conocida como Bharati (elocuencia), Shatarupa (existencia), Vedamata (madre de los Vedas), Brahmi, Sarada, Bagisvari y Putkari.  Aparece por primera vez en el Rigveda como el río Saraswati y la personificación de dicho río, aunque con el tiempo su mitología cambia y crece.

El nombre Saraswati significa algunas cosas diferentes. Por un lado saras significa flujo y vati, "mujer". Se considera que representa todo aquello que es elegante, que fluye y también significa acuoso. Por otro lado, también sara significa "esencia" y swa "ser" por lo tanto se la asocia como "la esencia del ser". Al parecer por sus múltiples asociaciones todas las anteriores comprehenden los múltiples aspectos de esta diosa.

Saraswati, la esposa del dios Brahma, aspecto creador de la trimurti, es considerada la patrona de las artes y las ciencias. Representa la inteligencia, conciencia, conocimiento cósmico, creatividad, educación, iluminación, música, las artes, la elocuencia y el poder. En resumen, ella es el conocimiento divino. Su festival es el Saraswati Puja, en el cual sus devotos visten de amarillo, color asociado a la sabiduría y a la prosperidad, y, piden bendiciones para sus libros, esferográficos o plumas e instrumentos musicales.
Usualmente la pintan vestida con un sari blanco, sin joyas ni adornos, por su pureza y su desinterés en la materialidad del mundo. Sin embargo, actúa en el mundo, por ello sus cuatro brazos son símbolos de la personalidad interior que se refleja en el exterior: la consciencia, la mente (manas), el intelecto y el ego. En cada mano sostiene un elemento diferente: un libro, una japa mala o collar de cuentas para la oración (parecido al rosario católico), un loto blanco y una vina (instrumento de cuerda parecido a un sitar). Cada uno de los elementos transmite enseñanzas profundas respecto a la vida y al comportamiento correcto. A veces la diosa está acompañada de un pavo real, el cual representa la naturaleza veleidosa de la mente; por ello la diosa enseña que el uso correcto del conocimiento debe estar dirigido para el bien de la humanidad, puesto que es un don divino. Si este es mal utilizado por el ego, puede llevar a la destrucción.

Hansa, que significa cisne en Sánskrito. Esta ave es uno de los nombres de Brahma. También es el aliento, es decir, la respiración que anima el cuerpo físico. Por ello el habla o vaak, no se produce sin la palabra y ésta no se emite sin el aliento. La palabra es el vehículo de la inteligencia y de la sabiduría, el camino a través del cual se manifiesta la esencia del ser. Las palabras por lo tanto, deben ser siempre verdaderas, para transmitir su verdad profunda.

El nacimiento de Saraswati:
En el principio sólo había caos y todo existía en un estado fluido y sin forma. "¿Cómo le doy orden a este desorden?" Se preguntó el dios Brahma y Devi le respondió, "Con conocimiento".  Así, Devi surgió de la boca de Brahma, como la diosa Saraswati, vestida de blanco, con un libro y una vina, montando un cisne y precedida por un pavo real.
Y dijo la diosa, "El conocimiento ayuda a los humanos a encontrar las posibilidades allí donde antes sólo veía problemas". Bajo el tutelaje de la diosa, Brahma adquirió la capacidad de sentir, pensar, comprender y comunicar. Vio el caos con los ojos de la sabiduría y miró el hermoso potencial que yacía allí. Brahma descubrió la melodía de los mantras en la cacofonía del caos. En su regocijo llamó a Saraswati, Vagdevi, diosa del sonido y del habla.

Entonces el sonido de los mantras llenó el universo de energía vital (prana) y las cosas empezaron a tomar forma y el cosmos adquirió su estructura: el cielo se llenó de estrellas y se formaron los cielos en lo alto, mientras el mar se hundió en el abismo y la tierra en el medio. Formó los dioses, los hombres y las bestias. Brahma se convirtió en el creador del mundo, con Saraswati como su sabiduría.


