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martes, 22 de mayo de 2018

La mujer mágica y la mujer terrenal



© Copyright Carmen Jijón. All rights reserved worldwide.

En la Odisea aparecen dos figuras femeninas que encarnan la mujer terrenal, Penélope, y la mujer mágica, Circe. En la Odisea estas dos figuras femeninas, la diosa y la mujer son casi un reflejo especular y representan más el ánima de Odiseo, a decir de la psicología analítica junguiana, que figuras femeninas en sí mismas. De la misma manera Calipso representa la sombra del ánima.

Pero, ¿qué significan Circe y Penélope para la consciencia femenina?

Primero: ¿Quién es Circe?
En el relato de Homero, Odiseo vagó y erró por diez años después de salir de Troya hacia su tierra, Ítaca, cuando llegó a la isla encantada Ea. Ea era una isla de la aurora, donde gobernaba Circe, hija de Helios, dios del sol y Persea y por herencia conectada a las inmensas energías del mar y de la luz.

Si bien Circe actúa en apariencia como una mujer mortal: canta junto al telar, sirve viandas y bebidas a sus huéspedes e incluso intenta seducir a Odiseo con promesas de poder y sexo, en realidad todos sus actos son mágicos.

Circe teje e hila la trama del destino de los humanos, sus hilos son arquetípicos. La comida que sirve está hechizada y transforma a los marineros en cerdos. La única forma en que Odiseo se une a Circe, es gracias a la hierba mágica “moli”, la cual evita que sea transformado en animal, neutralizando su magia, y, cuando exige de Circe un juramento de que no tramaría ninguna artimaña más en contra de él.

Segundo: ¿Quién es Penélope?
La esposa humana de Odiseo que se quedó en Ítaca y que por veinte años ha intentado mantener en orden el reino, criar a su hijo y evadir las transgresiones y deseos de los "pretendientes", que no sólo aspiran a casarse con ella, sino y sobretodo a adquirir poder a través de esa unión. Penélope también teje y desteje, pero lo hace con su propio destino y el de su mundo inmediato.

Circe, la mujer mágica y Penélope, la mujer terrenal:
Tanto Circe como Penélope pueden otorgar a través de sus cuerpos, poder sobre un reino, el uno mágico el otro terrenal. Las dos tienen una postura con respecto al sexo: la una lo otorga, como una posibilidad de placer y de procreación y la otra lo esconde, como su posibilidad de independencia y libertad. Como un espejo, la una se refleja en la otra, cada una dueña de su propio reino, pero también sometida a los embistes de los "pretendientes", que en realidad pretenden usurpar o aprovecharse de la abundancia y de la belleza de ese reino. Ellas tienen que restaurar, resguardar y sostener esos reinos solas. Odiseo entonces representaría la energía masculina central en la historia, pero en la consciencia femenina representa el Rey, el principio activo, que sólo puede actuar cuando la "esposa" le da su consentimiento, en lugar de convertirlo en un animal, es decir, en una figura inferior o en una fuerza arrolladora y destructiva.

Cualidades de Circe en la consciencia femenina: Poder, seducción, magia, encanto.

Circe representa el peligro de lo enigmático y de cierta manera la hierofante, la guía hacia el espacio sagrado, la iniciadora en los misterios del espíritu. Circe la diosa, tiene poderes de profecía, capacidad de cambiar las formas y de otorgar regalos mágicos. Cire señala a Odiseo el camino hacia el Inframundo y le facilita navegar en el mundo desconocido.

La mujer mágica vive en el espacio que representa el inconsciente, lo indómito, inexplorado e indefinido. Ella representa lo misterioso y primordial femenino y por ello mismo ambivalente. De acuerdo a Manuela Dunn Mascetti, en su libro, "Diosas", la mujer Circe "ha tenido el valor de mirar en su interior e iluminar una fuerza salvaje" y es activamente y plenamente sexual.

La belleza, el encanto y la sexualidad de la mujer Circe, que es parte de su temible e implacable magia, manifestados como un impulso erótico y sensual, pueden liberar a las mujeres de una vida restringida y convencional, al estar siempre en contacto con sus sentimientos profundos, en lugar de ser superficialmente emocionales. Así como aceptar sus regalos creativos en el ámbito cotidiano, como lo hace al cocinar, al tejer o coser, al arreglar su casa para que sea más acogedora para sí misma y para otros.

El encuentro con Circe hace posible el retorno de Odiseo a Ítaca y a su esposa Penélope. Es decir, el encuentro con lo femenino mágico nos permite la valoración de lo femenino familiar manifiesto en el individuo.

El mundo mágico de Circe y el terrenal de Penélope no se deja engañar por los supuestos pretendientes que desean sólo satisfacerse a sí mismos. Si bien por un lado es acogedora, por otro reconoce que no todos son dignos de su intimidad. Si es cuidadosa de su entorno, se manifestará su fuerza femenina y será capaz de ejercer en los actos más ordinarios su magia transformativa.

Para que una mujer pueda activar su "poder mágico" transformador, puede:

1. Aceptar que es la única persona que actúa en su mundo y toma sus propias decisiones.
2. Poner especial atención a las actividades cotidianas, para llenarlas de amor y no hacerlas mecánicamente o "porque le toca".
3. Usar sus manos y sus palabras de manera consciente. No lastimar ni herir. No decir sí cuando quiere decir no. No echar la culpa a los demás. Tomar decisiones y ejecutar acciones escuchando su intuición, no sus miedos o deseos banales.

