lunes, 25 de octubre de 2010

Las diosas oscuras y Samhain. (parte dos)

(c)Copyright Carmen Jijón. All rights reserved worldwide.


Me encanta el Samhain. Desde que hice la primera vez una ceremonia de "reconciliación" con los antepasados, empecé a agradecer y valorar muchas cosas que antes no había visto. Puedo decir que empecé un proceso de "hacer las paces" con mi pasado y con todas las personas que ahora ya no están presentes, y a valorar las lecciones que me enseñaron.

Otro aspecto importante del Samhain es la reconciliación con el lado oscuro, que empieza a hacerse presente en esta época del año y que en Yule o Navidad empieza a disolverse suavemente, así como la nieve se funde en primavera, para entrar en áreas más luminosas.


Y aunque en realidad aquí en la mitad del mundo la luz y la oscuridad siempre tienen el mismo espacio-tiempo todo el año y bien se puede sentir el verano del norte o el invierno del sur a la vez, las imágenes del ciclo del año que viven en los distintos hemisferios sirven para entender mis propios ciclos. Es muy fácil, cuando las cosas no tienen transiciones dramáticas, que no se les preste atención y la conciencia de las mismas sea fácilmente enviada a algún cajón del inconsciente.

Sin embargo, el trabajo con las diosas oscuras no es jugar a disfrazarse, tampoco es un ritual o una cena con tus antepasados, ni siquiera se acerca a leer o investigar una diosa en particular. El trabajo con las diosas oscuras, justo en este período en que en este país se celebra el día de los muertos el 2 de noviembre, es un trabajo precisamente de contacto con los miedos más profundos (como la Muerte), los fantasmas ocultos en la penumbra de nuestros rincones, o las sombras que acechan en los silencios. Aparecen emociones que pueden derivar en ataques de pánico o de angustia, en terribles accesos de ira, de odio, de resentimiento, de arrepentimiento. De repente podemos ser presa fácil para nuestros vicios, nuestros errores que retornan como espectros, nuestros más profundos secretos y silencios, que regresan para dejar de ser ignorados. Empiezan los seres del inframundo a pulular las calles de nuestra memoria y a tomarse los espacios que estaban reservados a las defensas.

Trabajar con las diosas oscuras es ver, enfrentar, mirar a la cara eso que creíamos que no era nuestro, que es de alguien más, una proyección en una sala de cine... pero en realidad habita los sótanos y los áticos de nuestro inconsciente.
Puede sonar a película de terror, en varios momentos lo he vivido así, por eso no viajo sola. Pido ayuda a un psicopompo para que me acompañe. Utilizo elementos artísticos para que no se queden rondando los espectros por la casa, sino que encuentren su lugar en mi psique. Porque al trabajar con el rostro oscuro de la Diosa, estamos aceptando ver y enfrentar las cosas que necesitan ser sanadas dentro de nosotros y reconciliarnos con esos aspectos. Ese es un aspecto del camino hacia la sabiduría.



Entonces tengo que hacer una pausa: no más diosas por ahora. Un ratito dejaré de pensar en las emociones reprimidas, en las heridas del pasado, en los momentos de horror del presente (a veces le tengo miedo a la gente), en las emociones negativas (ira, odio, celos, envidia). Sin embargo hasta ahora he descubierto un par de cosas.

Cuando se habla francamente, poca gente reconoce estas emociones como propias, es decir, cuando confrontas a otros (o a uno mismo) con emociones negativas. Algunos dicen: "yo no soy envidiosa, pero..." Los peros pueden ser muchos: pero me gustaría ser como tal persona, o hacer tal cosa como x persona. Otros dicen: yo no soy celoso, pero "tengo miedo de perderte, te vas a ir con otro, me vas a dejar, no me quieres, con quién hablas, yo quiero tener eso o lo de más allá, yo soy mejor o peor que tal"... en fin, los peros siempre son muchos y existen en todo y en todos. Lo más importante es reconocer que sí existen esas emociones dentro de cada uno de nosotros, que son parte de nuestro bagaje humano y que si las miramos atentamente nos cuentan nuestra propia historia.

Algo de lo que he aprendido en este proceso es que las preguntas ¿Quién soy? y ¿Qué es lo que realmente quiero en mi vida? Sean mis guías hacia la sabiduría. Voy a compartir un poco lo que quiero: quiero amor incondicional, quiero paz y tranquilidad, quiero viajar y conocer el mundo, quiero ser feliz. ¿Y eso qué? Bueno, que para eso tengo que amar y perdonar primero, agradecer y disfrutar de cada momento, conocerme mejor, ser íntegra, controlar mi mente y mi lengua, que a veces parecen irse de paseo sin mí (es decir, vivir el aquí y el ahora), meditar, orar, y amar y amar y amar. Eso significa para mí. Es lo que las diosas me han susurrado al oído cuando he dejado de llorar.


Como dije en la primera parte de las diosas oscuras, este es un viaje de descubrimiento. Al iniciar este trabajo interior se presentó la oportunidad de un trabajo exterior. Ahora mismo trabajo en terapia con víctimas de violencia doméstica y oigo muchas historias, todas cargadas de dolor, de victimización, de incomprensión, de soledad, de tristeza, pero también de compasión, de fortaleza y valentía a pesar del miedo y de integridad, cuando han dado un paso para recuperar sus vidas. Creo que es la otra cara de las diosas oscuras: esa que nos invita a ver la luz cuando estamos rodeados de una oscuridad enceguecedora, una luz interior, que nos guía hacia donde debemos ir. Este es el pedacito de diamante que he sacado de mi mina interior. Por lo pronto hago una pausa, para respirar aire puro y luego volver, porque este camino recién comienza.

Nota: Las emociones básicas: miedo, placer, dolor, ira y envidia son las más extendidas entre los seres sintientes (es decir, humanos , plantas y animales). Las plantas sí sienten dolor y miedo, los animales buscan la superioridad de unos sobre otros, por lo tanto también una compulsión a la ira y envidia (luchas de poder), no se diga los humanos. Estas son emociones primarias, no confundir con sentimientos. Y recuerden, esta es una hora oscura, por eso hablo de estas cosas, sobre lo luminoso hay mucho material que he posteado y espero que les guste.

martes, 28 de septiembre de 2010

Las diosas oscuras: una guía práctica


(c)Copyright Carmen Jijón. All rights reserved worldwide.

Parece que esto de ser llamada por la diosa ya es una constante. Muchas veces no sé qué quiere de mí, no sé qué me anuncia, qué me pide. Pero heme aquí otra vez, ahora frente al lado oscuro de la Diosa. Tiene muchos nombres, muchas mitologías, muchos rostros y sin embargo es la misma. A veces parece temible, pero una vez que has descendido a su reino, has comido de sus frutos, has bebido sus lágrimas, has sufrido sus penas, entonces empiezas a entender que lo que estabas haciendo es purgar tu propia oscuridad y encontrar su Luz.