Fuentes:
Websites:
http://www.andrewcollins.com/page/articles/thecygnusmystery_swan.htm
http://www.lotussculpture.com/sarasvati.html
http://www.ancient.eu/Sarasvati/
http://energia-creativa.blogspot.com/2006/02/diosa-saraswati_17.html
http://www.koausa.org/Gods/God10.html
Libros:
DEXTER, Miriam Robbins, "The Monstrous Goddess: The Degeneration of Ancient Bird and Sanake Goddesses in Historic Age Witches and Monsters", The Journal of Archaeomythology, Special issue 2011, volume 7.

KYNES, Sandra, Bird Magic: Wisdom of the Ancient Goddess for Pagans and Wiccans

martes, 25 de abril de 2017

La Fascinante Melusina



Algunos expertos en mitología aseveran que Melusina es una antigua divinidad de la naturaleza y la fertilidad. Aseguran que tiene relación con la Vuivre, una gran serpiente alada, cuyo cuerpo está cubierto de fuego, que domina los cuatro elementos, puesto que es el resultado de una armoniosa fusión de los cuatro espítitus elementales y posee una gigantesca joya sobre su cabeza. Cuando la Vuivre se baña, se desnuda y deja su piel de serpiente y su joya y se transforma en una hermosa mujer con el cabello muy negro o rubio rojizo. Guarda los tesoros y fertiliza la tierra, el cielo y los ríos. Trae la primavera y reina sobre las serpientes del aire, agua, tierra y fuego.

Hablar de Melusina significa tomar lo que quedó de las leyendas, el folklore y los cuentos orales, transformados hacia finales del siglo XIV en un romance. Los escritos más famosos fueron realizados por Johan d'Arras y Coudrette. Se han escrito muchos cuentos y novelas sobre Melusina, sobre la base del mito transformado en romance. Según d'Arras, Melusina significa prodigio o prodigiosa. Lo que explicaría algunos de sus talentos.


La leyenda:
La historia cuenta que Elinás, el rey albanés (actualmente Escocia), estaba cazando en el bosque y se acercó a una fuente a beber, donde vio a una hermosa mujer. La saludó con humildad y le pidió su amor. Ella le respondió, "Si deses que te despose, debes jurar que nunca tratarás de verme cuando esté dando a luz, ni cuando esté bañando a nuestros hijos".

Elinás aceptó el trato, se casó con el hada Persina y ambos fueron muy felices juntos. Tuvieron tres hermosas hijas: Melusina, Melior y Palatina. Pero Mataquas, hijo de Elinás de su primer matrimonio, obligó a su padre a romper la promesa empujándolo a entrar a la habitación donde Persina estaba bañando a las tres niñas.

Furiosa, Persina abandonó al deshonesto rey y fue a buscar refugio a la isla de Avalon con sus tres hijas. Allí Persina y las niñas vivieron por quince años. Cada mañana visitaban la montaña Eléonos, donde podían ver el distante reino de su padre. Un día, Melusina y sus hermanas decidieron vengarse de su padre y encerrarlo en la montaña encantada de Northumbria, llamada Brumbeloy. Su madre se puso furiosa, decidió castigarlas y ninguna de ellas volvió a verse jamás.

La hermosa Melusina fue castigada y se convertiría en serpiente desde la cintura para abajo, todos los sábados. Sin embargo, si encontraba un hombre que quisiera casarse con ella bajo la condición de no verla nunca ese día, podría vivir la vida de una mujer "normal". Melusina caminó por bosques profundos en busca de su destino hasta llegar a la región francesa de Poitiers.

Un día pasó por la fuente que Melusina habitaba, un joven caballero herido, llamado Raymodín, de quien se enamoró inmediatamente. Se casaron, se fueron a vivir a la región de Lusignan, de donde él era el señor y tuvieron ocho hijos, hermosos, poderosos y fuertes, auque todos tenían una marca (otros dicen deformidad) que dejaba ver su ascendencia sobrenatural. 