Y por último, no importa cómo una persona se identifique a sí misma, el poder mágico de la Diosa puede manifestarse a través de nuestras acciones, desde la actividad más cotidiana y ordinaria, hasta la más sublime.


martes, 27 de junio de 2017

Inanna, diosa sumeria del amor y la sabiduría

I say "Hail!" to the Holy One who appears in the heavens!
I say "Hail!" to the Holy Priestess of Heaven!
I say "Hail!" to Inanna, Great Lady of Light!
Himno a Inanna, C. 2000 A.C.

(c)Copyright Carmen Jijón. All rights reserved worldwide.

Inanna es una antigua diosa sumeria, conocida como La Reina del Cielo, que pervivió los múltiples cambios de las culturas humanas asentadas en Mesopotamia. Inanna es conocida como una diosa de la sabiduría. Como diosa del amor, se dice que era compasiva y generosa con los humanos, aunque también era la poseedora de una poderosa sexualidad, por lo que se la llamaba "Reina de la Pasión".

Inanna es una de las descendientes directas de la diosa neolítica conocida como serpiente-ave, imágenes perennes de trascendencia y profundidad espirituales. La diosa neolítica representaba a la Gran Madre Universal, y para esa época todo era concebido a través de esa imagen de la vida, muerte y renacimiento, ya que el misterio de ese ciclo se vivía constantemente por la comunión de los seres humanos con la naturaleza. En especial dado que la relación entre el crecimiento de los granos, el apareamiento y el nacimiento de los animales y la vida de las personas era cada vez más íntima gracias a la domesticación de los animales y la incipiente agricultura. Los animales representaban esas alturas y profundidades del espíritu que dominaban lo que a los humanos se les escapaba: el cielo, las profundidades de la tierra, la noche. 

Atributos de Inanna:
  • Animales: león, dragón, serpiente, búho
  • Planeta: Venus
  • Flores: rosas, brotes de loto
  • Elemento: aire
  • Colores: rojo sangre, dorado, plateado, azul cobalto y verde
  • Aromas: mirra, loto, canela, cedro, ciprés, naranja 
  • Alimentos: dátiles, hierbas, granos,granadina
  • Día: viernes
  • Número: 15
  • Gemas y metales: lapislázuli, plata, obsidiana, cornalina y cobre
Tanto los dragones como las serpientes tenían los atributos del control sobre el agua y el renacimiento. Hay sellos cilíndricos e himnos que retratan a Inanna como el dragón, lo que la convierte en una diosa del inframundo. Su relación con el agua da cuenta de la dependencia de la antigua Sumeria con los ríos Tigris y Éufrates que eran tanto necesarios como destructivos. Como tal dan la vida, la sostienen, pero también traen la muerte. Esta relación insiste en el balance de los principios duales representados por Inanna, quien contenía tanto la belleza y la vida con la inminencia de la muerte y el caos.

Sumeria es una de las primeras civilizaciones conocidas. Se cree que allí, en los actuales Siria e Irak, nació la primera ciudad, la primera escritura fonética (cuneiforme), los primeros asentamientos humanos con la domesticación de animales y agricultura. Eso significa que desde hace diez mil años aproximadamente, los humanos ya teníamos el clima, la fauna y la flora que hoy en día conocemos. 

La cultura sumeria, al igual que la mayoría de culturas neolíticas sedentarias sufrieron la invasión de oleadas de salvajes indo-europeos, cambiando para siempre su modo de vida, su cosmovisión y por lo tanto su religión. Hoy en día lo que criticamos sobre el patriarcado tiene alrededor de cinco mil años, y sirvió para desarrollar en los humanos la capacidad de racionalizar, seleccionar, separar y comprender los componentes individuales de su mundo, separándonos de la naturaleza, pero llevándonos hacia el desarrollo de nuestro potencial intelectual.

Ahora, con el deseo de superar esa etapa de análisis y separación podemos ir a la etapa de síntesis. Podemos ir hacia esos orígenes y descubrir aquello que quedó sepultado bajo el paso del tiempo y recuperar la sabiduría que necesitamos para transcender el estado actual de consciencia en el que estamos. El equilibrio debe ser restaurado y este es el momento de esa transformación, conociendo los aspectos sombríos (oscuros o luminosos) de nuestra psique.

Existen varios himnos, tabletas y sellos que cuentan historias y mitos sobre esta diosa. Con la invasión de los Acadios a Uruk, la primera ciudad como tal de la que se tiene conocimiento en Occidente, se dieron cambios en algunos aspectos de la religión, de la cultura y todo lo que las compone. Así Ishtar fue sobrepuesta a Inanna y se entretejieron sus mitos. Pero hoy quisiera ir a un aspecto antiguo de la diosa Inanna, quizás anterior a la época de Uruk (4000 años A.C.) y que es de vital importancia para el desarrollo actual de lo que llamaremos el camino del Alma.

El mito del descenso a los infiernos:
Inanna baja al inframundo para enfrentarse con su hermana Ereshkigal para conocer el misterio de la muerte. Irkalla o kur es la tierra del no retorno, y allí desciende la diosa. Pero se topa con siete puertas ante las cuales debe ir dejando cada una de sus joyas y sus prendas o no podrá franquearlas. La "Reina del Cielo" debe abandonarlo todo para entrar en el reino de su hermana y se encuentra desnuda en la cámara del trono. Cuando la ve, Ereshkigal lanza su furia sobre Inanna y la convierte en un cadáver, la cuelga de un gancho sobre la pared, para que su carne se pudra y se seque. 