Ya varias personas me han dicho que les resulta muy complicado entender lo que han leído o por lo menos acordarse de lo que leyeron aunque en ese momento todo les sonó muy lógico. A mí también. A veces es tanto que no logro asir lo que he dicho y sin embargo sé que lo he dicho yo, que eso es el producto no sólo de una investigación bibliográfica sino de una vivencia real, mi propia vivencia. El lenguaje es definitivamente limitado para expresar estas vivencias, a mí las palabras me faltan. Son vivencias profundas, tan intensas que la mente no las puede comprender. Intento explicar con palabras este camino que recorro, pero creo que muchas veces las letras se caen y no logro decir lo que quiero o al menos de una forma más comprensible y simple.

Este es el camino de Psyché, que a veces resulta sólo comprensible si lo sigues tú mism@. Entonces otra vez les invito a vivir plenamente a la Diosa en su vida, a no huir de las emociones, de las ideas, de las experiencias, sino a abrazarlas independientemente de sus cualidades. Si permitimos que éstas tengan cabida en nuestra vida, entonces dejarán de atormentarnos y serán una experiencia de aprendizaje, un paso más cerca de la luz que realmente somos.

Trabajar con la oscuridad de la Diosa implica varias cosas:

1. Reconocer lo verdaderamente oscuro en nuestro interior como algo profundamente humano y amarnos a pesar de lo que ello nos provoca.
2. Perdonarnos por ello: por permitirnos creer que somos víctimas, de nosotros mismos o de otros y no reconocer nuestro poder personal. Y amarnos a pesar de todo.
3. Admitir que lo que vemos en los demás es sólo la oscuridad que proyectamos en los otros. Si cambiamos nuestra forma de pensar, de ver y de interpretar todo tendrá otro sentido en nuestra vida. Y sin embargo nos aceptamos y nos amamos con toda esta carga que llevamos encima.

Entonces, si alguna vez hemos sentido dolor, ira, impotencia, odio, lujuria, violencia, frustración, sufrimiento, depresión, envidia, celos, locura y demás cosas que a lo mejor ni reconocemos ni queremos sentir que son nuestras...¡ACEPTÉMOSLAS, son nuestras! Son tan nuestras como lo son el amor incondicional, la belleza, la luz, el poder, el perdón, la salud, etc.

También quiero puntualizar que en este camino hay tres niveles:

a. LA DENSIDAD: Nivel Inicial: normalmente el que nos hace sufrir más y está lleno de ilusiones y basura. Es en el que vive la mayoría de las personas y todas las personas en algún momento de sus vidas (presentes o pasadas).

b. LA TRAVESÍA: Nivel intermedio: Una vez que has vivido toda esa basura, te hartas. Llega un punto en que empieza tu travesía hacia algo mejor, desde la densidad hacia la liberación. Una vez más, este camino puede tomar varias vidas y algo más.

c. LA LIBERACIÓN: Nivel avanzado: Has llegado y empiezas a vivir en la luz, tu propia luz y la del universo. Eres uno con todo, vives a plenitud el amor, el perdón y la infinita variedad del éxtasis divino. Es lo que llamaríamos el cielo y es más divertido que nada aquí en la Tierra. Pero podemos vivirlo estando encarnados. Claro que hay más niveles después de ese, pero mejor nos ocupamos de éstos primero.


Trabajar con las diosas oscuras significa que ya hemos hecho un largo viaje hasta los límites de nuestro reino y empezamos otro hacia lo desconocido. Pero hay que saber que estamos: a. siempre protegidos por la Diosa y b. es algo que se hace voluntariamente en busca de la sabiduría y el poder personal que se desarrollan con la transmutación de cada uno de nosotros. Es un viaje alquímico.

Este es el comienzo de una entrega de tres partes sobre las diosas oscuras, el inicio de un viaje de descubrimiento y ojalá una especie de mapa o de guía. Espero saber qué opinan al respecto, si ya han realizado este viaje o cuáles son sus expectativas sobre el mismo. Yo también me lanzo al fondo del abismo, acompáñenme...

Este viaje ya inició hace tiempo con Kali, Innana, Ishtar, Perséfone, Medusa, Babá Yagá y la Cailleach, Frejya, Sedna y como pueden ver ellas son muy distintas entre sí: horribles y hermosas, inocentes y sensuales, viejas o jóvenes... la diosa oscura no es un polo, es un nivel de consciencia.

lunes, 23 de agosto de 2010

Sedna, diosa oceánica de la mitología Inuit

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Sedna, diosa oceánica, diosa del mundo helado, del ártico.

A veces la diosa me elige y no yo a ella. Ya me ha pasado más de una vez y aunque a veces sea un misterio lo que me impulsa a escribir sobre lo que pueda decir de ella o sea un propósito muy claro, parece que desde afuera algo me impulsara y desde adentro algo me conmina a darle corporeidad en mi consciencia, a esa diosa en particular. Ahora la diosa ha sido Sedna. Desde el lejano confín de nuestro sistema solar o desde las abismales profundidades oceánicas, ella nos está esperando, nos está llamando.

En el año 2003 se descubrió un pequeñísimo planeta, más pequeño que Plutón y más lejano que éste, al cual llamaron Sedna. Su órbita alrededor del Sol tiene una extraña forma de una elipse alargada y tarda 10,500 años terrestres en dar una vuelta completa. Es de color rojo, aunque se supone que es tremendamente frío debido a lo lejos que queda del Sol. Los astrólogos dicen que esta entrada de Sedna en la consciencia humana es un rompimiento con todo lo antes conocido. Sedna y su órbita de 10,500 años nos indica ciclos ya no individuales, sino de una consciencia humana, evolutiva y por lo tanto a nosotros como una sola raza en relación a nuestro planeta. ¿Qué somos los humanos en este planeta? ¿Acaso perdimos la noción de nuestra misión y propósito? ¿Qué son 10,500 años para la Tierra?


Sedna no es un nombre lanzado al azar, tiene un profundo significado en cuanto este planeta se encuentra en las fronteras de nuestro sistema solar, en lo que podríamos llamar el frío ártico. También hay que considerar que es el primer planeta con el nombre de una diosas de otro panteón que no sean el griego o el romano. ¿Qué implica esto? Aunque no sea tan aparente, esto significa que estamos tomando consciencia de nuestra pertenencia a la raza humana, en su amplitud y profundidad. Ahora están entrando en nuestra consciencia nuevas formas de ver la vida y de trascenderla. A lo mejor estamos expandiéndonos como humanos hacia una nueva consciencia planetaria, hacia un nuevo estado de nuestro ser.

El mito de Sedna tiene múltiples formas, pero el más conocido dice así:

Había una vez una hermosa doncella inuit, llamada Sedna, que vivía cerca del mar con su padre, que era viudo. Aunque tuvo muchos pretendientes los rechazó a todos. Un día, cuando su padre ya estaba desesperado por la actitud de la muchacha, llegó a ellos un hombre muy guapo y elegantemente vestido. Prometió darle a Sedna una buena vida y también proveer para su padre, por lo que la joven terminó casándose y partiendo con él.

Pero la llevó a una isla desolada donde al sacarse la capucha reveló ser un horroroso hombre-cuervo. Le daba sólo pescado crudo para comer y ella empezó a pasar hambre y frío. El cuervo la dejaba sola y ella lloraba. Su llanto llegó hasta los oídos de su padre, quien preocupado por Sedna se dirigió hacia la isla dispuesto a salvarla. Ambos subieron al kayak, y el padre empezó a remar hacia el océano. Pero Cuervo hizo una terrible tormenta y dijo q
ue sólo quería a Sedna de regreso. El padre asustado y temiendo por su vida empujó a Sedna fuera del kayak.