Mientras Raymondín viajaba por Bretaña, Melusina, con la ayuda de genios y hadas empezó a construir castillos, pueblos, torres iglesias y abadías, para que cuando su esposo regresara, se maravillara con lo que había hecho su esposa. 

Sin embargo, tanto amor, abundancia y alegría generó una terrible envidia en el hermano de Raymodín, el Conde Forez quien le dijo: "¿Dónde está tu esposa? Dicen que cada sábado que desaparece está fornicando con otro hombre." Raymondin, arrebatado por la furia de los celos, con su espada hizo un hueco en la puerta de la habitación prohibida y miró con curiosidad. Dentro de una gran tina de madera, estaba Melusina, con el cuerpo desnudo desde el ombligo hacia arriba, peinando su hermosa cabellera y con una gigantesca cola de serpiente que le rodeaba.

Con un grito desesperado Raymond dijo, "Oh, mi amada esposa, te he traicionado por las mentiras de mi hermano". Con una gran tristeza Melusina tuvo que despedirse por siempre de su amado, puesto que la maldición de su madre le obligaba a no verlo nunca más, y salió volando por la ventana, con un grito desgarrador. Según dicen, cada noche regresaba al castillo para cantar dulces canciones a sus hijos. Raymondín se convirtió en un ermitaño en Montserrat y volvió a ver a su esposa tres días antes de su muerte, sobrevolando el castillo de Lusignan.

El hada Melusina es un símbolo complejo que combina el poder de los cuatro elementos, a la vez es un hada acuática, como su madre. También es medio humana, una bruja que se educó en Avalon y aprendió los secretos profundos de la Magia que allí se aloja. Es parte de la tradición de las hadas constructoras de monumentos sagrados. Según Cirlot, ella sería "el arquetipo de la intuición genial, en lo que ésta tiene de advertidor, constructivo, maravilloso, pero también enfermizo y maligno".

Si Melusina aparece en tu vida, será para enseñarte a vivir más intensamente, a sostener tu palabra, tus promesas y a respetar los compromisos afectivos. Tienes que aprender a cuidarte, con profundidad, lealtad, amor, rectitud e intensidad. Posiblemente es hora de aprender las leyes mágicas y también anuncia una poderosa energía creativa.
(c)Copyright Carmen Jijón. All rights reserved worldwide.

Fuentes:
MARTÍN, Teresa, "Vida, secretos y costumbres del mundo encantado de las Hadas", Ed. Optima, Barcelona, 2003.
DUBOIS, Pierra, "Great Encyclopedia of Faeries", Éditions Hoëbeke París, 1996.
CZAJKOWSKI, Hania, Cartas Mágicas para vivir en la Nueva Tierra.
Websites:
http://www.madmoizelle.com/melusine-mythes-femmes-329853
http://www.persee.fr/docAsPDF/ahess_0395-2649_1971_num_26_3_422431.pdf

martes, 18 de abril de 2017

Diosas de la Sabiduría: Neith, la Madre Virgen del Mundo

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Del lejano y remoto Egipto nos convoca la más antigua deidad, la poderosa creadora del universo definida como "Madre de todos los dioses", "Abuela de todos los dioses" y "Gran Diosa". Neith, también llamada Net, Nuanet y Nit es la señora de las aguas terrenales como de las celestiales. Se dice de ella que se creó a sí misma a partir de su propio ser y dio a luz a Ra/Atum, sin jamás haber sido tocada por una contraparte masculina. Es la diosa eternamente virgen que no necesita de una pareja para procrear. 

Neith fue adorada desde el Egipto predinástico (6000 AC) hasta el fin del Imperio aproximadamente en el año 30 DC. A lo largo de este período adoptó y compartió varios de sus atributos con otras diosas, como Hathor e Isis, hasta quedar prácticamente excluida de los relatos modernos de la cosmología egipcia. Sin embargo, Plutarco -historiador, biógrafo y filósofo griego- declaró que en el templo dedicado a la diosa, en Sais, estaba escrito de Ella, "Soy todo lo que ha sido, lo que es y lo que será" y Ella es la fuerza más poderosa del Universo. De acuerdo con Herodoto -historiador y geógrafo griego del siglo V AC- Neith era la Creadora y Conservadora de todo.