Después de tres días, viendo que su ama no regresa y tal como fue instruida, Ninshubur acude a los dioses y es atendida por Enki, el sabio padre de Inanna. Enki produce dos seres: kurgarra y galatur (otros mitos dicen que fue la misma Ninshubur), que convertidos en moscas, descienden al Averno y al escuchar a Ereshkigal quejarse de unos terribles dolores de parto, empiezan a lamentarse igual que ella (mostrando empatía y compasión), por lo que Ereshkigal les ofrece regalos. Ellos piden el cuerpo que cuelga del gancho. Le alimentan con comida y agua de la vida e Inanna renace. Al ascender nuevamente al cielo, le dicen que alguien debe tomar su lugar nuevamente. Inanna regresa y al ver que su marido Dumuzi, el pastor, ha usurpado su trono en su ausencia, les dice a los demonios que se lo lleven. Pero la hermana de Dumuzi llora y se ofrece en su lugar. Con compasión Inanna declara que ambos, Dumuzi y su hermana, se alternarán seis meses sobre la tierra y seis en el inframundo (generando las estaciones), poniéndoles en las manos de la eternidad y haciéndoles inmortales.

El camino hacia la sabiduría:
Reside en descender al centro de uno mismo, esa oscuridad absoluta y allí poder desprendernos de todo lo que creíamos ser. Una vez desnudos de nuestras creencias, apegos o lo que codiciábamos, nos hallamos frente a nuestro verdadero Ser. Nos sacrificamos a nosotros mismos en el altar del desapego y renacemos de nuestra propia oscuridad. Es un camino arduo, permanente y sólo pocos conocen el fin y la meta de ese caminar, pero las recompensas son muchas; recompensas que sólo puede entender nuestra Alma, ya que para nuestros cuerpos físico, mental y emocional, tal renuncia resulta similar a la muerte.
La Sabiduría no es un pensamiento ni la intelectualización, sino que reside en un nivel muy profundo y se pone en contacto con nosotros a través de la intuición. Inanna representa la evolución del Alma a través de un trabajo duro y a veces de experiencias amargas. Todos, hombres y mujeres, podemos ponernos en contacto con nuestra parte sabia, poderosa y valiente, que se enfrenta constantemente con nuestros lugares más oscuros y allí sanarnos y amarnos. El Arquetipo de la Mujer Sabia, tiene como una de sus características la apertura al cambio.

Trabajar con la diosa sumeria Inanna es trabajar la transformación personal y recordar que somos como el ave fénix: nacemos, morimos y renacemos de nuestras cenizas, aunque este viaje no se vea en la superficie, sino en el interior. 

La sabiduría de Inanna reside en el balance de los opuestos, en la integridad psíquica frente a la separatividad, en la comprensión de la unión de los contrarios: vida/muerte, día/noche, bien/mal, luz/oscuridad, etc. En el equilibrio de los opuestos reside la verdadera Sabiduría, la que halla dentro de sí el valor profundo de todo. 

La búsqueda de la reinstauración de la Diosa como un camino hacia la Trascendencia es la reinstauración del polo divino femenino que por mucho tiempo fue negado. El objetivo es traer hacia nosotros una mayor capacidad compasiva, como parte de la comprensión de la totalidad y el balance de los opuestos. De esta manera nos acercamos más a la Sabiduría y actuar con rectitud, abandonando el temor, para dar los pasos con el valor de morir a nosotros mismos, para renacer transformados, transmutados, y a lo mejor más felices, más conscientes y más libres.

Fuentes:
http://www.lunaea.com/goddess/wisdom/inanna.html, http://www.revistafrida.com/frida/marzo07/arkMAR07.pdf, http://www.mythicjourneys.org/newsletter_oct07_prouty.html
http://www.halexandria.org/dward385.htm
https://journeyingtothegoddess.wordpress.com/2012/08/20/goddess-inanna/

jueves, 15 de junio de 2017

Chalchiuhtlicue, diosa azteca del amor

© Copyright Carmen Jijón. All rights reserved worldwide

La diosa azteca Chalchiuhtlicue es la diosa del agua terrestre en su aspecto fecundante y germinativo. Su nombre se traduce como "Su falda es de chalchihuites" -que son piedras verdes semipreciosas en náhuatl-. Su pareja divina es Tláloc, dios de la lluvia. Ambos fueron creados al mismo tiempo, por lo eran hermanos y esposos. Para los aztecas la rana era una epifanía de la diosa Chalchihuitlicue.


Chalchiuhtlicue, también era venerada como la diosa azteca de las aguas que corren, y simbolizaba la pureza de los arroyos, los ríos y los lagos. También era venerada como diosa de la fertilidad de los cultivos y representaba el ideal de la fertilidad femenina, ya que de ella procedían los niños. Se le hacían sacrificios humanos, específicamente de niños, tanto en su templo como en el de Tláloc, en agradecimiento o como petición para tener tierras fértiles, aguas abundantes, especialmente en la estación seca, y para que nazcan más niños y que crezcan y florezcan las plantas. Se dice que ella prefería ofrendas florales, ya que era la diosa de las mujeres a punto de dar a luz y por lo tanto del nacimiento, y de los recién nacidos a los cuales recibía y limpiaba. 


También era conocida como “Ella cuya capa nocturna de joyas estrelladas titilan Arriba”. En la religión azteca era conocida como madre de Tecciztecatl, el dios de la luna.

Los nahuas la representaban joven y hermosa, con una tiara de oro, faldas y un manto con borlas de quetzalli. Otras representaciones de la diosa incluyen estatuas esculpidas en piedras verdes, con un riachuelo de agua con bebés que fluyen de su falda, tanto varones como mujeres. También se la adornaba con implementos de tejido. A veces llevaba una cruz, que para los aztecas era el símbolo de la fertilidad que representaba los cuatro vientos que llevaban lluvia a las cosechas.