Sedna se agarró fuertemente al kayak y debido al agua helada tenía los dedos prácamente congelados. El padre estaba aterrorizado por la furia de Cuervo por lo que golpeó los dedos y las manos de Sedna (en algunas versiones las corta con un chuchillo). Los dedos y las manos de Sedna cayeron al mar y transformándose en focas, ballenas, morzas y peces que pueblan ahora el océano ártico. Y la joven y manca Sedna cayó al fondo del mar, donde vive aún en una casa hecha de huesos.
Se dice que cuando los pecados de los hombres, que siempre van al mar, han contaminado el océano, se enredan en los largos y negros cabellos de Sedna. Y como ella no tiene manos para peinarse llora y se enoja, por lo que los animales marinos van a calmarla y se alejan de las costas. Como los inuit empiezan a pasar hambre y saben que es hora de confesar que han atentado contra la naturaleza y han roto los tabúes, por lo que danzan y oran pidiendo perdón. El o la shaman se purifica para descender hacia el reino submarino donde habita Sedna. Allí la peina y la limpia y le da las ofrendas de su pueblo y le cuenta las promesas de los inuit de cambiar sus vidas. Entonces Sedna le pide al Creador que les perdone y los animales pueden ya regresar a las costas, para ofrecerse como alimento. El pueblo Inuit reconociendo la generosidad de Sedna prometen cambiar sus historias (sus vidas) y tratar sus relaciones con cariño y respeto. (Fuente: de Águila Gris en http://www.rainewalker.com/sedna.htm)

Una de las cosas importantes de Sedna, es que es la diosa del inframundo. Es la diosa que trae a la luz lo que ha estado en las sombras. También nos anima a dejar de lado la noción de víctima, para resaltar esa de proveedora. Sedna evoluciona a través del dolor y el sufrimiento. Ella crece de su propia tragedia y de la traición. Pero aprende a dar, a crear a contribuir. Nosotros aprendemos de Sedna a trascender nuestras desgracias cuando somos capaces de aceptarnos tal como somos, de dar a pesar del dolor de la pérdida, de levantar los velos de la autonegación gracias a aceptar nuestra propia capacidad de transformación. El dolor y la angustia, el mal y los lugares comunes son nuestra lucha y nuestro camino hacia la sabiduría (parafraseando a Proust).

Fuentes: http://www.rainewalker.com/sedna.htm; http://thegreenduck.com/ka/NewPlanets/Sedna-meaning.shtml

lunes, 19 de julio de 2010

Serie Diosas de la Sabiduría: Innana

I say "Hail!" to the Holy One who appears in the heavens!
I say "Hail!" to the Holy Priestess of Heaven!
I say "Hail!" to Inanna, Great Lady of Light!
Himno a Inanna, C. 2000 A.C.


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Innana es una antigua diosa sumeria, que pervivió los múltiples cambios de las culturas humanas asentadas hoy en día en lo que se conoce como Mesopotamia. Innana es una de las descendientes directas de la diosa neolítica conocida como serpiente-ave. También se la separó en diosa serpiente y diosa ave, imágenes perennes de trascendencia y profundidad espirituales. La diosa neolítica representaba a la Gran Madre Universal, y para esa época todo era concebido a través de esa imagen de la vida, muerte y renacimiento, ya que el misterio de ese ciclo se vivía constantemente por la comunión de los seres humanos con la naturaleza. En especial dado que la relación entre el crecimiento de los granos, el apareamiento y el nacimiento de los animales y la vida de las personas era cada vez más íntima gracias a la domesticación de los animales y la incipiente agricultura. Los animales representaban esas alturas y profundidades del espíritu que dominaban lo que a los humanos se les escapaba: el cielo, las profundidades de la tierra, la noche. Los animales de Innana eran el búho, la serpiente y el dragón.

Tanto los dragones como las serpientes tenían los atributos del control sobre el agua y el renacimiento. Hay sellos cilíndricos e himnos que retratan a Innana como el dragón, lo que la convierte en una diosa del inframundo. Su relación con el agua da cuenta de la dependencia de la antigua Sumeria con los ríos Tigris y Éufrates que eran tanto necesarios como destructivos. Como tal dan la vida, la sostienen, pero también traen la muerte. Esta relación insiste en el balance de los principios duales representados por Innana, quien contenía tanto la belleza y la vida con la inminencia de la muerte y el caos.

Sumeria es una de las primeras civilizaciones conocidas. Se cree que allí, en los actuales Siria e Irak, nació la primera ciudad, la primera escritura fonética (cuneiforme), los primeros asentamientos humanos con la domesticación de animales y agricultura. Eso significa que desde hace diez mil años aproximadamente, los humanos ya teníamos más o menos el clima, la fauna y la flora que hoy en día conocemos. La cultura sumeria, al igual que la mayoría de culturas neolíticas sedentarias sufrieron la invasión de oleadas de salvajes indo-europeos, cambiando para siempre su modo de vida, su cosmovisión y por lo tanto su religión. Hoy en día lo que criticamos sobre el patriarcado tiene alrededor de cinco mil años, y sirvió para desarrollar en los humanos la capacidad de racionalizar, seleccionar, separar y comprender los componentes individuales de su mundo, separándonos de la naturaleza, pero llevándonos hacia el desarrollo de nuestro potencial intelectual. Ahora, con el deseo de superar esa etapa de análisis y separación podemos ir a la etapa de síntesis. Podemos ir hacia esos orígenes y descubrir aquello que quedó sepultado bajo el paso del tiempo y recuperar la sabiduría que necesitamos para transcender el estado actual de consciencia en el que estamos. El equilibrio debe ser restaurado y este es el momento de esa transformación, conociendo los aspectos sombríos (oscuros o luminosos) de nuestra psique.
Sobre la diosa Innana se pueden decir muchas cosas, porque existen varios himnos, tabletas y sellos que cuentan varias historias y mitos sobre ella. Con la invasión de los Acadios a Uruk, la primera ciudad como tal de la que se tiene conocimiento en Occidente, se dieron cambios en algunos aspectos de la religión, de la cultura y todo lo que las compone, de los sumerios. Así Ishtar fue sobrepuesta a Innana y se entretejieron sus mitos. Pero hoy quisiera ir a un aspecto antiguo de la diosa Innana, quizás anterior a la época de Uruk (4000 años A.C.) y que es de vital importancia para el desarrollo actual de lo que llamaremos el camino del Alma.

