martes, 28 de junio de 2011

la diosa y el oso: "primera parte"

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¿Qué es lo femenino? ¿Existe lo femenino? Esta es una pregunta muy difícil de responder, ya que para las personas expertas en género "lo femenino" es una construcción social basada en la percepción que la cultura tiene sobre el sexo. Pero por otro lado está la construcción arquetípica de lo que significa "lo femenino". Es algo que trasciende las culturas, las épocas e incluso el dominio consciente de las construcciones sociales y las convenciones. Para mí, y esta es mi opinión personal que se adhiere a la de algunas analistas jungianas, lo femenino sí existe, al igual que lo masculino. Lo femenino existe y se manifiesta tanto en las mujeres como en los hombres y al igual que lo masculino, también conlleva una fuerte sombra y un gran desconocimiento por parte de todos nosotros, el género o la raza humana.

Eso no responde a ¿qué es lo femenino? En estos años he explorado varios aspectos de los arquetipos que construyen la feminidad en distintas culturas humanas. Así, espero poco a poco ir armando una visión más amplia, digamos, panorámica (aunque no aún de 360 grados) de la feminidad y de los aspectos que la componen. Mientras yo amplío mi visión hay cosas que pasan a mi alrededor y dentro de mí que me van dando respuestas a esta investigación vital sobre mi propia feminidad.

Como dicen muchos y muchas autor@s en relación a la feminidad, que debido al patriarcado, que era una respuesta al mundo matriarcal, se cortó la posibilidad de un desarrollo y transformación naturales. Por lo tanto, las mujeres principalmente, pero también el elemento femenino en los hombres nos vimos atacadas en nuestro desarrollo natural y tuvimos que adoptar formas y relaciones ajenas, masculinas o masculinizadas, o de sometimiento para la supervivencia. Así, el elemento femenino se desarrolla naturalmente hasta la pubertad, después de eso es un misterio. Se convierte en algo de especulación, ya que la adultez en lo femenino está sometida a una serie de restricciones sociales, como camisas de fuerza y eso si crece y se desarrolla.


Algunas personas, al ver esta restricción, y las posibilidades que están más allá de la cárcel a la que estamos sometidas (metafórica), empezaron a contactarse hacia adentro, a mirar hacia el pasado, para descubrir dónde quedó lo femenino, qué era, qué pasó y cómo podemos apropiarnos de ese elemento tan natural, tan propio y dejarlo que florezca nuevamente. Lo bueno es que hay un horizonte, lo malo, es que tanto mirar al pasado a veces nos impide crear nuestro futuro. En todo caso, el elemento femenino está allí, y ya está creciendo y floreciendo, ya está anunciando su regreso, no para que vuelva a existir como "matriarcado", sino para que se pueda dar una verdadera cultura de la alteridad, donde hombres y mujeres podamos desarrollarnos plenamente.


Es así que ahora que empieza esta nueva etapa del blog. Es hora de ver la infancia de la doncella, el mundo salvaje al cual se entrega en feliz juego, los peligros, los dolores, las sombras, la adolescencia y la posibilidad de una adultez sana y feliz. Para ello existe el elemento simbólico del oso y de la osa. Así como escribí sobre la diosa y el león, como Ishtar y Durga, ahora quiero escribir sobre la diosa y el oso.


Los osos simbolizan muchas cosas, entre ellas: la resurrección, la sanación, divinidad, invulnerabilidad, ayuda, protección, introspección, verdad, la energía femenina receptiva, intuición, transformación, armonía, profesía, paciencia, defensa, benevolencia, lealtad, sabiduría, fuerza y valentía y más. Como símbolo tiene siempre sus cualidades positivas y negativas, blancas, negras y una gran gama de grises.

Como símbolo de la resurrección, la osa representa algo que estaba profundamente dormido en nuestro interior, algo que parecía estar muerto, se despierta y se multiplica, como la osa que despierta de su estado de hibernación, pare a sus oseznos y empieza a cuidarles y enseñarles. El aspecto femenino empieza entonces a despertar de su largo invierno, para rastrear, conocer y excavar los aspectos psíquicos y sutiles de todas las cosas*.

Fuentes: http://www.wicca.com/celtic/wyldkat/wkland.html
* El oso espiritual

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