En la mitología azteca se decía que Chalchiuhtlicue reinaba sobre el reino paradisíaco de Tlalocan, junto a su esposo Tláloc. Este reino era el lugar desde donde todos los ríos fluían. Chalchihuitlicue creó y reinó sobre el antiguo Reino del Cuarto Sol y su mundo fue destruido por una inundación, creada por Ella, para limpiarlo de los seres malvados. Llovió torrencialmente por 52 años, pero salvó a la humanidad transformando a algunos humanos en peces.

La unión de las aguas y la fertilidad se debe a la asociación que hacían los aztecas con las aguas de la placenta. Aunque como muchas diosas madres, también tiene un rol en la muerte. Sus nombres también son: Chalchihuitlicue, Chalchiuhtlicue, Chalciuhtlicue o Acuecucyoticihuati. 

Chalchihuitlicue también era la diosa de las aguas horizontales, la belleza juvenil y las tormentas, por ello es también conocida como una diosa hermosa, voluble y apasionada. 

"Esta diosa trae consigo creatividad e ideas desbordantes, aunque hay una posibilidad de que la inspiración llegue demasiado rápido y sea incontrolable. Haz lo mejor que puedas para mantener la cabeza por encima del agua."

Fuentes:
Madre terrible: la diosa en la religión del México antiguo, por Blanca Solares
http://www.thaliatook.com/AMGG/chalchiuhtlicue.php

viernes, 9 de junio de 2017

Diosas del Mar

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En muchas culturas el mundo surge de un universo amorfo, oscuro y acuoso. Se creía que éstas eran las aguas primigenias ilimitadas de las cuales surge el orden, dando lugar a las estrellas, el sol, la luna y la Tierra. Por ello el mar simboliza una poderosa fuerza creadora que contiene las semillas del caos y por lo tanto también puede ser destructora. A la vez es una fuerza desconocida, que actualmente impulsa a la humanidad a devenir co-creadores de un nuevo mundo o de una forma diferente de ser y a eliminar aquello que ya no es útil o beneficioso.

El agua es símbolo de la intuición, los sueños, los afectos y las emociones. Usualmente este elemento tiene una energía femenina y es el que más se ve afectado por la luna y sus cambios. El agua fluye, así como las palabras, los pensamientos, la creatividad y el conocimiento. Lo que no fluye, se estanca y se pudre. Por lo tanto, el agua en general y el mar en particular simbolizan la necesidad de movimiento. 

El mar nos recuerda que debemos ser humildes, puesto que somos incapaces de controlarlo y dominarlo, ni siquiera de conocerlo. En un reportaje sobre la defensa del mundo marino afirma que el 90% de los recursos del océano han sido explotados y muchas de sus especies están extintas o en vías de extinción. Aún así, el océano ha probado ser igual de enigmático y desconocido como el infinito universo que nos rodea.


Entre las diosas de los mares están:
Afrodita, diosa griega del amor
Sedna, diosa inuit del mar 
Neith, diosa egipcia de las aguas terrenales y celestiales
Yemayá, diosa Yoruba del mar
Tiamat, diosa del agua salada
Asherah, diosa ugarita y "señora del mar"
Manimekhala, diosa hindú, "guardiana de los mares"
Namaka, diosa hawaiana del mar

Sus profundos abismos no han sido visitados por humanos, sus misteriosos monstruos (por ejemplo los calamares gigantes) permanecen aún sin ser divisados vivos. Es por ello que el océano se considera un símbolo del inconsciente. Es un espacio al que nos metemos con cuidado, con respeto y sin embargo sigue enviándonos constantemente sus regalos y sus tesoros. De lo profundo de sus entrañas de fuego surgen islas encantadas y poderosos volcanes, inesperados tsunamis, así como temibles maremotos que destruyen las costas. 

Esta es una invitación a considerar el poder del océano tanto en la realidad material como a nivel simbólico en nuestras vidas. Puesto que el piso oceánico y sus profundidades nos son hasta ahora desconocidas y las diosas del mar nos llaman a atrevernos a explorar esas profundidades en nuestra propia psique. También nos invitan a adentrarnos en nuestras emociones más indómitas y a abandonar lo superficial. Para atrevernos a ese cambio, es importante contactarnos con los sueños y los deseos, puesto que ellos nos revelan las posibilidades que se abren ante nosotros.

Fuentes:
Shahrukh Huasain, La Diosa
Galen Gillote, Sacred Stones of the Goddess

Yemaya, Diosa Madre del Mar

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Yemayá es la Reina del Mar y diosa de la fertilidad, protectora de las mujeres, fuente de la vida. Ella es la diosa yoruba del mar y de la luna, representa el arquetipo de la madre. Es la Diosa Madre que da la vida a todos los seres sobre la tierra y la sostiene con su generosidad. Provee en abundancia y por ello simboliza la energía nutricia, que alimenta y apacigua. Sin embargo, al ser una diosa del mar, Ella da amor inconmensurable, pero no regala su poder.

Como diosa oceánica y arquetipo del mar, representa el inconsciente colectivo y posee una sabiduría profunda y antigua. Es la guardiana de los secretos que están sumergidos bajo el mar.  