El mito del descenso a los infiernos de Innana es el siguiente:

Innana baja al inframundo para enfrentarse con su hermana Ereshkigal (algunos dicen que para usurpar su trono, otros dices que desciende para conocer la muerte). Irkalla o kur es la tierra del no retorno, y allí desciende la diosa. Pero se topa con siete puertas ante las cuales debe ir dejando cada una de sus joyas y sus prendas. La "Reina del Cielo" debe abandonarlo todo y se encuentra desnuda en la cámara del trono de su hermana. Ereshkigal lanza su furia sobre Innana y ella convertida en un cadáver con su carne pudriéndose y secándose es colgada de un gancho sobre la pared. Después de tres días, viendo que su ama no regresa y tal como fue instruida, Ninshubur acude a los dioses y es atendida por Enki. Enki produce dos seres: kurgarra y galatur (otros mitos dicen que fue la misma Ninshubur), que convertidos en moscas, descienden al Averno y al escuchar a Ereshkigal quejarse de unos terribles dolores de parto, empiezan a lamentarse igual que ella (mostrando empatía y compasión), por lo que Ereshkigal les ofrece regalos. Ellos piden el cuerpo que cuelga del gancho y dándole el agua y el alimento de la vida, Innana renace. Al ascender, le dicen que alguien debe tomar su lugar, e Innana al ver que su marido Dumuzi ha usurpado su trono en su ausencia, les dice a los demonios que se lo lleven. Pero la hermana de Dumuzi llora y se ofrece en su lugar. Con compasión Innana declara que ambos, Dumuzi y su hermana, se alternarán seis meses sobre la tierra y seis en el inframundo (generando las estaciones), poniéndoles en las manos de la eternidad y haciéndoles inmortales.


El camino hacia la sabiduría reside en descender al centro de uno mismo, esa oscuridad absoluta y allí poder desprendernos de todo lo que creíamos ser. Una vez desnudos de nuestras creencias, apegos o lo que codiciábamos, nos hallamos frente a nuestro verdadero Ser. Nos sacrificamos a nosotros mismos en el altar del desapego y renacemos de nuestra propia oscuridad. Es un camino arduo, permanente y sólo pocos conocen el fin y la meta de ese caminar, pero las recompensas son muchas; recompensas que sólo puede entender nuestra Alma, ya que para nuestros cuerpos físico, mental y emocional, tal renuncia resulta similar a la muerte.

La Sabiduría no es un pensamiento ni la intelectualización, sino que reside en un nivel muy profundo y se pone en contacto con nosotros a través de la intuición. Innana representa la evolución del Alma a través de un trabajo duro y a veces de experiencias amargas. Todos, hombres y mujeres, podemos ponernos en contacto con nuestra parte sabia, poderosa y valiente, que se enfrenta constantemente con nuestros lugares más oscuros y allí sanarnos y amarnos. El Arquetipo de la Mujer Sabia, tiene como una de sus características la apertura al cambio.

Trabajar con la diosa sumeria Innana es trabajar la transformación personal y recordar que somos como el ave fénix: nacemos, morimos y renacemos de nuestras cenizas, aunque este viaje no se vea en la superficie, sino en el interior. La sabiduría de Innana reside en el balance de los opuestos, en la integridad psíquica frente a la separatividad, en la comprensión de la unión de los contrarios: vida/muerte, día/noche, bien/mal, luz/oscuridad, etc. En este equilibrio, el de los opuestos, reside la verdadera Sabiduría, la que halla dentro de sí el valor profundo de todo. Hoy existe la búsqueda de la reinstauración de las Diosas como un camino hacia la Trascendencia, una reinstauración del polo divino femenino que por mucho tiempo fue negado. Esta reinstauración tiene el objeto de traer hacia nosotros una mayor capacidad compasiva, como parte de la comprensión de la totalidad y el balance de los polos. De esta manera nos acercamos más a la Sabiduría y actuar con rectitud, abandonando el temor. Así daremos los pasos hacia con la valentía de morir a nosotros mismos, para renacer transformados, transmutados, y a lo mejor más felices, más conscientes y más libres.

jueves, 24 de junio de 2010

El llamado de la Diosa

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Si bien los poemas normalmente los pongo en mi otro blog, aunque también tienen otro tono, este poema tenía que ponerlo hoy. Espero lo disfruten tanto como yo. El llamado de la Diosa me estremece y la invocamos sólo con Amor.


Sea Mysteries
By Anna McKerrow
Come to her when the moon is full;
Raise hands higher, chant undine lore,
Toes in wet sand grip the sea floor.
Salt spray leaves diamonds in its place,
Waves mask your land legs
and the sea wears her pretty face
as she caresses the rocks with her long loving fingers;

Over mysteries her depth lingers,
masking somnolent worlds.

Quiet now the songs at the sucking mouths of caves;
Lost melodies roll under the waves.
Lighthouse eyes at the shore flicker
with an intoxicated, landlocked call:
The roiling, bitter, black and boundless sea
Stella Maris, Isis, Astarte; one and all,
Walk over the waves, answer, appear!
Lady of the velvet, blue-black tides:
The jewel of the full moon is here.

Count the days back to the dawn of time -
Invoke her name, voices carry behind the veil,
When all is still as the sterile lake and
the white womb in the dark before the light came;
Lady of death in life and life in death,
We implore you, speak your Holy name!
Thousand-jewelled mistress of the stars:
On moon-bright tides lunar light shines
soft on the circle of flames.


Read more: http://www.goddess-pages.co.uk/index.php?option=com_content&task=view&id=288#ixzz0rnJitq80

miércoles, 23 de junio de 2010

Diosas de la Sabiduría: Atenea y Medusa

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Hace miles de años, cuando la Diosa reinaba sobre los corazones de los seres humanos, los mitos del origen y del fin del mundo trataban sobre ella y sobre sus hijos e hijas. En Libia existía una diosa-serpiente llamada Neith. Se dice que era adorada por las míticas amazonas. Neith tenía varios nombres y algunos de ellos permanecieron en otras culturas: Maat en Egipto, Metis para los griegos antiguos, Medha era su nombre en sánscrito. También se la conocía como Anath, Athene o Ath-enna en África del Norte y luego fue conocida como At-hanna en la Creta minoica, de donde fue importada hacia la Grecia Antigua.

Con el tiempo la Diosa fue divida en la triple diosa con su rostro de virgen, de madre y de anciana o de destructora. Después se la dividió en otras diosas conocidas como Metis, Medusa, Atenea, las Gorgonas; en fin, fue dividida, polarizada y debilitada. En un principio las gorgonas eran hermosísimas mujeres, descendientes de Gea para los griegos, que posteriormente fueron transformadas en horrorosas criaturas con cola de serpiente y sus cabellos eran serpientes también. Sus nombres eran Medusa, Esteno y Euríale y corresponden a la la sabiduría, la fortaleza y la universalidad. Pero como en todo proceso de dominación, las antiguas deidades de una cultura se transforman en los demonios de la cultura predominante. Medusa hermosa o monstruosa personifica "la profunda sabiduría femenina".

En Grecia es importada la maravillosa diosa Ath-enna desde Creta. Allí, si bien el patriarcado se apodera de ella y la transforma, convirtiendo a Metis, es decir el aspecto maternal de la sabiduría profunda, en su madre y a Medusa, el aspecto protector a lo mejor terrorífico y mortal, en su enemiga.


