jueves, 13 de agosto de 2009

Hestia o la llama incorpórea

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El fuego sagrado de la Diosa

Continuando con el fuego sagrado en relación a la Diosa, hoy presento a la diosa Hestia, también conocida como la llama incorpórea, ya que no existe una imagen que la represente, pero sí el fuego incandescente que brilla dentro de todos nosotros.

En Hestia encontramos la verdadera espiritualidad de la mitología griega. Ella representaba la hospitalidad sagrada, la seguridad personal, el refugio de los templos y el calor y felicidad de los hogares. Hestia, era la diosa griega del hogar y el templo, y uno de los arquetipos de la sabiduría. Era una diosa sin imágenes y se la representaba como la llama sagrada eternamente encendida. Como el fuego del hogar, ella ayudaba a la unidad familiar y al contrato social. Por ejemplo una casa no se consideraba propiamente santificada, hasta que la nueva dueña del hogar trajera un fuego encidido en el fuego de su propio hogar, lo que representa una predominancia matrilineal, que provenía de culturas más antiguas que la griega. De la misma manera, una nueva ciudad era considerada como perteneciente a la comunidad griega, cuando se llevaba el fuego de la ciudad madre al templo de la primera.

Era la hija mayor de Rhea y Cronos, padres de Zeus, Deméter, Hera, Poseidón y Hades. Jamás tomó parte en las disputas de los otros dioses olímpicos, ni en sus aventuras amorosas. Hestia juró ser virgen eternamente y conservó la paz entre los olímpicos. También era la diosa más serena, amorosa y compasiva de todos. Tanto Apolo como Poseidón pidieron su mano en matrimonio, pero ella solicitó permanecer siempre virgen y en el fuego del hogar, deseo que le fue otorgado por Zeus. Entre sus fortalezas se hallan la constancia, la calma y la gentileza.

En Roma, Hestia toma el nombre de Vesta. Como tal era considerada el fuego sagrado de los hogares y el corazón místico de las ciudades y los templos y posteriormente del imperio. En su templo sagrado circular ardía una llama pura vigilada por seis mujeres muy reverenciadas: las vírgenes Vestales.

Tanto Hestia como Vesta representan el centro, el lar, de todo ser humano. La forma circular es una reminiscencia del vientre, es decir, el centro creativo del cuerpo de una mujer, al igual que la madre tierra. Se puede considerar que Hestia es la heredera de la Gran Diosa Madre, cuya fertilidad no se expresaba en el exterior como en el caso de Deméter, sino en el fuego interior, es decir en la llama de la existencia que arde dentro del templo que representa el cuerpo.

Como arquetipo, Hestia es la que mira hacia su interior para captar a través de la intuición, el significado de una situación o persona. Busca un desapego frente al mundo exterior y busca la tranquilidad que encuentra en la soledad. Como arquetipo de la diosa virgen la cualidad que le caracteriza es el enfoque (focus). En este caso, el enfoque hacia la conciencia introspectiva necesaria para la meditación, la contemplación y la oración.


Hoy en día se manifiesta en hombres y mujeres que al desarrollar la intuición y el contacto con su mundo interno ganan sabiduría y fortaleza interior. Se manifiesta en personas introvertidas, quienes se entretienen solas (especialmente se puede ver en la infancia), son ordenadas y agradables, hasta tímidas. Es posible que frente a un mundo extrovertido y competitivo, con una conciencia postfeminista e independiente, la mujer cuyo arquetipo dominante sea Hestia se sienta fuera de lugar o pueda incluso llegar a considerarse una fracasada, ya que existe una brecha gigante entre su identidad interna y las expectativas del mundo exterior.

Muchas mujeres Hestia son creadoras de un hogar cálido y acogedor (sea que vivan solas o no), ya que su armonía interna se refleja en la que ellas crean en su hogar, donde se sienten la belleza y el orden, como cualidades en sí mismas, más que en la imagen. Cabe notar que son personas "centradas", tranquilas y armoniosas, que generan confianza y compasión en sus relaciones con los demás, sin llegar a ser nunca muy expresivas, ni buscar el reconocimiento. Este es un arquetipo con el que las mujeres principalmente, pero también los hombres, se sienten más cómodas y adquiere más importancia conforme pasa el tiempo y se desarrolla la sabiduría frente a la vida. Hestia representa un consuelo para aquellas personas que buscan un momento para sus propios pensamientos y plegarias, en la paz y quietud interiores.

Fuentes: Jean Shinoda Bolen, "Las diosas de la mujer madura"; Shahrukh Husain, "La diosa"; Manuela Dunn Mascetti, "Diosas, la canción de Eva".


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