Yemayá fue creada por Olofi y ha existido desde el inicio de la creación. Junto a su esposo Obbatalá, dio vida los demás orishas, por lo que se le conoce como diosa madre por excelencia. El culto a la diosa nigeriana Yemonja –diosa de la sal y el agua dulce- se extendió hacia América del Sur y adoptó varios nombres, como Iemayá, Yemanyá, Yemanja, Iamange o Jemonja, pero permaneció su designación como diosa del mar y madre del sol. Su relación con la luna es más intensa con el aspecto de la luna creciente que con los otros aspectos, dotándola de fuerza e influencia siempre en aumento.
La diosa Yemayá es el origen de todas las aguas, incluso los ríos del oeste de África, en especial el río Ogun, que queda en la región de Lagos en Nigeria. Su nombre proviene de la contracción de Yey Omo Eja que significa "la madre cuyos hijos son peces". Es una diosa bondadosa y noble y enseña a los seres todo sobre el amor y la creatividad. A la vez, es una diosa fuerte y decidida que si bien está siempre presta tanto a dar protección, alimento, compasión y misericordia, también es severamente justa e implacable a la hora de dar sus castigos.


En un momento Yemanjá se sincretizó tanto con Stella Maris como con la Virgen de la Regla. Pero hoy en día, ya sin los prejuicios de las religiones predominantes, la “Reina del Mar” es adorada con su propio nombre. 

Cuando la Diosa Yemayá aparece en nuestras vidas, nos anuncia que se están abriendo puertas para nosotros, que están surgiendo oportunidades doradas de conocimiento, sabiduría, cambios positivos y regalos que debemos aprovechar.


Atributos de Yemayá:

  • color: azul en todas sus tonalidades
  • número: 7 y sus múltiplos
  • animales: caballos de mar (hipocampos) y todos los peces. Aunque se dice que para ella son sagrados los pavo reales y los patos.
  • símbolos: 7 remos, 7 manillas, una corona, timón, barcos, conchas, corales, un sol, una luna llena, 1 mano de caracoles, una sirena, platos, un salvavidas, una estrella, una llave, una maraca pintada de azul, abanicos redondos, 
  • metales: hierro y plata
  • comida: plátanos, naranjas, pescado, fréjoles negros, azúcar morena, papayas, uvas, piñas, manzanas, sandías
  • hierbas: culantro, sábila, verbena, malanga, bejuco

Un patakín es un mito, historia o leyenda sobre los orishas yoruba. A continuación uno sobre Yemayá:

LA BONDAD DE YEMAYÁ: 

"Olofin estaba disgustado con todos los pobladores de la Tierra porque lo habían olvidado. Por eso les quitó la lluvia, lo cual provocó una sequía prolongada. Empezaron a morir los animales, las siembras se secaron y casi no había agua que tomar. Los orishas, preocupados por la situación y a quienes Olofin había entregado el cuidado del mundo, se reunieron y decidieron enviar a Yemayá para que fuera a ver a Olofin y le suplicara su perdón.

Yemayá emprendió el camino de la montaña donde está el palacio de Olofin. Ascendió durante varios días y con mucho trabajo por una angosta senda. Cuando llegó a los jardines del palació, tenía tanta sed que no pudo resistir y se arrodilló a tomar agua en un charco pestilente.

Mientras tanto Olofin, que había salido a dar su paseo matinal, vio desde lejos que alguien se había atrevido a perturbar su tranquilidad. Al acercarse para ver quién era el intruso, se quedó perplejo al encontrarse con Yemayá que tragaba ansiosa el agua sucia del charco. Fue tanta la compasión, que le dijo que se levantara, que perdonaba a los hombres gracias a ese acto de ella y que les mandaría el agua poco a poco, para que no hubiera daños. Por eso es que hay que darle agua a los santos cuando vienen."

Sobre ella se dicen muchas cosas, en especial que tiene un carácter indómito, que es presuntuosa, orgullosa y altanera, pero ¡hey! es la madre de la creación ¿qué esperaban? Además, si el mar es su elemento, no se puede pedir menos del símbolo de lo indómito, que es tanto generoso como peligroso. Y no se olviden de ofrecerle flores blancas...

Fuentes: 
Para más información sobre la religión yoruba: http://www.hechizos.us/santeria/yemaya-iemanya-iemanja.html
http://cubayoruba.blogspot.com/2007/01/yemaya.html
http://patakiyoruba.blogspot.com/2007/04/la-bondad-de-yemay.html

domingo, 28 de mayo de 2017

Diosas de la Sabiduría: Saraswati

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La diosa hindú Saraswati (o Sarasvati), se eleva hacia el cielo en su montura, el cisne. Es la diosa del conocimiento, la sabiduría, la música y la estética. También es conocida como Bharati (elocuencia), Shatarupa (existencia), Vedamata (madre de los Vedas), Brahmi, Sarada, Bagisvari y Putkari.  Aparece por primera vez en el Rigveda como el río Saraswati y la personificación de dicho río, aunque con el tiempo su mitología cambia y se expande.

El nombre Saraswati tiene diferentes significados. Por un lado saras significa flujo y vati, "mujer", por ello se la relaciona con el río, porque su nombre también significa acuoso. Se considera que ella representa todo aquello que es elegante y que fluye. Por otro lado, sara significa "esencia" y swa "ser", por lo tanto se asocia a esta diosa como "la esencia del ser". Sus múltiples asociaciones contienen los varios aspectos de esta diosa, puesto que la sabiduría implica fluidez y expresividad.

Saraswati es la inventora del Sánscrito y quien regala la pluma y la tinta a Ganesha, dios de la escritura, el que tiene cabeza de elefante. Ella también es adorada como la diosa del conocimiento en el Jainismo y en algunas sectas budistas. Su actitud es generosa y prolífica, puesto que el conocimiento y la sabiduría no sirven si no se comparten.
Saraswati, como la esposa del dios Brahma, aspecto creador de la Trimurti, es considerada la patrona de las artes y las ciencias. Representa la inteligencia, conciencia, conocimiento cósmico, creatividad, educación, iluminación, música, las artes, la elocuencia y el poder. En resumen, ella es el conocimiento divino. Su festival es el Saraswati Puja, en el cual sus devotos visten de amarillo, color asociado a la sabiduría y a la prosperidad. A ella se le piden bendiciones para los libros, plumas e instrumentos musicales.