El mito de Atenea es el siguiente:

Zeus ha vencido a su padre Cronos y ha salvado a sus hermanos. Es ahora el dios del cielo, el rey de los dioses olímpicos. Se enamora de Metis y la convierte en su esposa (en otras versiones, la viola). Pero el oráculo predice que de esa unión surgirá un hijo más poderoso que su padre Zeus y que hará lo mismo que él ha hecho con su padre, y su padre con su abuelo. Aterrado ante esta visión reduce a Metis y se la traga. Así se convierte en un dios más sabio y poderoso. Pero después de un tiempo empieza a tener un terrible dolor de cabeza y pide a Hefesto, dios de la forja, que le parta el cráneo con un hacha, y de este golpe surge una de las diosas más bellas, totalmente adulta y armada: Atenea, diosa de la razón, de la civilización, de la estrategia, de las artes domésticas y mano derecha de su padre.

Atenea, como diosa de la sabiduría, representa la fasceta virginal de la Diosa. Nunca tuvo pareja, siempre estuvo a lado de su padre, y juzgaba las situaciones con el filo de su espada, ya que posee la visión y la claridad para comprender lo que sucede. Nadie le ganó en una guerra, ya que utiliza el conocimiento y la estrategia antes que la violencia. También es la diosa de las ciudades (Atenas principalmente), de la democracia y de la comunidad. Tiene un búho como compañero, que representanta la perspectiva y la claridad, por sobre la oscuridad y las ilusiones.

Medusa por el otro lado, es el rostro incognoscible de la sabiduría. La mitología cuenta que era la única mortal de las hermanas gorgonas. Y el mito va así: Medusa era una joven bellísima, cuyo rasgo más hermoso era su brillante y ondulado cabello dorado. Ella tenía muchos pretendientes y uno de ellos fue el poderoso dios del océano, Poseidón. Al mirarla no pudo contenerse y la violó mientras ella servía en el templo de Atenea. La furia de la diosa fue incontenible y transformó a la joven en un monstruo verde de piel escamosa, y su hermoso cabello fue convertido en un grupo de serpientes que peleaban entre ellas. Tan horrible era Medusa, que quien la viera se convertiría en piedra. Y así convertida en un horrible monstruo fue expulsada de Grecia y condenada a vivir en el fin del mundo completamente sola.

Para colmo de males, no sólo Medusa fue violada, sino transformada en un horrible monstruo. Pero la relación entre Atenea y Medusa no termina allí. No contenta con esto, Atenea ayuda al héroe Perseo a matar a Medusa, prestándole su brillante escudo égida, el casco de Hades que le hacía invisible y las sandalias aladas de Hermes. Así, Perseo obligó a Medusa a contemplar su rostro en el escudo y le cortó la cabeza. Luego de un tiempo, Atenea puso esa cabeza en su égida y ésta se transformó en el rostro de la protección o una advertencia frente al peligro.

Si se lee así, sin más, este mito resulta cruel e incomprensible. La crueldad de Atenea no tiene sentido, hasta que se comprende que el aspecto sensual de la diosa fue reprimido de tal manera que parecía no poseerlo. Así Medusa, que no es otra que Atenea misma y su madre Metis, es decir, la Profunda Sabiduría Femenina, con su rostro salvaje, seductor e indomable, con su capacidad reproductora y creativa, fue suprimida del consciente y transformada en sombra. Fue reducida de tal manera que pudiese ser asimilada por el patriarcado. Pero no pudo ser eliminada, sólo fue cincelada de tal manera que las culturas pudiesen aún tenerla en su panteón, pero que no sea amenazante. Se mantuvo el aspecto racional y se eliminó lo mágico, poderoso e incontenible. Aún así, Atenea no deja de ser poderosa, protectora y sabia. Y ahora, al desenterrar sus orígenes, es posible abrazar los aspectos profundos de la sabiduría y abrazar sus aspectos de fortaleza y universalidad (las hermanas gorgonas), y a lo mejor de sensualidad (apropiarse del cuerpo femenino y su poder creativo en todos los aspectos) y de la naturaleza salvaje que nos invita a apropiarnos de nuestros destinos y a no someternos ante los designios culturales o a la prisión de los prejuicios.

Fuentes: Este post tiene muchas más fuentes, pero aquí pongo algunas para quien quiera revisar un poco la información: Shahrukh Husain, "La Diosa"; http://www.lunaea.com/goddess/wisdom/ ; http://diosachamana.blogspot.com/2009/08/medusa.html

lunes, 31 de mayo de 2010

Las Diosas de la Sabiduría: Tara

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Estamos en este mundo para aprender sobre el Amor, o al menos así lo dicen las múltiples religiones y caminos espirituales, y sin embargo, basta regresar a ver a tu vecino de a lado y darte cuenta del desamor en el que vivimos. Algunos de nosotros hemos pasado por períodos de tristeza, de dolor, de desamor y a lo mejor por eso al ver a otros sumidos en el sufrimiento no podemos dejar de sentir pena y compasión por ellos.

También es cierto que al mirar nuestras propias vidas no podemos evitar ver que tampoco las tenemos llenas de amor, sino que aún falta mucho para llegar a ese estado sublime. A lo mejor nuestro amor y nuestra compasión, nuestra capacidad de perdonar y de ayudar son muy limitados. Nosotros también necesitamos inundarnos de ese Amor trascendente que se manifiesta en pequeños amores cotidianos. Es posible que lo que necesitemos sea la total aceptación, vivir el presente, desapego de lo material, y darnos cuenta de que el Amor nos llega desde las estrellas, desde las montañas y el mar, desde el centro de la Tierra, desde las flores y las hojas, en el jugo de las frutas, en el susurro del viento, en el canto de las aves.

Al acudir a la Diosa en esa búsqueda de Amor, aparece Tara. Tara es la diosa de la compasión y el desapego, llamada el Corazón de la Sabiduría. La sabiduría es metal frío sin amor, el amor es locura sin la sabiduría. Ambos se desarrollan con la templanza. Y el el aspecto de la Diosa Tara, es la llamada al corazón a conocer sus dos caras.

La Diosa Tara existe tanto en el Budismo como en el Hinduismo. Como diosa hindú, Tara es la Madre Creadora. Es conocida como la Estrella y por lo tanto su energía alimenta toda la vida creada. Es la madre de la Sabiduría, de la Compasión y de la Protección. Ella es a quien se llama para superar cualquier tipo de dificultad u obstáculo, sea en la vida material como en la espiritual.

En el Budismo, Tara es el aspecto femenino del Buda. En un inicio, ya que su origen es hindú, es asimilada como "la Madre de la Sabiduría Perfecta", posteriormente se la conoce como la compasión que se adquiere a través de la sabiduría perfeccionada.

Tara refleja tanto una actitud interna con respecto a las virtudes y una actitud externa como acción en el mundo. Ella es la vía a través de la cual se llega a la compasión y al vacío. A través de sus ojos cualquier persona puede llegar a la sabiduría, no se necesita un mediador entre Ella y nosotros. La diosa Tara encarna la colección de distintos aspectos de una cualidad y se resumen en 21. Las más conocidas son:
  • Tara Verde: el Buda de la actividad iluminada.
  • Tara Blanca: conocida por su compasión, vida larga, salud y sanación y serenidad. También se la conoce como Cintachakra.
  • Tara Roja: es el aspecto feroz asociada con el magnetismo de todas las cosas buenas.
  • Tara Negra: asociada con el poder
  • Tara Amarilla: fortuna y prosperidad
  • Tara Azul: transmuta la ira

El mantra de Tara: oṃ tāre tu tāre ture soha.