La Diosa Neith fue alabada en Libia y en Egipto. A lo largo de los milenios ella fue considerada la diosa del Nacimiento, de la guerra, el tejido y otras artes domésticas, protectora de las mujeres y guardiana del matrimonio, diosa de los rituales funerarios, quien ayudaba a vestir las almas y prepararlas en su viaje hacia el más allá. También era la protectora, cuya sabiduría era superior a la de cualquier otro dios o diosa y por ello la consultaban para asistirlos a resolver sus problemas. La diosa cuidaba del alma de los humanos desde el nacimiento hasta su viaje después de la muerte.
La palabra-raíz de su nombre significa tejido, en ese sentido Neith es la generadora original cuyo ser primordial nunca fue adulterado. Ella es la tejedora de la existencia. En su matriz (útero), las aguas primordiales de la vida dieron forma al mundo, como el feto que crece y toma forma en el útero materno. Neith representa la forma y la unidad, el todo y lo creado en las aguas generativas y fértiles de su ser.

De acuerdo a Geraldine Pinch, la interpretación de la Diosa como cazadora y guerrera surge de la lectura posterior de uno de sus símbolos originales que es el escarabajo eleátero, el cual fue interpretado posteriormente como dos flechas atravesando un escudo. Este tipo de escarabajos se encuentran cerca del agua, y por ello se consideraban su símbolo primordial. Al parecer, antes del Antiguo Reino dinástico, alrededor del año 3150 al 2613 AC, surgen nombres como "Neith es Victoriosa" y "Neith la que lucha", modificando su simbología del agua al de la caza y la guerra. Sin embargo, nunca perdió su estatus de la más sabia de los dioses y la protectora del mundo.

Contactar con la Diosa Primordial, la Diosa Madre, es una invitación a un momento de generatividad y creatividad. Ella está volviendo a aparecer en nuestra consciencia, no subordinada a otro poder, sino que Ella es el Poder. Así, el símbolo de la Virgen Madre es la aceptación de nuestro ser profundo que jamás podrá ser violentado ni fragmentado. Ella nos llama a tomar ese poder y usarlo para dar forma a nuestra vida desde nuestro centro. Nos exhorta a tomar decisiones por nosotros mismos y a ser responsables de las consecuencias de todos nuestros actos. 

Les invito a leer más sobre las diosas del agua y sus significados aquí.

Fuentes: 
http://www.truthbeknown.com/neith.html
http://egyptian-gods.org/egyptian-gods-neith/
http://www.ancient.eu/Neith/
Libros:
RIGOGLIOSO, Margarite, "Virgin Mother Goddess of Antiquity"
HUSAIN, Shahrukh, "La Diosa"

lunes, 10 de abril de 2017

Diosas del amor: Lada

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En la mitología eslava (Rusia, Polonia y otras regiones de Europa oriental) Lada es la diosa de la primavera, el amor, la belleza, la juventud y la alegría. Sus dones son la protección, la amistad sincera y la capacidad de sobreponerse ante cualquier adversidad. Sus símbolos son el abedul y las campanas, que alejan a los malos espíritus y las energías estancadas. Su día es viernes. Se la conoce también como la Reina de las Flores y la Reina de Mayo. 

En las fuentes consultadas, existen algunas contradicciones con respecto a si Lada rige el verano o la primavera, puesto que se sugiere que Vesna es la diosa a la que se invoca en primavera; sin embargo, en esloveno vesnar es el mes de febrero y en su mitología las vesnas son hermosas jóvenes que viven en las montañas y en los lugares alejados del mundanal ruido.


Lada crea armonía en los hogares y matrimonios y bendice las uniones de amor con paz y buena voluntad. Su marca del sol trae consigo las bendiciones de la abundancia y la luz. Se la representa como una mujer joven, con largos cabellos dorados y una túnica cuyas faldas giran y fluyen con su caminar. Lleva un ramo de rosas salvajes y una corona de granos entretejida en sus cabellos. A veces lleva sobre su pecho una marca o un pendiente con un símbolo del sol.