Usualmente la pintan vestida con un sari blanco, sin joyas ni adornos, ya que por su pureza y su desinterés en la materialidad del mundo, no necesita ningún ornamento. La sabiduría es esencialmente pura y trasciende los deseos de la carne. Saraswati es esencialmente todo lo puro y lo sublime de la naturaleza. Sin embargo, la diosa actúa en el mundo. Sus cuatro brazos son símbolos de la personalidad interior que se refleja en el exterior: la consciencia (chitta), la mente (manas), el intelecto (buddhi) y el ego (ahankara). 

En cada mano sostiene un elemento diferente: un libro, una japa mala o collar de cuentas para la oración (parecido al rosario católico), un loto blanco y una vina (instrumento de cuerda parecido a un sitar). Cada uno de los elementos transmite enseñanzas profundas respecto a la vida y al comportamiento correcto:
  • El loto blanco significa el conocimiento supremo y la Realidad Suprema, más allá de la ilusión del mundo material.
  • El libro significa que el conocimiento debe expresarse con amor y amabilidad para promover la prosperidad.
  • La japa mala o rosario representan la meditación, la oración y la concentración.
  • La vina significa que el devoto o la devota deben "sintonizar" su intelecto y su mente, de tal manera que estén en perfecta armonía con el mundo, lo cual le permitirá obtener el conocimiento.
A veces la diosa está acompañada de un pavo real, el cual representa la naturaleza veleidosa de la mente; por ello la diosa enseña que el uso correcto del conocimiento debe estar dirigido para el bien de la humanidad, puesto que es un don divino. Si este es mal utilizado por el ego, puede llevar a la destrucción.

La montura de la diosa es Hansa, que significa cisne en Sánskrito. Esta ave es uno de los nombres de Brahma. También es el aliento, es decir, la respiración que anima el cuerpo físico. Por ello el habla o vaak, no se produce sin la palabra y ésta no se emite sin el aliento. La palabra es el vehículo de la inteligencia y de la sabiduría, el camino a través del cual se manifiesta la esencia del ser. Las palabras por lo tanto, deben ser siempre verdaderas, para transmitir su verdad profunda.


El nacimiento de Saraswati:
En el principio sólo había caos y todo existía en un estado fluido y sin forma. "¿Cómo le doy orden a este desorden?" Se preguntó el dios Brahma y Devi le respondió, "Con conocimiento".  Así, Devi surgió de la boca de Brahma, como la diosa Saraswati, vestida de blanco, con un libro y una vina, montando un cisne y precedida por un pavo real.
Y dijo la diosa, "El conocimiento ayuda a los humanos a encontrar las posibilidades allí donde antes sólo veía problemas". Bajo el tutelaje de la diosa, Brahma adquirió la capacidad de sentir, pensar, comprender y comunicar. Vio el caos con los ojos de la sabiduría y miró el hermoso potencial que yacía allí. Brahma descubrió la melodía de los mantras en la cacofonía del caos. En su regocijo llamó a Saraswati, Vagdevi, diosa del sonido y del habla.

Entonces el sonido de los mantras llenó el universo de energía vital (prana) y las cosas empezaron a tomar forma y el cosmos adquirió su estructura: el cielo se llenó de estrellas y se formaron los cielos en lo alto, mientras el mar se hundió en el abismo y la tierra en el medio. Formó los dioses, los hombres y las bestias. Brahma se convirtió en el creador del mundo, con Saraswati como su sabiduría.

Fuentes:
http://www.lotussculpture.com/sarasvati.html
http://www.ancient.eu/Sarasvati/
http://energia-creativa.blogspot.com/2006/02/diosa-saraswati_17.html
http://www.koausa.org/Gods/God10.html

miércoles, 24 de mayo de 2017

Diosas de la Sabiduría: la increíble Minerva

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Al considerar la fluidez de la identidad de las diosas etruscas y la riqueza de su cultura se entiende que la diosa Mnerva, (romana Minerva), haya presidido sobre casi todas las actividades humanas que hicieron al imperio etrusco una potencia comercial.

La evolución de Minerva:
Originalmente Mnerva, cuyo culto estaba ampliamente esparcido por toda Etruria –hoy localizada en el centro de Italia (Toscana, oeste de Umbria y norte de Lazio)- era la diosa del conocimiento y del comercio. La civilización etrusca era una avanzada cultura prerromana, en la cual florecieron el comercio, la política, la milicia, la navegación, la metalurgia, el cultivo de las letras, las ciencias y el trabajo agrícola, y duró desde el siglo VIII hasta el I AC, cuando fue conquistada por Roma.

En Etruria se representaba a Minerva con alas y llevaba en sus manos un rayo, ya que era una de las nueve deidades que controlaban el clima y demuestra una relación cercana con el cielo y las aves. También era considerada una diosa guerrera e iba ataviada con peto y casco, portando lanza y escudo. La imagen de la diosa Minerva armada simbolizaba tanto el poderío militar como la habilidad metalúrgica de los etruscos, y enfatizaba en sus atributos como diosa de las artes y los oficios. Posteriormente se la equiparó con la diosa griega Atenea y adquirió sus mitos y características, y llevaba la égida adornada con la cabeza de Medusa.