Tara, al ser la Diosa de la Compasión, asociada a la diosa china Kuan Yin, quien escucha la llamada de sus hijos sufrientes que buscan despejar las ocho oscuridades (según el Budismo): los leones (orgullo), los elefantes salvajes (ignorancia), los fuegos (ira/odio), serpientes (celos/envidia), los malos espíritus o demonios (dudas ilusorias), los ladrones o bandidos (puntos de vista erróneos incluídos los fanatismos), las amarras (avaricia y miseria), inundaciones (deseo y apego).

En esta época en que podemos acceder más fácilmente a lo que antes era sólo para los iniciados, podemos entender que el camino es la Misericordia Divina, que llega a quien la pide a través de la Madre. Esa infinita Compasión posiblemente es más fácil de asimilar que la Sabiduría que otorga el completo vacío, el silencio interior o la pura contemplación, a menos que tengamos una formación monástica (no estoy hablando de ninguna religión en particular, sino de una actitud de renunciante, que si la tuviéramos no estaríamos conectados al internet... pero ese es un tema muy lejano a este blog). Si miramos un poco más allá de nuestros dolores, veremos que el sufrimiento se extiende en los corazones de nuestros hermanos humanos, animales, vegetales, minerales y que el Amor y la Compasión nos tienden la mano desde el Centro del Corazón de Gaia hasta en el espectáculo estelar del Cosmos.

Fuentes: http://en.wikipedia.org/wiki/Tara_(Buddhism); www.lunaea.com/goddess/wisdom/

martes, 27 de abril de 2010

Encuentros con las hadas - Segunda parte

(c)Copyright Carmen Jijón. All rights reserved worldwide
Encontrarse con las hadas y otros seres elementales es muy sencillo una vez que aprendemos a hablar su idioma. Lo difícil es aprender ese idioma. El lenguaje de los seres elementales no es como el lenguaje humano, ya que no existe división entre lo que se dice y lo que se siente o piensa. Por lo tanto, para comunicarnos con ellos es importante desarrollar nuestro Sentimiento. Muchas veces confundimos las emociones con los sentimientos, por lo que no sabemos realmente lo que estamos sintiendo. Si se es una persona muy emocional, entonces es difícil diferenciar los pensamientos y las emociones de los sentimientos profundos y de la intuición. Para desarrollar los últimos se necesita mucho silencio interior y paz mental. ¿Cómo les va con eso? No solamente se debe uno sintonizar conscientemente con las expresiones energéticas de los elementales y de la naturaleza a través del canal del plexo cardíaco (conocido Chakra del Corazón), sino que además es necesario ser muy valiente para entrar a estos mundos.

Ser valiente significa estar dispuestos a enfrentarnos con aquello con lo que no podemos relacionarnos porque es desconocido; así es como nos separamos de la realidad del Universo, en primer lugar: por el miedo.
Aquí les dejo un ejercicio muy simple (tan simple que no parece tan efectivo como en realidad lo es) que mi amigo William nos enseñó, para limpiarnos de nuestros bloqueos energéticos:

Limpiando los sistemas energéticos: Practicarlo todos los días preferiblemente o por lo menos por un par de semanas y luego ver qué pasa...

1. Este ejercicio sirve para limpiar nuestros cuerpos de los miedos que se quedan en nuestros brazos, pecho y pantorrillas.
2. Golpear suavemente de manera repetida (tap) los dedos de los pies contra el piso bastante rápido. mantener los talones en el piso mientras lo hacemos.
3. Imagina que de todos tus sistemas energéticos se están removiendo bloqueos.
4.Mira tus pies como si fueran bombas (pumps) que remueven los bloqueos energéticos mientras se mueven de arriba hacia abajo. Luego los dispersan y esa energía regresa a la Tierra para ser sanada.
Tengo otros ejercicios para pulverizar los bloqueos energéticos y para transformarlos. Si me los piden los posteo.

Cuando limpiamos nuestros canales energéticos y nos ponemos en contacto con nuestro ser interior, es fácil comunicarnos con los seres elementales, ya que ellos están esperando que nosotros hagamos este esfuercito. Una vez al día podemos hacer ejercicios que abrirán nuestras consciencias como: caminar conscientemente, caminar descalzos y ejercicios para conectarnos con las plantas que nos rodean (incluso en un pequeñísimo estudio, si está viva, es fácil conectarse con los guardianes de nuestras plantas).
Como les decía en el último post, la Tierra es un ser en constante evolución, sino que sus tiempos no son los mismos que los nuestros. Sin embargo -y todos lo sabemos que la información está disponible para quien la quiera- la Tierra ha llegado a un punto donde necesita renovarse y evolucionar otra vez.

Nosotros somos sólo una expresión de un Cosmos en constante evolución y los seres elementales también. En esta época de transformación del cosmos en general, ya que todo el sistema solar al que pertenecemos se está alineando con el Sol Central de la Galaxia, el Alma de la Tierra ha manifestado nuevos seres elementales que le asistan. Estos nuevos tipos de seres elementales no conocen el tipo de especialización que los elementales clásicos, es decir, no pertenecen a ningún elemento en específico.
Estos seres pertenecen al elemento éter y su tarea es trabajar en la construcción de un espacio holístico e integrado, dentro del cual diferentes planos y dimensiones se interconectan. Ello no presentan miedo hacia los humanos y se sienten a la par de nosotros, debido a su nivel de conciencia y su naturaleza holística. Además están deseosos de cooperar con los humanos en la construcción de un nuevo espacio en la Tierra.

También hay otro tipo de ser que se está desarrollando al momento, pero éste será de ayuda cuando los humanos hayamos evolucionado aún más nuestros niveles de conciencia y compasión, frente a las dificultades que experimentaremos durante los momentos más difíciles de transición entre el estado actual del planeta y los cambios que ya están sucediendo y los que sucederán. Esto se refiere especialmente a los cambios en las estructuras y funciones corporales que tendremos que armonizar con una nueva ecósfera de la Tierra y estos seres elementales nos ayudarán. Al momento ya existen algunos de estos seres en los parques de las ciudades grandes, asistiendo e impartiendo su amor a quienes más los necesitan.

Fuentes: del texto traducido por viviana Pérez del libro "Touching the Breath of Gaia" de marko Pogacnik.

lunes, 29 de marzo de 2010

Encuentros con las hadas (primera parte)

(c)Copyright Carmen Jijón. All rights reserved worldwide.

Sobre los seres elementales hay muchísimo que decir y mientras más investigo más aprendo y mi propia percepción (y a veces prejuicios) sobre estos seres se ha modificado.
Para comenzar a hablar sobre los seres elementales y cómo comunicarnos con ellos, tengo que hablar primero de varias consideraciones importantes:

1. La Tierra es un ser viviente y tiene un Alma. Poéticamente hablando, se le suele llamar: el Alma de Gaia. Como tal -ser viviente- la Tierra es esencialmente creativa, y todo en ella está vibrando y cambiando constantemente, lo que incluye también a los seres de la superficie de la misma de los reinos mineral, vegetal, animal y humano y a los elementales.
2. La Tierra como ser viviente también está compuesta por dimensiones invisibles e inmateriales que son: las fuerzas vitales-energéticas, la conciencia que todo lo rodea y el plano espiritual. Igualmente los humanos somos seres espirituales encarnados en un vehículo material que nos permite expresar esa Creatividad Divina.