Cuando llega el equinoccio de primavera, Lada baila y festeja el fin del invierno con alegría. Sus faldas barren la enfermedad y el frío y promueven la belleza fértil de la tierra y el inicio de la nueva vida. Su calidez es el símbolo del poder de la transformación. Un ritual para invitar a Lada a nuestros hogares es traer flores y encender velas rojas o rosadas.

De acuerdo a fuentes de los siglos XV al XVIII, Lada es una Gran Diosa Madre, cuyo hijo y consorte Lado, también conocido como Dido, sugiere los ritos de renacimiento y sacrificio. Por ello se considera que su origen es arcaico y matrifocal. En otros mitos, se la conoce también como Liuli, con cuya contraparte masculina, Lado, forma una pareja divina de gemelos.

En algunos mitos, Lada sale del inframundo cada año, en el equinoccio vernal, trayendo consigo los regalos del amor y la fertilidad. Al terminar el verano, regresa al mundo de los muertos. De esta manera su mito está asociado al de la griega Perséfone/Kore, puesto que en los meses fríos reside en el mundo de los muertos, llamado Irij.

Mucho se ha comparado a esta diosa con otras similares como Afrodita, Isis y Freya. Otros mitos la han asociado a Leto, la madre de Apolo y Artemisa en la mitología griega. Cabe recordar que la religión eslava precristiana fue desterrada y aborrecida con la llegada del Cristianismo a Europa oriental, por lo que su culto puede estar contaminado. De todas maneras, es posible que la sabiduría verdadera de los antiguos shamanes eslavos esté escondida en las estepas siberianas, esperando encontrarnos.

Libros consultados:
Mother Russia: The Feminine Myth in Russian Culture
Encyclopaedia of Russian and Slavic Myth and Legend
Encyclopaedia of Wicca and Witchcraft
The Goddess Guide: Exploring the Attributes and Correspondences of the Divine Femenine
Websites: 
https://www.ringingcedars.com
journeyingtothegoddess.wordpress.com



sábado, 1 de abril de 2017

La Diosa y el león: La Fuerza

(c)Copyright Carmen Jijón. All rights reserved worldwide.

La relación de la Diosa con el león es muy antigua, se la rastrea a la era Paleolítica. La Diosa como madre de todos los seres vivientes está en directa relación con la leona, animal que simboliza la maternidad puesto que defiende a sus cachorros con su vida. La relación entre la Diosa y el león también ha sido interpretada como la metamorfosis que ocurre cuando contactamos lo más profundo de nuestra psique. También alude a la fertilidad como la facultad de dar a luz tanto a seres como a ideas, también con los ciclos solares, y al paso del tiempo.

Prosiguiendo con la propuesta del año 2017 como un año 1 en numerología y como un nuevo inicio, a la vez aprovechando el cambio estacional y el inicio de abril, presento a "La Fuerza", la carta número once en el tarot de Marsella. Según Alejandro Jodorowski, esta carta indica que se ha abierto el camino de las energías inconscientes hacia la consciencia, y representa la potencia de lo que se puede realizar en esta emergencia. Representa el primer número de una segunda etapa, el surgimiento de una nueva Consciencia.


La carta muestra la imagen de una doncella abriendo las fauces de un león que sugiere, en primer lugar, la relación con las fuerzas instintivas, con la verdad de las profundidades psíquicas. Está enraizada en la tierra, lo cual permite que la energía se eleve hacia las alturas cósmicas. ¿Cómo es eso posible? Porque gracias a la fortaleza de sus raíces los árboles pueden elevarse hacia el cielo. Van hacia abajo y hacia arriba en la misma magnitud. Pasa lo mismo con nuestro trabajo de toma de consciencia: mientras más profundo, también más amplio y elevado. Cabe señalar que esta carta representa el punto medio entre la energía espiritual y la energía instintiva y se puede manifestar en el mundo (fotos de leones, por ejemplo), en los sueños, en las imágenes (sueños diurnos), y en las emociones, por ejemplo, el repentino deseo de hacer algo totalmente nuevo que nunca antes habíamos considerado.


