lunes, 31 de mayo de 2010

Diosas de la Sabiduría: Tara

(c)Copyright Carmen Jijón. All rights reserved worldwide.

Estamos en este mundo para aprender sobre el Amor, o al menos así lo dicen las múltiples religiones y caminos espirituales, y sin embargo, basta regresar a ver a tu vecino de a lado y darte cuenta del desamor en el que vivimos. Algunos de nosotros hemos pasado por períodos de tristeza, de dolor, de desamor y a lo mejor por eso al ver a otros sumidos en el sufrimiento no podemos dejar de sentir pena y compasión por ellos.

También es cierto que al mirar nuestras propias vidas no podemos evitar ver que tampoco las tenemos llenas de amor, sino que aún falta mucho para llegar a ese estado sublime. A lo mejor nuestro amor y nuestra compasión, nuestra capacidad de perdonar y de ayudar son muy limitados. Nosotros también necesitamos inundarnos de ese Amor trascendente que se manifiesta en pequeños amores cotidianos. Es posible que lo que necesitemos sea la total aceptación, vivir el presente, desapego de lo material, y darnos cuenta de que el Amor nos llega desde las estrellas, desde las montañas y el mar, desde el centro de la Tierra, desde las flores y las hojas, en el jugo de las frutas, en el susurro del viento, en el canto de las aves.

Al acudir a la Diosa en esa búsqueda de Amor, aparece Tara. Tara es la diosa de la compasión y el desapego, llamada el Corazón de la Sabiduría. La sabiduría es metal frío sin amor, el amor es locura sin la sabiduría. Ambos se desarrollan con la templanza. Y el el aspecto de la Diosa Tara, es la llamada al corazón a conocer sus dos caras.

La Diosa Tara existe tanto en el Budismo como en el Hinduismo. Como diosa hindú, Tara es la Madre Creadora. Es conocida como la Estrella y por lo tanto su energía alimenta toda la vida creada. Es la madre de la Sabiduría, de la Compasión y de la Protección. Ella es a quien se llama para superar cualquier tipo de dificultad u obstáculo, sea en la vida material como en la espiritual.

En el Budismo, Tara es el aspecto femenino del Buda. En un inicio, ya que su origen es hindú, es asimilada como "la Madre de la Sabiduría Perfecta", posteriormente se la conoce como la compasión que se adquiere a través de la sabiduría perfeccionada.

Tara refleja tanto una actitud interna con respecto a las virtudes y una actitud externa como acción en el mundo. Ella es la vía a través de la cual se llega a la compasión y al vacío. A través de sus ojos cualquier persona puede llegar a la sabiduría, no se necesita un mediador entre Ella y nosotros. La diosa Tara encarna la colección de distintos aspectos de una cualidad y se resumen en 21. Las más conocidas son:
  • Tara Verde: el Buda de la actividad iluminada.
  • Tara Blanca: conocida por su compasión, vida larga, salud y sanación y serenidad. También se la conoce como Cintachakra.
  • Tara Roja: es el aspecto feroz asociada con el magnetismo de todas las cosas buenas.
  • Tara Negra: asociada con el poder
  • Tara Amarilla: fortuna y prosperidad
  • Tara Azul: transmuta la ira
El mantra de Tara: oṃ tāre tu tāre ture soha.

Tara, al ser la Diosa de la Compasión, asociada a la diosa china Kuan Yin, quien escucha la llamada de sus hijos sufrientes que buscan despejar las ocho oscuridades (según el Budismo): los leones (orgullo), los elefantes salvajes (ignorancia), los fuegos (ira/odio), serpientes (celos/envidia), los malos espíritus o demonios (dudas ilusorias), los ladrones o bandidos (puntos de vista erróneos incluidos los fanatismos), las amarras (avaricia y miseria), inundaciones (deseo y apego).


En esta época en que podemos acceder más fácilmente a lo que antes era sólo para los iniciados, podemos entender que el camino es la Misericordia Divina, que llega a quien la pide a través de la Madre. Esa infinita Compasión posiblemente es más fácil de asimilar que la Sabiduría que otorga el completo vacío, el silencio interior o la pura contemplación, a menos que tengamos una formación monástica (no estoy hablando de ninguna religión en particular, sino de una actitud de renunciante, que si la tuviéramos no estaríamos conectados al internet... pero ese es un tema muy lejano a este blog). Si miramos un poco más allá de nuestros dolores, veremos que el sufrimiento se extiende en los corazones de nuestros hermanos humanos, animales, vegetales, minerales y que el Amor y la Compasión nos tienden la mano desde el Centro del Corazón de Gaia hasta en el espectáculo estelar del Cosmos.

Contribuyentes