3. Para poder canalizar sus impulsos creadores la Tierra se sirve de los seres elementales que forman el vínculo entre la esfera de conciencia de la Tierra y la forma materializada de plantas, minerales, animales y humanos. Es cierto que los humanos somos una creación diferente del resto de los reinos de la superficie de la Tierra, pero nuestro cuerpo está hecho, básicamente, de los mismos elementos (a saber: tierra, aire, fuego y agua, pero eso es tema aparte).

4.Los seres elementales como portadores de los impulsos directivos del corazón del Alma de Gaia, tienen distintas misiones e impulsos específicos que cumplir. Como son manifestaciones de los pensamientos y sentimientos de la Tierra no pueden tener cuerpos materiales. Ya que su tarea es llevar los ministerios del Alma de la Tierra y transferirlos a las criaturas vivientes para ayudarlas en su proceso de evolución, para que puedan prosperar al máximo de su capacidad, de manera que cada cosa creada cumpla con su misión dentro del Plan Divino.


5. El intelecto humano nos separó (y lo sigue haciendo) de ese mundo divino, creativo y etérico-energético, por lo que perdimos nuestra relación consciente con la inteligencia de la Tierra y con los mundos sutiles que la conforman. Esto quiere decir que para que los seres elementales se puedan comunicar con nosotros, han adoptado formas con las que nos podamos relacionar. Para poder ser percibidas por nosotros aceptan que proyectemos sobre ellos nuestra forma imaginada o arquetipada, pero esa no es su verdadera naturaleza (es decir que les veamos como si fueran humanos chiquititos con alitas, por ejemplo).

6. La noción de que solamente los clarividentes o los clariaudientes pueden comunicarse con los seres elementales es un prejuicio. También es una idea errónea creer que se necesita un "refinamiento de nuestro sentido de la visión para ver las formas etéreas del mundo elemental; como si la visión normal pudiera subir de nivel hasta convertirse en clarividencia". (ver fuentes). Es decir, no es cuestión de refinar la vista, sino que primero tenemos que desarrollar nuestros sentidos internos (intuición) para luego poder percibir a los seres elementales en su verdadera "forma".

¿Cómo son los seres elementales?

En sí mismos los seres elementales son formas de energía que danzan y palpitan en el éter. Su lenguaje es el del flujo de la energía, las emociones y los afectos. Los seres elementales están libres de cualquier forma predeterminada. Cambian su apariencia para mostrar lo que están pensando o sientiendo. También son muy influenciables y se relacionan directamente con las emociones y pensamientos humanos. Esto puede hacer que se contaminen con los mismos y empiecen a manifestar dolor o miedo si es que éstos han sido muy intensos y han invadido la zona que habitan. También recordemos que hay distintos niveles de conciencia dentro de los distintos reinos elementales y por lo tanto cada elemental tiene su rol en el plan de desarrollo evolutivo de la Tierra. Algunos elementales pueden tener poco tiempo de vida y otros, como los devas de las cordilleras y los paisajes pueden vivir milenios.

Recordemos también que existen al momento seres elementales clásicos que reconocen un sistema muy claro a través del cual realizan su servicio. Éste se encuentra dentro del marco de uno de los cuatro elementos:

a. El elemento agua: los seres que trabajan este elemento son responsables del desarrollo del proceso de la vida.
b. El elemento tierra: son maestros de la forma y se mantienen activos donde la vida se forma o mantiene una forma en particular.
c. El elemento fuego: estos seres son los agentes de cambio. Su función es transformar y conectar cada final con un nuevo principio.
d. El elemento aire: se ocupan de la coordinación de los procesos vitales dentro de un espacio o paisaje específico.

Ha surgido un nuevo tipo de elementales, pero hablaré de eso en la segunda parte, y también del resto de consideraciones importantes para el contacto con los seres elementales.

Fuentes: Marco Pogaçnik, "Touching the Breath of Gaia" y "Nature Spirits and Elemental Beings".

martes, 2 de marzo de 2010

Las Diosas de la Sabiduría

"Es ella, en efecto, más bella que el sol,
más hermosa que el cielo estrellado.
Ella es más luz que la luz,..."
Sabiduría 7:29-30

Si hay un tema largo y profundo es éste: la Sabiduría. Tiene tantos aspectos y profundidad que en sí misma es un camino de ascención o de iniciación. Para tratar este tema propongo una nueva serie de Diosas, en la que se abordarán varios aspectos de la Sabiduría. No creo que toda la serie sirva para ser exhaustiva con Ella; pero espero que en este proceso de descubrimiento ustedes y yo conozcamos un poco más de este maravilloso aspecto de la Divinidad.

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¿Qué es la Sabiduría? La Sabiduría es la fuente de todo conocimiento: mágico, poético, cósmico, místico, misterioso, sanador, intuitivo- por lo tanto también de ella proviene todo acceso al conocimiento "tangible" del mundo material y a lo que hoy llamamos sus ciencias: Astronomía, Astrología, Medicina, Botánica e incluso Legal (en relación a la justicia y no a las leyes creadas por los humanos, algunas muy absurdas y crueles).

La Diosa Madre también se aspecta como la Diosa de la Sabiduría. Ella, a diferencia de aspecto masculino de la Divinidad, es cercana a su creación. Ella es la creadora del mundo y habita en cada uno de sus reinos, en cada una de sus criaturas, por eso es que tanto el mundo interno-espiritual como el externo-material se pueden conocer y entender a través de Ella.

La Diosa de la Sabiduría nos enseña el camino del aprendizaje espiritual y también nuestra relación correcta con la materia. Ella es la luz que nos guía y nos inspira. En su aspecto de Sacerdotisa Suprema es quien nos da la iniciación a las verdades del mundo interior. La Sabiduría nos permite tomar vida en la creación universal y participar de ella, ya que a través de Ella fuimos creados. Es decir, lejos de la Sabiduría no participamos de la vida cósmica, sino sólo vivimos en Maya. Por ella existe la necesidad humana de aprender, de una búsqueda incesante de comprensión profunda de los mundos.

La Sabiduría es la llama encendida en el corazón humano y no en la mente. ¿Qué? Exactamente lo que he dicho, la Sabiduría no es una característica de la mente, que tiene otras características: análisis, entendimiento, lógica, entre otros. La Sabiduría es una característica del corazón, del centro del plexo cardíaco, donde habita nuestra verdadera esencia como almas. En este sentido quiero estresar la importancia que tiene la unión del Amor con la Sabiduría, para que la una (sabiduría) no se convierta en un acercamiento frío al conocimiento y el otro (amor) no sea un acercamiento sentimentalista o instintivo al mundo y sus atractivos. En realidad todos los seres humanos tenemos el deseo del alma de la complementación perfecta, pero ésta sólo se puede alcanzar a través de la alquimia del Amor-Sabiduría.