Uno de los símbolos de esta carta es el color amarillo, ligado al león y a la luz, así como a la mente. Esta energía sugiere trabajar con la creatividad y la búsqueda de la iluminación. Sin embargo, para poder enfrentarse a las alturas es fundamental indagar en las cuestiones esenciales de nuestras vidas, aquellas que podrían ser contradictorias, sombrías, ignoradas u olvidadas. Este encuentro no es violento, no implica lucha ni contradicción sino que se produce con sutileza, con amor, con aceptación de ambas partes.

La carta de La Fuerza surge para animarnos a no perdernos en la represión, el miedo, el trauma y todos los sucesos que los originaron. Nos invita a la liberación (soltar, dejar ir, perdonar) las experiencias, pensamientos y sentimientos negativos para permitir el contacto con el ser esencial. Sugiere amar, reconocer y ejecutar una nueva construcción simbólica, a través de la expresión de la palabra verdadera, de la creatividad, de la luz. Es posible que por primera vez en la vida se exprese una fuerza hasta ahora oculta, se produzca el fin de la enfermedad y se dé inicio a un nuevo ciclo. Es la invitación a armonizarnos con las dimensiones más sublimes del alma, a través de la aceptación del cambio.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Diosas solares: Arinna

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Con su brillante luz, la diosa teje los días, brindando una nueva oportunidad para que las semillas germinen, la llama de la inspiración ilumine nuevos proyectos, se purifiquen y laven las heridas, se despejen los temores de la oscuridad de la noche.

Las diosas solares nos llaman para que bailemos, comamos y celebremos la posibilidad de elevarnos cada nuevo día para brillar un poco más. Tomar el sol diez minutos al día es una forma de contactarse con esa alegría de la luz.

En general se representaba a las diosas del Sol como tejedoras que conectan la luz y la vida de un día a otro, cuya energía femenina creativa y poderosa, es generativa. La fertilidad de la tierra y su capacidad de regenerarse, también evidencia el paso del tiempo, que a través de las estaciones nos dejan ver la danza de la vida, convirtiendo las tierras yermas del invierno en los frutos de la primavera. Las diosas solares tienen como símbolo el ojo, porque ilumina aquello que en la oscuridad no se puede ver. Por ello se considera que encuentran lo perdido, ven los actos de los malhechores, traen justicia a las situaciones y las sociedades, brindando la ley divina, el juicio correcto y el autogobierno.

La diosa Arinniti
En el antiguo imperio hitita, pueblo de la antigüedad asentado en la actual Turquía, en la región conocida como Anatolia. Una de las diosas principales era Arinna, también conocida como Ariniddu o Arinniti. Estaba casada con el dios del clima Tarhun. Su templo parece haber estado situado en Arinna, ciudad que se cree quedaba cerca de la capital Hattusa. Arinna como diosa solar se destacaba por sus cualidades cálidas y protección ante guerras y desastres, su juicio era justo y su misericordia.

Se cree que Arinna era originalmente una diosa ctónica y por ello se dice que era la “diosa solar de la tierra”. En este rol, la diosa actuaba como psicopompo. Un psicopompo es un guía que conduce a los difuntos en y a través del inframundo con su luz. Por ello se consideraba que en las noches, cuando el sol se ocultaba de la faz de la tierra, ella se dirigía hacia el mundo de los muertos para guiaros y alimentarlos.
Psicológicamente, un psicopompo es un guía del alma. Se utilizan las imágenes de los sueños, el arte y las “visiones” como medios para tomar consciencia de aquello que sucede en el inconsciente. La luz de la diosa enseña la naturaleza propia, la que no deseamos reconocer o ver de nosotros mismos, guiándonos hacia el reconocimiento de nuestra propia sombra (según los Jung). Como tal, sería la guía hacia la transmutación.