En algunas imágenes y vasijas aparece con casco o lanza, pero también se la solía representar con un bonito vestido, diadema y aretes enfatizando su relación tanto con la guerra como con las artes puesto que Minerva no era una diosa de la guerra per se, sino una estratega, asesora defensiva y protectora. Era también la diosa de los héroes, a los cuales guiaba y ayudaba. Esa función de diosa protectora y nutricia se dirigía también a los niños en general y se cree que ella se ocupaba de la crianza y la educación de los jóvenes, tal como aparece en el mito de Heracles. Además, frecuentemente se la asociaba con la profecía y la adivinación y se dice que en su espejo consultaba con la diosa etrusca del destino, Lasa Vecu. 
En Roma, Minerva era considerada la diosa de las artesanías, las profesiones, las artes y la guerra. Era parte de la triada capitolina con Júpiter y Juno, y constituían los tres dioses principales del panteón romano. El santuario de Minerva, localizado en la colina Aventina en Roma, era un lugar de reunión para los gremios de artesanos, actores y poetas dramáticos. También se la identificaba con Nike, diosa griega que otorgaba la victoria. Por lo que traía el éxito tanto en la guerra como en cualquier otro emprendimiento.

El mito dice que nació de la cabeza de Júpiter, adulta y totalmente vestida. Minerva era considerada la asesora de su padre, a quien él frecuentemente consultaba y cuyos rayos ella podía utilizar. Por ello Juno, esposa de Júpiter, se sentía celosa. A diferencia de Atenea y Zeus, Minerva y su padre representaban la necesidad de sabiduría en relación con el poder.

Minerva era una diosa virgen, que dependía sólo en sí misma y nunca tuvo una pareja. En este sentido, se considera que la sabiduría es independiente y no está sometida a nada, ni nadie. 

La diosa Minerva también era inventora y alquimista, creadora de los números, los instrumentos musicales y las máquinas. Era adorada por médicos, puesto que fue la creadora de la medicina y patrona de la salud, por lo que se la conocía en Roma como Minerva Medica. 
Desde sus orígenes como diosa del tejido y el hilado estaba ligada a la creación de la vida y a la magia, puesto que la diosa "teje los hilos de la vida" y crea algo de prácticamente nada. Dado que antiguamente las actividades manuales estaban ligadas a las prácticas espirituales, el tejido se equiparaba a la forma en que las personas "tejemos" nuestros propios destinos. Además, en el trabajo mágico manifestamos lo que buscamos e hilamos las palabras para hacer hechizos. 

Los símbolos de Minerva son:
-Colores: verde esmeralda, naranja, azul real
-Plantas sagradas: el olivo y las moras
-Búho: animal de los augurios, la guerra y la sabiduría
-Araña: creatividad, educación e imaginación

Más allá de todas sus habilidades y conocimientos, Minerva es sobre todo una diosa de la sabiduría. No solamente conoce los pasos de los seres humanos, otorga libremente sus dones, conoce el futuro y transforma la realidad material, sino que nos permite entender el mundo y trabajar en armonía con éste. Por ello, su compañero permanente es el búho, un ave nocturna que puede ver en la oscuridad y simboliza que allí donde desconocemos y no vemos, Ella -la sabiduría- despeja las sombras y trae a la luz lo que está escondido.

Fuentes:
-THOMPSON DE GRUMMOND, Nancy, Etruscan Myth, Sacred History, and Legend
-SALISBURY, Joyce E., Encyclopedia of Women in the Ancient World
-KYNES, Sandra, Bird Magic: Wisdom of the Ancient Goddess for Pagans & Wiccans
-AUSET, Brandi, The Goddess Guide: Exploring the Attributes and Correspondences of the Divine Feminine
-Encyclopaedia Britannica

jueves, 4 de mayo de 2017

La Diosa y las aves: los cisnes

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La relación de la Gran Diosa con las aves es muy antigua. La arqueóloga Marija Gimbutas planteó que los símbolos encontrados en cuevas, las figurillas de arcilla y la posterior decoración en cerámica demuestran esta asociación desde hace 26 mil años (por lo menos). Las representaciones apuntan a mujeres con aves, mujeres con alas y/o picos e híbridos entre mujeres y aves. La Gran Diosa era una Diosa Ave, que se elevaba hacia las alturas. 

En la era prehistórica la Diosa era representada como un pájaro y muchos pájaros a la vez, puesto que Ella era la Unidad y la multiplicidad al mismo tiempo. La Gran Diosa era el continuum de la vida: nacimiento, muerte y renacimiento y el término "Gran" se le otorga puesto que ella posee múltiples poderes y funciones. Un ejemplo de esta representación es la Devi hindú.

En las culturas del Neolítico, las aves representaban la vida y la muerte, puesto que eran vistas como las mediadoras entre el cielo y la tierra. Su vuelo simbolizaba la ascensión del alma hacia el cielo o el viaje del alma. 
Los cisnes son aves migratorias de alto vuelo, que aparecen como acompañantes del sol y de la luna en el cielo. Sus alas abiertas alcanzan casi 3 metros de ancho. Nadan con gracia y soltura. Por ello son considerados en varias culturas como seres que dominan no sólo la tierra y el aire, sino también el agua. Muchas veces los lagos, donde nadan los cisnes han representado el portal hacia el inframundo y también las aguas del renacimiento. Por estas razones es común la imagen de la doncella cisne, el cisne como la encarnación de la diosa o el cisne como compañero o como símbolo de la presencia diosa y sus poderes formidables.