También podemos decir que la Sabiduría nos permite Ver a través de la discriminación, ya que podemos percibir a través de Ella si lo que aprendemos intelectualmente es o no valioso en nuestras vidas. Eso no quiere decir juzgar o tildar de bueno o malo, útil o inútil, sino más bien de saber si aquello que vivenciamos y aprendemos resuena con nuestro ser interno o es una imposición cultural o familiar, algo traído de otras vidas o de ideales impuestos por la educación o la necesidad. Sabiduría nos guiará hacia la Verdad.

Diosas de la Sabiduría incluyen: Innana, Eva, Sophia, Atenea, Minerva, Tara, Sarasvati, Isis, Ma'at, Nisaba, Tiamat, entre otras. No creo que vaya a hablar de todas ellas, per sí quiero hacer una buena serie de las diosas de la Sabiduría, para que podamos acceder a distintos aspectos de la Ella.

Sofía con sus hijas: Fe, Esperanza y Amor

La Diosa de la Sabiduría que aparece en la religión hebraica más antigua es Sophia o Sofía. Al parecer Sofía es una diosa pre-hebraica y está muy relacionada con las deidades femininas del Oriente medio. Sofía es la "mujer ataviada con el sol" que trae la luz del conocimiento. En este sentido algunos llaman a Sofía la Luz de la Sabiduría, ya que nos "ilumina". Es decir, nos enseña el sendero correcto de la vida, despejando con su luz las sombras y la oscuridad que producen la ignorancia de las Leyes Universales. Esta ignorancia es el origen de todo sufrimiento. Ella entonces, nos guía para poder entender la realidad y bendice a todos quienes la siguen. En algunos evangelios gnósticos se la conoce como la Madre de Cristo. También se la simboliza con una paloma, ¿acaso no es ese el aspecto femenino que le falta a la Sagrada Trinidad Cristiana, llamada Espíritu Santo?

Sofía es el aspecto manifiesto de Dios, cuya presencia es perceptible y es la intercesora de la humanidad ante Dios. De brillo sin igual hacía que los ángeles se taparan los ojos. También fue comparada con el mar que no disminuye aunque llene una cuerva entera con sus aguas. ¡Tan vasta e inagotable es! Es generosa en sus dones con quienes la buscan, y jamás cesa de sorprendernos. Además de enseñarnos el camino correcto de la vida, también tiene la función de sanar y consolar, como la Madre Universal.

En la Biblia católica el libro de la Sabiduría está antes del Eclesiástico y Salomón dice sobre Ella: "La sabiduría resplandece y no se enturbia su fulgor, gustosa se deja contemplar por sus amantes y se deja hallar por los que la buscan" (S,6:12) También dice: "La preferí más que las coronas y tronos considerando que toda riqueza no es nada comparada a ella. La piedra más preciosa no la reemplaza; en su presencia todo el oro del mundo no es más que un puñado de arena, y la plata, barro." (S 7:8-9)

Fuentes: www.lunaea.com/goddess/wisdom, "La Diosa", de Shahrukh Husain, "La Energía de los Rayos" de José Trigueirinho.

domingo, 17 de enero de 2010

La llamada del mar: Yemanjá

(c)Copyright Carmen Jijón. All rights reserved worldwide.

¿Cómo recibieron el nuevo año? Yo lo recibí con la luna llena y el mar. La luna era tan intensa que a pesar de que eran cerca de las dos de la mañana se veía su plateado brillo sobre las olas y la espuma se diluía como si el mar acariciara la arena con manos de plata. La energía femenina era tan fuerte esa madrugada del primero de enero de este año que ha durado su influencia en todo lo que va del mes.

La llamada de la Sagrada Energía Femenina durante este período de lo que va del 2010 nos invita a re-nacer. El mar en muchas culturas simboliza las aguas primigenias de las cuales surge la creación (mitológicamente hablando), y también simboliza una poderosa fuerza creadora (y destructora), desconocida, que impulsa a la humanidad a devenir cocreadores de un nuevo mundo, o de una forma de ser diferente, eliminando aquello que ya no es útil o beneficioso.
La fuerza del mar nos recuerda que somos incapaces de controlarlo y dominarlo, ni siquiera de conocerlo. En un reportaje sobre la defensa del mundo marino, se dice que casi el 90% de los recursos del océano han sido explotados y muchas de sus especies están extintas o en vías de extinción. Aún así, el océano ha probado ser igual de enigmático y desconocido como el infinito universo que nos rodea.

Sus profundos abismos no han sido visitados por humanos, sus misteriosos monstruos (por ejemplo los calamares gigantes) permanecen aún sin ser divisados (vivos). Es por ello que el océano se considera un símbolo del inconsciente. Es un espacio al que nos metemos con cuidado, con respeto y sin embargo sigue enviándonos constantemente sus regalos y sus tesoros. Y de lo profundo de sus entrañas de fuego surgen islas encantadas y poderosos volcanes, inesperados sunamis purificadores y temibles maremotos que destruyen las costas. Aún más, con el cambio climático se prevé (y se vive) el levantamiento de las aguas y la desaparición de las costas. Esta es una invitación a considerar el poder del océano tanto en la realidad material como a nivel simbólico en nuestras vidas.

Yemanjá es la diosa del mar que cada día toma más fuerza especialmente en el hemisferio sur, como una forma del contacto y la unión con el mundo natural. El culto a la diosa nigeriana Yemonja –diosa de la sal y el agua dulce- se extendió hacia América del Sur y adoptó el nombre de Yemanja,Iamange o Jemonja, diosa del mar y madre del sol. Su relación con la luna se da más con el aspecto de luna creciente que con los otros dotándola de fuerza e influencia siempre en aumento.

Yemanjá fue creada por Olokum y ha existido desde el inicio de la creación siendo la madre de 15 orishas, por lo que se le conoce como diosa madre por excelencia y también es la diosa que enseña sobre el amor y la creatividad. Es una diosa fuerte y decidida que está presta tanto a dar protección, alimento, compasión y misericordia, como a ser severamente justa, aunque implacable a la hora de dar sus castigos.

En un momento Yemanjá se sincretizó tanto con Stella Maris como con la Virgen de la Regla. Pero hoy en día, ya sin los prejuicios de las religiones predominantes, la “Reina del Mar” es adorada con su propio nombre. Sobre ella se dicen muchas cosas, en especial que tiene un carácter indómito, presuntuosa, orgullosa y altanera, pero ¡hey! Siendo la madre de la creación ¿qué esperaban? Además, si el mar es su elemento, no se puede pedir menos del símbolo de lo indómito, que es tanto generoso como peligroso. Si bien este no es un blog sobre cómo adorar a las distintas divinidades, si me gustaría resaltar ciertos elementos que pueden servir para tener la presencia protectora y creativa de la diosa en su hogar, especialmente a quienes vivimos algo lejos del mar. Considere elementos como: el sol, la luna, las conchas, anclas, barcos, caracoles y corales, para pedirle sabiduría. Y no se olviden de ofrecerle flores blancas...


Fuentes: http://lecturas.cibercuba.com/lecturas/cultura/yemaya_diosa_del_mar.html Y para más información sobre la religión yoruba: http://www.hechizos.us/santeria/yemaya-iemanya-iemanja.html

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