En cuanto a la transmutación, las diosas solares regían los ciclos de la vida y de la muerte, del tiempo, del cambio y la regeneración. Tomaban lo que fenece y lo transmutaban en alimento para una nueva vida. Así también, como psicopompos pueden mostrar con su luz lo que está en el inframundo o inconsciente y usar esos elementos para alimentar la una nueva vida de la consciencia. Si se apareció Arinniti en tu vida, te está llamando a conocer tus sueños, prestar atención a algo nuevo que quiere surgir hacia la consciencia y alimentarlo con amor, con calidez y compasión, a darle la luz que necesita.

Fuentes: 
Libros: HUSAIN, Shahrukh, La Diosa; Woodfield, Stephanie, Drawing down the Sun;
Websites: https://mydevotionstodea.wordpress.com/category/goddess-of-arinna/
https://www.britannica.com/topic/Anatolian-religion#ref559580

lunes, 23 de enero de 2017

Cerridwen y el caldero de la transformación

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Las cosas no son como deben ser, son como son. Son como las hemos hecho, como las hemos construido poco a poco, día tras día, por años. Por ello, ya que nada es permanente en este mundo cambiante, tenemos siempre la oportunidad de crear nuestra vida como queremos que sea y darle la forma que queramos.

Podemos mirar la vida como un gran caldero sensual y mágico, lleno de colores, olores, sabores, texturas y formas. Todos estos elementos son sagrados y forman nuestra cotidianidad. Combinados de diferentes maneras son hechizos que alteran nuestra realidad, si estamos dispuestos a permitírnoslo. Si aceptamos la oscuridad, viviremos enfocados en ella. Si vivimos cegados por la luz, no veremos nada. Si entendemos la dificilísima dualidad del mundo, experimentaremos una realidad más amplia.


Hemos hecho la vida de una manera. Nos la hemos hecho tal como la vivimos ahora. En este momento de nuevos comienzos, podemos meter en el gran caldero los nuevos ingredientes que queremos usar para crear un hechizo de amor a la vida y de cambio positivo. Lo importante es mantener el caldero siempre bullendo, en movimiento y no perderlo de vista.
El caldero, símbolo de la Diosa en el panteón celta, ejemplifica la regeneración, es el útero simbólico, en el cual la Diosa revivía a los guerreros muertos en batalla, de la noche a la mañana. Posteriormente fue cristianizado y se asoció y reemplazó con el santo Grial. Las diosas celtas Cerridwen, Brigit y Branwen comparten este símbolo.
Cerridwen era la diosa galesa de la regeneración, la sabiduría y la inspiración. El camino de esta diosa, frecuentemente asociada al aspecto de la anciana, es difícil, ya que representa el aspecto más oscuro de la Diosa. Ella puede brindar conocimiento, verdad y sabiduría, que a su vez son la fuente de la poesía; sin embargo, pondrá a prueba a los aspirantes, puesto deben probar si se merecen aquello que buscan. Como maestra puede tomar cualquier forma y presentarse ante el o la aspirante como una prueba física o psíquica. Su camino es el de la transformación absoluta, tal como se relata a continuación:
Cerridwen vivía en una isla situada en el lago Tegid de Gales con sus dos hijos: Creidwy, su bellísima y luminosa hija, y Afagdu, feo, oscuro y malvado. La Diosa, como madre que era, sufría por el infortunio de su hijo, por lo que decidió elaborar una poción mágica para su amado hijo, que le daría un alma hermosa y poseería los dones de la sabiduría y la inteligencia.
Dentro de su enorme caldero combinó hierbas sagradas, risas de niño, cantos de aves, historias maravillosas, agua pura de manantial y lo puso al fuego de troncos de roble, fresno y espino. El contenido tenía que cocerse por trece lunas llenas y un día. Se acercaba la fecha y Cerridwen fue a buscar el último ingrediente que le faltaba, el primer narciso florecido durante la última luna llena. 