Los cisnes son aves de gran belleza y tienen una tendencia a tomar una sola pareja para toda la vida, por lo que se asocian con el amor, el romance y la fidelidad. Como criaturas liminales de los tres reinos, es decir, criaturas que viven en los bordes donde se unen los mundos, son símbolos del matrimonio alquímico y del elemento etérico del cuerpo siempre cambiante. Por ello se les considera símbolos de la metamorfosis.
El cisne también simboliza la música, la poesía, la pureza y el poder de la discriminación de lo verdadero y de lo falso. Por estas asociaciones se decía que los antiguos druidas usaban capas hechas con plumas de cisne, para poder canalizar sus poderes.

La presencia de la doncella cisne o de cisnes podría significar un viaje iniciático, una metamorfosis o un importante cambio. 

Es un buen momento para reflexionar sobre lo que necesitas cambiar en tu vida ahora, y qué aspectos necesitan elevarse o cambiar de forma.

Fuentes:
DEXTER, Miriam Robbins, "The Monstrous Goddess: The Degeneration of Ancient Bird and Sanake Goddesses in Historic Age Witches and Monsters", The Journal of Archaeomythology, Special issue 2011, volume 7.

KYNES, Sandra, Bird Magic: Wisdom of the Ancient Goddess for Pagans and Wiccans

MERISANTE, Margaret, PhD, "Aloft into the Shining Skies, The mythic intersections of celestial mare goddesses and swan maidens".
http://www.andrewcollins.com/page/articles/thecygnusmystery_swan.htm
http://femininsacre.com/feminin-sacre-deesse-du-jour-28-mai-caer-ibormeith/

martes, 18 de abril de 2017

Diosas de la Sabiduría: Neith, la Madre Virgen del Mundo

(c)Copyright Carmen Jijón. All rights reserved worldwide.

Del lejano y remoto Egipto nos convoca la más antigua deidad, la poderosa creadora del universo definida como "Madre de todos los dioses", "Abuela de todos los dioses" y "Gran Diosa". Neith, también llamada Net, Nuanet y Nit es la señora de las aguas terrenales como de las celestiales. Se dice de ella que se creó a sí misma a partir de su propio ser y dio a luz a Ra/Atum, sin jamás haber sido tocada por una contraparte masculina. Es la diosa eternamente virgen que no necesita de una pareja para procrear. 

Neith fue adorada desde el Egipto predinástico (6000 AC) hasta el fin del Imperio aproximadamente en el año 30 DC. A lo largo de este período adoptó y compartió varios de sus atributos con otras diosas, como Hathor e Isis, hasta quedar prácticamente excluida de los relatos modernos de la cosmología egipcia. Sin embargo, Plutarco -historiador, biógrafo y filósofo griego- declaró que en el templo dedicado a la diosa, en Sais, estaba escrito de Ella, "Soy todo lo que ha sido, lo que es y lo que será" y Ella es la fuerza más poderosa del Universo. De acuerdo con Herodoto -historiador y geógrafo griego del siglo V AC- Neith era la Creadora y Conservadora de todo.

La Diosa Neith fue alabada en Libia y en Egipto. A lo largo de los milenios ella fue considerada la diosa del Nacimiento, de la guerra, el tejido y otras artes domésticas, protectora de las mujeres y guardiana del matrimonio, diosa de los rituales funerarios, quien ayudaba a vestir las almas y prepararlas en su viaje hacia el más allá. También era la protectora, cuya sabiduría era superior a la de cualquier otro dios o diosa y por ello la consultaban para asistirlos a resolver sus problemas. La diosa cuidaba del alma de los humanos desde el nacimiento hasta su viaje después de la muerte.
La palabra-raíz de su nombre significa tejido, en ese sentido Neith es la generadora original cuyo ser primordial nunca fue adulterado. Ella es la tejedora de la existencia. En su matriz (útero), las aguas primordiales de la vida dieron forma al mundo, como el feto que crece y toma forma en el útero materno. Neith representa la forma y la unidad, el todo y lo creado en las aguas generativas y fértiles de su ser.

De acuerdo a Geraldine Pinch, la interpretación de la Diosa como cazadora y guerrera surge de la lectura posterior de uno de sus símbolos originales que es el escarabajo eleátero, el cual fue interpretado posteriormente como dos flechas atravesando un escudo. Este tipo de escarabajos se encuentran cerca del agua, y por ello se consideraban su símbolo primordial. Al parecer, antes del Antiguo Reino dinástico, alrededor del año 3150 al 2613 AC, surgen nombres como "Neith es Victoriosa" y "Neith la que lucha", modificando su simbología del agua al de la caza y la guerra. Sin embargo, nunca perdió su estatus de la más sabia de los dioses y la protectora del mundo.

Contactar con la Diosa Primordial, la Diosa Madre, es una invitación a un momento de generatividad y creatividad. Ella está volviendo a aparecer en nuestra consciencia, no subordinada a otro poder, sino que Ella es el Poder. Así, el símbolo de la Virgen Madre es la aceptación de nuestro ser profundo que jamás podrá ser violentado ni fragmentado. Ella nos llama a tomar ese poder y usarlo para dar forma a nuestra vida desde nuestro centro. Nos exhorta a tomar decisiones por nosotros mismos y a ser responsables de las consecuencias de todos nuestros actos. 

Les invito a leer más sobre las diosas del agua y sus significados aquí.

Fuentes: 
http://www.truthbeknown.com/neith.html
http://egyptian-gods.org/egyptian-gods-neith/
http://www.ancient.eu/Neith/
Libros:
RIGOGLIOSO, Margarite, "Virgin Mother Goddess of Antiquity"
HUSAIN, Shahrukh, "La Diosa"