Para que cuidara de la poción llamó a un niño llamado Gwion y le advirtió que no debía perderse una sola gota y que ella lo sabría si él se descuidaba. El pequeño se subió a lo alto de un viejo tronco de roble y con un gran palo de escoba meció la poción sin parar. Pero el tronco era viejo y podrido y se rompió. El pequeño cayó y el círculo de madera del fuego se proyectó hacia arriba haciendo hervir, burbujear y salpicar el contenido del caldero. Tres gotas saltaron y quemaron los dedos de Gwion, quien se los metió a la boca, para aplacar el dolor.


En ese mismo momento sus ojos se abrieron de par en par y oyó todo lo del mundo y conoció todos los misterios. Vio el futuro y comprendió el pasado y supo que cuando volviera Cerridwen se pondría furiosa, puesto que él, un mortal, poseía los dones que ella había reservado para su hijo. Por ello se transformó en liebre y corrió rápidamente. Al instante la Diosa supo la verdad y fue tras el pequeño, transformada en galgo, con sus rojas mandíbulas persiguiendo la blanca cola de la liebre. Gwion llegó a un río y se transformó en salmón, pero Ella se transformó en nutria y nadó veloz tras el pez. Entonces él se convirtió en una paloma y voló alto en el cielo, pero la diosa se transformó en halcón y con sus garras estuvo a punto de atrapar a la pequeña ave, que se transformó en un grano de trigo y cayó en un granero. Ella entonces se volvió una gallina negra, lo buscó entre todos esos granos. Lo encontró y se lo tragó.

Al volver a su forma de Diosa, el grano en su interior se transformó en un bebé, al cual llevó en su vientre por nueve meses. Cuando nació no pudo hacerle daño, pues era su hijo, por lo que lo dejó en una mágica cuna, flotando sobre las resplandecientes aguas de un lago. Lo encontró un príncipe, quien lo adoptó, lo nombró Taliesin y lo crió como su propio hijo. Cuando creció, fue el más famoso de todos los poetas, hasta el punto que los sabios y los necios viajaban de todos los confines de la tierra para escuchar sus maravillosas odas.

Del mito tenemos que no sólo es necesario tener los ingredientes que queremos en nuestra poción, en el caldero de la vida, sino que se debe trabajarlos con atención, concentración y cuidado, como la trece lunas y un día en el cual trabajó Cerridwen y el pequeño Gwion. Para poder ver el resultado del trabajo de creación espiritual se requiere pasar por varias pruebas, que pueden parecer insuperables. Por último, la poesía es un lenguaje y un espiritual y todos los que buscamos el conocimiento y la sabiduría, podemos encontrar que el camino que lleva a Gwion a convertirse en Taliesin, está en el trabajo y seno de la Diosa.
Bibliografía:
CUROTT, Phyllis, El Diario de una Bruja, Ed. Robinbook, Barcelona, 2004.
HUSAIN, Shahrukh, La Diosa, Taschen, Singapore, 2006.
ALBERRO, M., “La diosa de la soberanía en la religión, la mitología y el folklore de los celtas y otros pueblos de la Antigüedad”, Anuario Brigantino 2003, nº 26

jueves, 12 de enero de 2017

Nuevos comienzos


Según la Numerología, este año 2017 es un año 1 (porque si sumas todos los  dígitos hasta llegar a uno solo: 2+1+7 = 10 y 1+0 = 1), y por ello marca un nuevo comienzo. El uno es la Unidad (el todo contenido) y todo lo que surge de la Sagrada Unidad es así mismo sagrado.

La Diosa llega ataviada de viento, con traviesos niños revoloteando a su alrededor, y nos llama a seguirla. Nos impulsa a reconocerla en la sacralidad de la vida cotidiana. Nos susurra al oído, con dulzura, que aceptemos sus bendiciones y también a que cambiemos si es necesario e inevitable, a través de sus vientos de transformación.

Ya que es imposible no escucharla, vuelvo a retomar este difícil ejercicio que es la escritura, esperando poder transmitir en digitales letras, lo que me susurra la Diosa (a veces sin sutileza).


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